
Magnolias: 7 ideas para combinarlas
Cómo combinar bien tus magnolias en el jardín o en la terraza
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Los magnolios forman parte de los árboles con floración primaveral y estival más bellos que existen. Sus flores, con forma de copa, de cáliz o estrelladas, nos maravillan literalmente en cada temporada. Existen más de 80 especies, caducas o perennes. Cada una aporta un estilo diferente al jardín por sus colores, la forma de sus flores o de su follaje. Aunque presentan una elegancia real como ejemplares aislados, los magnolios pueden combinarse con varios tipos de plantas, ya que su floración es efímera, y resulta interesante integrarlos en composiciones de ambientes japoneses, pero también exóticos, naturales e incluso en gran maceta en una terraza para las variedades más compactas.
Descubre cómo realzar tus magnolios en compañía de otros arbustos o vivaces.
En un jardín japonés
La elegancia de los magnolios los convierte en un gran clásico de los jardines de inspiración japonesa, donde su delicada floración luce de maravilla con los primeros días de buen tiempo. Estos arbustos de suelo ácido son verdaderas estrellas de los ambientes nipones, y también lo serán en tu jardín, ya sea en un macizo dedicado o, por supuesto, en un jardín 100 % japonés. Idealmente, elegido de pequeño tamaño o de porte extendido para conferir los volúmenes característicos de los jardines japoneses, puedes, por ejemplo, plantar un Magnolia stellata ‘Water Lily’ o un Magnolia loebneri ‘Leonard Messel’ como base que favorezca los tonos suaves. Una vez pasada la floración, tu arbolito debe rodearse de plantas de gran impacto visual, pero conviene mantener la sobriedad en el diseño para conservar esa armonía tan depurada.
Asociados a pinos enanos tortuosos, o podados en forma de nube, un Acer palmatum dissectum ‘Atropurpureum’ de follaje lacinado púrpura, y algunas Azaleas Japónicas para prolongar las notas de color hasta mayo, aportas una nota muy zen. Añade varias vivaces tapisantes como Ophiopogons planiscapus ‘Nigrescens’ alrededor de una rocalla para perfeccionar este decorado propicio a la meditación. En un espacio amplio, no dudes en instalar algunos Pieris para un follaje de interés todo el año, Peonías, uno o dos árboles como un Cerezo japonés, y algunas vivaces bajas y ligeras comme Hesperis matronalis para el verano.
Descubre una gama más amplia de plantas para diseñar tu jardín japonés

Un Magnolia stellata rodeado de una Azalea Japónica ‘Koromo Shikibu’, un Acer palmatum dissectum, un pino enano tortuoso y algunos Ophiopogons planiscapus ‘Nigrescens’
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Magnolias: plantar, podar, mantenerEn un macizo exótico
Las Magnolias de follaje perenne, lustroso y coriáceo evocan con fuerza un aire muy exótico. Resulta muy interesante usarlas con esa idea, pues aportan mucha presencia a escenas tropicales gracias a sus hojas lustrosas de gran tamaño. No multipliques las especies que vayas a asociar; más bien, una plantación en masa de una planta cubresuelos y de una o dos vivaces de tamaño medio creará una bella sensación de exuberancia vegetal y realzará tu Magnolia.
Asocia, por ejemplo, un Magnolia grandiflora ‘Alta’ cuyo porte se mantiene estrecho con otros follajes anchos y brillantes como los de los Acantos, que florecerán durante mucho tiempo con su larga vara floral malva, y con las sorprendentes Eucomis que añadirán una nota muy exótica a finales de verano. Un tapiz de Farfugium japonicum, de Bergenias, de Asarum europaeum o de Arum italicum spp. Italicum ’Marmoratum’ aporta una gran presencia al suelo. Piensa en integrar una floración de verano en tu macizo si utilizas un Michelia (magnífico híbrido de Magnolias de follaje perenne) que florece en primavera, por ejemplo con algunas alstroemerias y algunos lirios asiáticos o la elegante Fritilaria de Kamchatka, cuyo púrpura contrastará bien con las flores crema de las Magnolias perennes.
Algunas Magnolias caducas poseen follajes XXL sin duda muy exóticos, como las magníficas Magnolia tripelata y Magnolia macrophylla. También forman ejemplares muy bellos al fondo de un gran macizo exótico, que dominan con su porte majestuoso (alcanzan cerca de 10 m en la madurez). Magnolia hypoleuca, más compacto, puede acompañar un macizo más pequeño.

