¿Cómo combinar camelias de otoño?
Ideas e inspiración para cultivo en maceta o en terreno abierto
Contenido
Las camelias de otoño (Camellia sasanqua) son arbustos que florecen en otoño, a veces hasta comienzos de invierno. Su follaje perenne, su perfume y sus suaves tonalidades rosas, blancas o rojas son grandes bazas para realzar el jardín a final de temporada.
Aprecian la sombra o la media sombra, y suelos ácidos de tierra de brezo, frescos, ligeros y ricos en humus; se cultivan tanto en maceta como en terreno abierto. Estos arbustos pueden acompañarse fácilmente de otras plantas que compartan las mismas necesidades y tengan periodos de floración o fructificación cercanos.
Veamos entonces qué combinaciones son posibles para crear un bonito ambiente florido en el jardín con las camelias sasanqua.
En macetas en terraza o balcón para alegrar el otoño
Las variedades más pequeñas de camelias de floración otoñal, que apenas alcanzan 1 metro de altura, pueden cultivarse perfectamente en maceta. Es el caso de Camellia sasanqua ‘Versicolor’, de ‘Frosted Star’ o de ‘Variegata’ (1 metro de altura por 80 cm de envergadura). El pequeño camelia de otoño ‘Interlude’ forma, por su parte, un bonito arbusto compacto de 80 cm en todas direcciones.
Acompaña estas flores rosas y blancas con otros arbustos en los mismos tonos, que también pueden cultivarse en maceta. Las pequeñas dimensiones (1,20 m de altura por 1 m de envergadura) del clerodendro Clerodendrum bungei ‘Pink Diamond’ se prestan al cultivo en maceta. Su floración rosa intenso de finales de verano, realzada por un bonito follaje variegado, precederá a la floración de nuestras camelias de otoño.
También es el caso del Árbol de Júpiter como Lagerstroemia indica ‘Houston’ o ‘Mardi Gras’, que, con sus grandes panículas rosas vaporosas, precederán la floración de las camelias. ‘Pixie White’, con su floración blanca de finales de verano, también funciona muy bien para acompañar a las camelias en una maceta en la terraza o el balcón.
Un vitex o sauzgatillo también puede ser un buen compañero. Opta por modelos compactos como ‘Pink Pinnacle’. Y si te gustan las flores azules, prueba las largas panículas del encantador ‘Blue Puffball’. Tras la floración, se forman pequeños frutos aromáticos parecidos a granos de pimienta, de color rojo oscuro y brillantes, que persisten hasta el invierno para acompañar la floración de las camelias sasanqua.
Si optas por el cultivo en un macetero grande, podrás acompañar tu camelia de otoño con plantas bajas amantes de suelos ácidos en el mismo recipiente. Es el caso de los brezos blancos o rosas y de las gaulterias rastreras, con bonitos frutos decorativos en forma de pequeñas campanillas rojas durante el invierno. Piensa también en la violeta olorosa, con su follaje perenne y su floración perfumada, que seguirá a la de las camelias en primavera.

