
Asociar la Cordiline
¡6 ideas inspiradoras!
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Con su silueta arquitectónica y su follaje gráfico perenne, verde, púrpura o abigarrado, la cordiline o Dracaena siempre causa un efecto espectacular en el jardín. Su porte de palmera y sus largas hojas acintadas y coloridas nunca dejan indiferente. Aislada o en grupo, ejerce de protagonista en grandes rocallas exóticas o se impone en composiciones depuradas y minerales. De sus orígenes australes, esta bella vivácea ha conservado una buena resistencia al calor y a la sequía, pero también cierta sensibilidad al frío. Se instala preferentemente en jardines de clima suave, a salvo de fuertes heladas; en otros lugares, en una maceta grande para resguardar en invierno.
Sensacional en cualquier estación, permite crear escenas originales y muy coloridas. Si por sí sola obra maravillas como punto focal, también sabe compartir protagonismo junto a otras plantas que, como ella, prefieren suelos ricos, más bien frescos en verano y bien drenados.
¡Descubre con qué plantas combinarla para crear magníficas escenas en el jardín!
⇒Para saberlo todo sobre la Cordiline, descubre nuestra ficha de planta: «Cordiline: plantar, cultivar y cuidar»

Rumbo directo a las islas con la Cordyline australis, aquí en multitronco, cultivada en Nueva Zelanda (© Tony Foster)
Para estructurar un macizo exótico
Con sus largas hojas acintadas de colores magníficos, la cordiline es una auténtica fuente de inspiración para crear un macizo exótico: su follaje ricamente coloreado, con el encanto de los antípodas, hace verdaderas maravillas entre plantas exuberantes. Su presencia siempre aporta amplitud, exotismo y estructura al conjunto. En el corazón de un jardín de inspiración exótica, es ideal para dar relieve a un macizo compuesto por vivaces mediterráneas más bajas y pequeños arbustos. Combínala con el follaje exuberante de un bananero, con las magníficas brácteas florales de Leucadendron ‘Safari Sunset’, con Lophomyrtus ‘Magic Dragon’ o bien con los limpiatubos muy coloridos de un Callistemon.
Instala, por ejemplo, una Cordyline australis ‘Sunrise’, una Cordyline australis ‘Red Star’, con la ayuda de grandes Phormiums (Phormium tenax ‘Purpureum’, ‘Variegatum’) y de una Astelia chathamica ‘Silver Shadow’; ayudarán a estructurar una composición exótica algo plana. Completa la escena con otras flores muy coloridas: Watsonias, Kniphofias, Chispas, cannas o Cañaheja, que garantizarán la permanencia del conjunto en verano.

Cordyline australis ‘Red Star’ en compañía de plantas exóticas: Lophomyrtus ‘Magic dragon’, de Crocosmias, de un bananero y de un Leucadendron ‘Red Gem’
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Cordiline: plantar, cultivar y cuidarEn un entorno mineral
En un jardín contemporáneo , las Cordilines, como una Cordyline australis, se combinan de maravilla con otras plantas igual de gráficas y fáciles de cuidar como bambúes, Yuccas (Yucca gloriosa), cactus resistentes o magueyes (Agave americana ‘Mediopicta Alba’, Agave montana). Sus hojas, puntiagudas como espadas, armonizan a la perfección con la arquitectura estructural de las palmeras, o incluso con un Dasylirion glaucophyllum. Coloca alrededor de tus plantas grava, cantos rodados blancos o puzolana.

Una Cordyline australis ‘Peko’ en el centro, asociada con un Yucca gloriosa, un Opuntia, un Dasylirion y un Agave montana
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En una gran rocalla
¡Puedes crear pequeñas escenas muy gráficas! Una variedad pequeña como la Cordyline australis ‘Peko’, que evoca una pequeña palmera multicolor, o la Cordyline australis ‘Charly Boy’ serán perfectas para estructurar, de forma natural y durante todo el año, el conjunto exótico y mineral de una gran rocalla. Se les pueden asociar tunillas muy resistentes a las heladas como la Opuntia humifusa ‘Millevaches’, las rosetas de l’agave filifera o victoriae reginae o Euphorbia characias, así como plantas perennes tapisantes como la Festuca valesiaca ‘Glaucantha’ o la Festuca ‘Elijah Blue’. Los Delosperma cooperi soportan heladas de hasta -10 °C. También se pueden acompañar con otras plantas suculentas como el Cylindropuntia imbricata.

Una asociación colorida en rocalla seca: Cordyline australis ‘Charly Boy’, Festuca glauca, Agave filifera, Lechetrezna mediterránea y Delosperma cooperi
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Invernaje de la cordilineEn un macizo de follaje
Las dimensiones generosas y el follaje perenne de la Cordiline la predisponen a ocupar un macizo verde durante las cuatro estaciones. En el corazón de un macizo grande, instala por ejemplo una Cordyline australis ‘Torbay Dazzler’ que produce hojas largas estriadas de amarillo y verde y completa el conjunto con grandes gramíneas como Eulalia, Calamagrostis, Pennisetum, o Stipa pennata o Stipa gigantea, que suavizarán el carácter punzante de las cordilinas. Permitirán combinaciones de formas contrastadas basadas en juegos de follaje.

Mezcla follajes de estructura flexible, como los Pennisetum alopecuroides (a la izquierda) y los Miscanthus transmorrisonensis con una Cordyline ‘Torbay Dazzler’ (© Cultiver 413)
En un jardín a orillas del mar
¡Con su follaje variegado y colorido, bien resistente a la bruma salina, las Cordyline australis ‘Southern Splendour’, o ‘Pink Passion’ son perfectas para aportar mucho color en un jardín templado! Acompáñalas con la espléndida Agave americana, con plantas procedentes, como ellas, de Oceanía como el Pittosporum tenuifolium ‘Tom Thumb’, el Pseudopanax Ferox o el Olearia macrodonta ‘Major’.
Para un ambiente marítimo decididamente exótico, también apreciarán la compañía de palmeras chinas, de Yucca filamentosa y Yucca gloriosa, y de un Grevillea ‘New Blood’ de floración viva muy original.

A orillas del mar, el brillo de Cordyline ‘Southern Spendor’ se asocia maravillosamente con un Pseudopanax ferox (© Leonora Enking), un Grevillea, un Olearia macrondonta ‘Major’ y un Yucca filamentosa
En macetas en terraza
Cordiline no tolera las heladas intensas; no resiste temperaturas inferiores a 10 °C; por eso, en regiones frías, se plantará en maceta y se resguardará en invierno en invernadero o en una veranda poco calefactada. Fácil de cultivar en maceta, aporta un estilo de inspiración exótica a la terraza o al balcón. En una maceta de gran tamaño, una Cordyline obtecta ‘Superstar’ producirá un efecto fascinante, colocada junto a un Trachycarpus wagnerianus o a una palmera enana. Planta a sus pies un tapiz de verbenas o de Delosperma cooperi o haz una siembra de alfombra rosa.

Una Cordyline obtecta ‘Superstar’ en compañía de Delospermas y de un Trachycarpus wagnerianus
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