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En un jardín blanco
La blancura y los tonos crema de numerosas especies de magnolias las predisponen naturalmente a ocupar jardines monocromos en blanco. Se convierten en las protagonistas, sobre todo cuando se eligen de floración primaveral sobre madera desnuda, como el encantador Magnolia loebnieri ‘Wildcat’ , ligeramente rosado, o el clásico Magnolia stellata. El Magnolia sieboldii , algo menos conocido, con espectaculares flores de corazón púrpura, también se encuentra muy a gusto en un macizo de predominio blanco. Para respetar esta gama cromática, asocia algunas vivaces y arbustos elegantes que florezcan al mismo tiempo, y hasta las heladas: algunos narcisos, un Rhododendron blanco como el espectacular ‘Cunningham’s White’, un Viburnum plicatum ‘Mariesii’ que tomará el relevo en mayo junto a Papaver orientale, un Cornus kousa, un celindo, Azucenas de la Virgen, Echinops ritro ‘White Globe’, la Anémona del Japón ‘Honorine Jobert’ en otoño, brezos (Erica darleyensis ‘Sliberschmelze’) y algunos Helleboros orientales para el invierno. Te toca componer tu jardín con una amplísima paleta blanca, desde bulbosas hasta árboles ornamentales, procurando combinar follajes de verdes contrastantes.

Magnolia stellata acompañado de narcisos primaverales, de un viburno ‘Mariesii‘, del Rhododendron ‘Cunnigham’s White’ y del Brezo rosado ‘Silberschmelze’
En una escena primaveral
En un jardín grande en el campo, el rosa de un Magnolia ‘Galaxy’ o de un Magnolia campbellii x liliifora ‘Star Wars’, o el encantador amarillo de Magnolia x stellata ‘Gold Star’ pueden rodearse sencillamente de bulbos primaverales que realzarán todos sus encantos en el momento de su floración. Apuesta sin medida por los narcisos botánicos, jacintos, tulipanes y ajedrezadas, creando amplias manchas floridas alrededor del Magnolia. Este estrato bajo basta para realzar el árbol en un espacio despejado sobre césped o en una gran pradera. Mezcla las flores tempranas y más tardías de estos bulbos para obtener un efecto interesante durante varias semanas. Un Guillomo del Canadá acompañará de maravilla tu Magnolia caduco. Plantando un arbusto que florezca justo después de tu Magnolia, el resultado es bucólico a más no poder hasta mayo, por ejemplo con un Cerezo japonés como el Prunus serrulata ‘Kanzan’ de espectaculares flores rosas dobles o el Prunus serrulata ‘Pink Perfection’.

Escena primaveral que combina Magnolias y narcisos plantados en masa
(© Laura Nolte)
En un macizo de tierra de brezo
Magnolios se desarrollan bien en suelo ácido, encuentran fácilmente su lugar en un macizo de tierra de brezo. Para este tipo de macizo, elige un magnolio de tamaño medio, como un Magnolia ‘Susan’ o bien el Magnolia soulangeana ‘Rustica Rubra’. Siempre que se planten en un lugar que reciba suficiente sol -ya que el magnolio lo necesita en comparación con las plantas que componen un macizo de este tipo- dominará, con su porte elegante, conducido en multitronco, sobre azaleas de China (soportan mejor el sol que sus primas chinas), como la azalea ‘Jolie Madame’, rosa con la garganta anaranjada, o la azalea ‘Persil’, blanca manchada de amarillo dorado. No hace falta multiplicar aquí tampoco las especies, que serán siempre acidófilas: algunos brezos de verano asegurarán un bonito tapiz perenne y colorido durante muchos meses. Helechos que toleran una exposición a la luz, como Blechnum spicant o Pteridium aquilinum, completarán esta bonita escena.