Camelia ‘Versicolor’, Viola odorata (foto nociveglia), Calluna ‘Marlies’ (foto Ole Husby) y Lagertroemia indica ‘Pixie White’ (foto Jim the Photographer)
Ver también
6 camelias de otoño para descubrirEn un seto florido con otros arbustos de tierra de brezo
Las camelias de otoño combinan a la perfección con otros arbustos de tierra de brezo, para crear un bonito seto florido.
Apuesta por los imprescindibles hortensias, que precederán la floración de nuestras camelias de otoño. Elige variedades que prefieran la media sombra. Prueba, por ejemplo, Hydrangea involucrata ‘Yoraku Tama’, variedad japonesa con múltiples cualidades: porte compacto, floración de un blanco nacarado rosado en grandes umbelas que puede prolongarse hasta noviembre para acompañar nuestras camelias.
Los Avellanos mágicos también son candidatos imprescindibles, con su encantadora floración invernal.
Para un macizo de larga duración de floración, rododendros y azaleas también serán compañeros idóneos: elige variedades tempranas que florezcan a finales de invierno o a comienzos de primavera para tomar el relevo. Es el caso del pequeño Rhododendron impeditum, de luminoso color violeta. Las Azaleas Japónicas como ‘Koromo Shikibu’, ‘Kirin’ o ‘Hino-Crimson’ también serán perfectas.
Y para una floración otoñal abundante, descubre las sorprendentes azaleas híbridas de la colección ‘Encore’, que tienen la particularidad de florecer al menos dos veces: de marzo a junio, y luego en septiembre-octubre, e incluso una tercera vez de julio a agosto si el verano es cálido y soleado. ‘Autumn Fire’ o ‘Autumn Creach’ acompañarán así nuestra camelia roja Camellia x hiemalis ‘Bonanza’ de floración temprana. El blanco inmaculado de ‘Lily’ combinará con todos los matices, mientras que las variedades rosas ‘Carnival’ o ‘Empress’ permitirán crear bellos degradados con nuestras camelias.
No olvides el Clethra alnifolia, con su floración blanca y perfumada tardía y su bonito follaje que se vuelve amarillo dorado en otoño.
Y para aportar un toque decorativo adicional en invierno, opta por las skimmias. Si bien florecen en primavera, su Fructificación roja o blanca persiste hasta el invierno y conservan su follaje estético todo el año.
Si dispones de espacio suficiente, un madroño con bella floración otoñal en campanillas blancas, asociada a sabrosos frutos decorativos, hará maravillas.
Y para un toque exótico original en las regiones de clima suave (rusticidad -10 °C aproximadamente), prueba el magnífico Eucryphia x Intermedia ‘Rostrevor’, que florece de agosto a septiembre. Será de una gran belleza como telón de fondo con su gran silueta (6,5 metros de altura por 2 metros de envergadura).

Azalea Japónica ‘Hino Crimson’, Hydrangea involucrata ‘Late Love’, Camelia ‘Fuji no Yuki’ y Skimmia japonica ‘Rubella’ (foto Wikipedia)
Más información Camelia de otoño
Ver todos →Disponible en 1 tamaños
Disponible en 1 tamaños
Disponible en 1 tamaños
Disponible en 1 tamaños
Disponible en 1 tamaños
Disponible en 1 tamaños
Disponible en 1 tamaños
Disponible en 1 tamaños
Disponible en 2 tamaños
Disponible en 1 tamaños
Para cubrir la base de las camelias de otoño
Las camelias de otoño más grandes pueden alcanzar hasta 3 metros de altura. Para vestir su base, piensa en numerosas flores de silueta pequeña, plantas cubresuelos o de porte extendido, que florecen en otoño.
En cuanto a las bulbosas que aprecian el mismo tipo de exposición, apuesta por cólquicos cuyos colores armonizarán con las flores de las camelias. Unos ciclámenes de Nápoles rosas o blancos, delicadas nerinas, ásteres campestres o incluso serpentinas funcionarán también muy bien.
En cuanto al follaje, aprovecha las frondas decorativas de los helechos, como los asplenium, que tienen la ventaja de ser persistentes.
Para tomar el relevo a finales de invierno, piensa en crocos tempranos como Crocus imperati ‘De Jager’ (floración en enero-febrero), en el luminoso acónito de invierno capaz de asomar sus pétalos ya a finales de enero o en las delicadas campanillas de invierno.

Camellia sasanqua ‘Sekiyo’, Nerine undulata (foto Michael Wolf), Crocus imperati ‘De Jager’, Asplenium trichomanes y Cyclamen hederifolium
En macizo de floración prolongada durante la estación fría
Al combinar diferentes variedades de camelias de otoño, aseguras una floración casi continua desde comienzos del otoño hasta finales del invierno.
Opta por las variedades tempranas ‘Showa no Sakae’, ‘Choji Guruma’ y ‘Sekiyo’, que florecen desde septiembre. ‘Early Pearly’ también florece temprano en la temporada, desde octubre.
Combínalas con camelias más tardías o de floración prolongada, como Camellia x hiemalis ‘Bonanza’, en flor de octubre a enero, o ‘Yume’, que florece abundantemente de octubre hasta diciembre-enero.
Cultiva también la Camelia grijsii, que tomará el relevo entre enero y marzo, para un macizo bien colorido durante los meses más fríos del año.

Camelia de otoño ‘Showa no sakae, Camelia ‘Bonanza’, Camellia grijsii y Camellia sasanqua ‘Yume’
En jardín de inspiración japonesa
¿Te apetece un ambiente apacible, que invite al descanso y a la meditación? Un jardín de inspiración japonesa es ideal.
En un macizo de tierra de brezo, las camelias de otoño se adaptarán a la perfección a este tipo de ambiente. Opta por ‘Narumi Gaita’, cuyas flores recuerdan a las anémonas del Japón o por la silueta retorcida y las ramas flexibles de ‘Gay Border’.
Con ellos, piensa, por supuesto, en otras camelias, como Camellia japonica ‘de Higo Fuji’, que florece entre enero y marzo.
Azaleas del Japón de la colección ‘Encore’ volverán a ser aquí compañeras ideales, con sus flores rojas o rosas que permitirán crear bonitos degradados armónicos.
Para completar el conjunto y tomar el relevo de la floración en primavera, apuesta por las andrómedas del Japón, como Pieris japonica ‘Katsura’, u ‘Little Heath’ con su follaje perenne especialmente decorativo. Ambas están en flor de febrero a abril.
En cuanto al follaje, opta por vegetación con bonitos colores otoñales para acompañar nuestras camelias. Recurre a los helechos, tan variados, eligiendo por ejemploOsmunda japonica, de silueta modesta, que conserva su follaje verde hasta bien avanzada la temporada, antes de tomar un bonito tono rojizo y desaparecer.
Las skimmias también serán perfectas, con su follaje perenne y sus bayas rojas decorativas en invierno.
Cornejos del Japón ofrecerán colores deslumbrantes en otoño, como Cornus kousa ‘Satomi’ y ‘Scarlet Fire’.
Imprescindibles si dispones de espacio suficiente, para aportar altura y ligereza al corazón de un jardín de inspiración japonesa, los majestuosos arces japoneses y los prunus serán una apuesta segura. Se cultivarán aislados.
También puedes elegir el follaje perenne azulado de un eucalipto, que aportará una bonita armonía de colores con Camellia sasanqua de flor rosa o blanca.
Para un toque más original, prueba también el Níspero japonés de aire exótico, un frutal con follaje perenne decorativo todo el año y de floración otoñal.
Y para vestir un espacio pequeño o una terraza en un jardín japonés, completa el conjunto con algunas macetas de bambúes sagrados de colores llamativos.
Piedras, grava, estatuas, puentes pequeños, fuentes… tantos elementos decorativos que contribuirán a un ambiente japonizante.
Para saber más, no dudes en consultar nuestro artículo para crear un jardín japonés o jardín zen.

Cornus cousa ‘Satomi’, Camelia ‘Gay Border’, Osmunda japonica (foto Harum.koh2), Andrómeda del Japón ‘Katsura’, Nandina domestica ‘Obsessed Seika’ y Acer palmatum ‘Atropurpureum’
Para un jardín de mil aromas
Si deseas crear un jardín de aromas tan bello como fragante, las camelias de otoño te ofrecerán la posibilidad de elegir entre fragancias florales, afrutadas e incluso especiadas. Opta por la fragancia especiada de ‘Gay Border’, el perfume envolvente de té de jazmín realzado con apetitosas notas de ciruela de ‘Versicolor’ o el más floral y embriagador de ‘Setsugekka’ y ‘Frosted Star‘.
Para tomar el relevo, los dafnes perfumarán la primavera, como con Daphne odora ‘Aureomarginata’, ‘Perfume Princess’ o ‘Maejima’.
Más imponentes, los avellanos mágicos también podrán ofrecer su bonita floración perfumada a finales de invierno.
En primavera, las camelias campestres como ‘Scentsation‘ anunciarán el regreso del buen tiempo con su perfume intenso.
En verano, después serán clethra (‘Vanilla Spice’) y gardenias (‘Summer Snow’, ‘Crown Jewel’), que perfumarán el jardín.

Camelia de otoño ‘Frosted Star’, Camelia ‘Cinnamon Scentsation’, Dafne ‘Perfume Princess’, Clethra alnifolia ‘Vanilla Spice’ (foto Denolf) y Gardenia ‘Crown Jewel’
Para saber más
- Descubre también 7 camelias clásicas blancas
- Suscribirse
- Contenido
Comentarios