Un Magnolia soulangeana ‘Rustica Rubra’ en perfecta armonía con azaleas de China ‘Jolie Madame’ y ‘Persil’, y tapices de Calluna y de Pteridium aquilinum
En una gama de amarillos
Antiguas variedades y cultivares muy recientes dotan a los magnolios de espléndidos tonos amarillos de los que sería una pena prescindir para crear composiciones en esta tonalidad, luminosa y a menudo sutil en los magnolios. Puedes entonces crear una suntuosa escena amarilla matizada de blanco, de tonos cobrizos o azulados… Opta por el magnífico Magnolia ‘Elisabeth’, de amarillo muy suave y deliciosamente perfumado; por el Magnolia ‘Honey Tulip’, el Magnolia acuminata ‘Butterfly’, o bien el Magnolia brooklynensis ‘Yellow Bird’.
Para asentar esta escena amarilla, prueba la encantadora Azalea amarilla ‘Harvest Moon’, de amarillo muy pálido, o el Rhododendron ‘Horizon Monarch’, ligeramente matizado de albaricoque, y una Lechetrezna mediterránea para avivar con un toque ácido este macizo durante muchas semanas. Algunos tulipanes botánicos neustruevae, de un magnífico amarillo dorado, realzarán el conjunto a comienzos de primavera, y un grupo de tulipanes tardíos, como la luminosa y dentada ‘Maja’ , florecerán en mayo. Unas Phlomis russeliana aportarán un follaje perenne plateado, además de sus bonitas flores amarillas primaverales; unas Alquemilas un follaje con pelusa y una floración más ligera y acidulada, y altramuces ‘Le Chandelier’ amarillos podrán iluminar los meses de verano.
Con toques del cobrizo al púrpura, te aconsejo la hermosa Heucherella ‘Sweet Tea’, algunas Geum ‘Mai Tai’ que aportarán un bonito efecto salmón, y un arbusto que se mantiene compacto como el Physocarpus opulifolius ‘Diable d’Or’. Si prefieres asociar notas azuladas con púrpura, un Acer Palmatum ‘Atropurpureus’ aportará un contraste marcado a las floraciones amarillas, mientras que un Rhododendron ‘Blue Silver’, Lirio de Siberia ‘Perry’s Blue’, y serpentinas florecerán en tonos azulados a violáceos.

Un elegante Magnolia brooklynensis ‘Yellow Bird’ en medio (© Wendy Cutler) en un macizo amarillo cobrizo: Hierba del Clavo ‘Tai Mai’, Azalea amarilla ‘Harvest Moon’, Euphorbia characias y Heucherella ‘Sweet Tea’
En maceta
Las magnolias son pequeños arbustos que, en conjunto, se convierten en árboles al llegar a la edad adulta. Por ello, se plantan y prosperan lógicamente en terreno abierto, pero crecen lentamente y varias variedades permanecen de pequeño tamaño, lo que permite cultivar algunas en macetas grandes. Así podrás disfrutar de su absoluta delicadeza en una gran terraza, idealmente orientada al oeste o al sur, para beneficiarte de suficiente luz y, sobre todo, resguardada de los vientos dominantes. Necesitarás un macetero o contenedor de gran tamaño.
El cultivar más adecuado es, sin ninguna duda, Magnolia stellata, la Magnolia estrellada: alcanza como máximo 3 m de altura, posee un pequeño Porte extendido magnífico, muy ramificado, que se adapta perfectamente a una plantación en contenedor. A pesar de su desarrollo lento, como todas las magnolias, florece bastante joven, con una abundante floración en estrellas de un blanco puro sobre la madera desnuda, en marzo-abril. Es una belleza de la que no deberías privarte si tienes una terraza bien orientada. El Magnolia stellata ‘Waterlily’ también es muy adecuado. Planta a sus pies algunas vivaces o anuales bajas que vestirán la maceta durante mucho tiempo una vez que el arbusto haya dejado de florecer: Globularia trichosanta, Ageratos, Lithodoras, Godetias o Coreopsis.
Otra variedad interesante para un gran contenedor es el magnífico Magnolia grandiflora ‘Little Gem’, perenne, que ofrece una floración de verano (2,50 m de altura). La encantadora y muy florífera Michelia ‘Fairy Lime’, con sus 2,50 m de altura, también puede cultivarse en macetas grandes.
→ Descubre nuestra ficha de consejos: Cultivar una magnolia en maceta

Una Michelia ‘Fairy Lime’ magnífica en maceta, cuyo relevo tomarán algunas vivaces y anuales bajas: Globularia trichosanta y Ageratos en verano
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