¿Cuál es la mejor manera de asociar los cólquicos?
Ideas e inspiraciones para combinar el azafrán de los prados en el jardín
Contenido
Los cólquicos son adorables plantas perennes de floración otoñal. Anuncian con suavidad el final del verano gracias a sus tonos violeta, rosa o blancos.
Estas bonitas bulbosas tienen la ventaja de ser fáciles de cultivar, de no exigir prácticamente ningún mantenimiento y de naturalizarse con facilidad. Para saber más, consulta nuestro artículo dedicado «Cólquico: plantar, cultivar y mantener«.
Ya sea para vestir el pie de los árboles, para iluminar un césped, en una rocalla, en un macizo otoñal o para crear una maceta con flores, el azafrán de otoño se combina fácilmente con otras plantas.
Aquí tienes nuestras ideas de asociaciones exitosas para probar en el jardín.
En un bonito macizo de floración tardía
Para crear un bonito ambiente otoñal, combina los cólquicos con otras vivaces : cimicífugas, anémonas del Japón, ásteres, gauras, sedums de otoño o persicarias serán candidatas perfectas. Procura simplemente dispersar los cólquicos para que salpiquen el primer plano del macizo y no agruparlos, ya que su follaje se vuelve poco estético al amarillear a finales de la primavera.
Elegir variedades de flores blancas aportará ligereza y realzará las floraciones coloridas : anémona híbrida ‘Snow Angels’, anémona del Japón ‘Pretty Lady Maria’, Aster ageratoides ’Starshine’, Aster ericoïdes, Áster grande de otoño, Gaura lindheimeri ‘Snowstorm’, Persicaria amplexicaulis ‘White Eastfield’ o bien Sedum spectabile ‘Stardust’ realzarán las variedades de cólquicos de colores.
Piensa también en las imprescindibles y muy variadas dalias, o en las equináceas cuya floración puede prolongarse hasta octubre-noviembre (Rudbeckia triloba ‘Prairie Glow’, Echinacea ‘Funky White’, Echinacea purpurea, Echinacea ‘Supreme Flamingo’…).
Las plantas más pequeñas y las plantas cubresuelos se colocarán en primer plano, mientras que las más altas se situarán detrás. Al fondo, piensa en grandes gramíneas y en arbustos de floración tardía como los rosales escaladores trepadores, que florecen hasta las primeras heladas, o también los caryopteris con su bonita floración azul.
También puedes plantar un árbol del destino Clerodendrum trichotomum que florece de agosto a octubre y cuyos bonitos frutos decorativos son un atractivo estético adicional. Piensa también en las sinforinas (Symphoricarpos doorenbosii ‘Magic Berry’ ‘Magical Candy’ o ‘Amethyst’), con sus adorables bayas de colores que recuerdan a caramelos. Así completarán a la perfección el cuadro otoñal y este armonioso juego de alturas.

Aster dumosus ‘Peter Harrison’, Colchicum autumnale, Echinacea purpurea (foto FD Richards), Clerodendrum trichotomum y Sedum spectabile ‘Stardust’
Ver también
6 bulbos fáciles de naturalizar en el jardínPara alegrar el césped
Los cólquicos no tienen rival para aportar luz y color a un césped, con un toque natural y delicado. Se plantarán allí en grupos o dispersos en pequeñas pinceladas. La mayoría de las veces terminarán por naturalizarse sin intervención humana.
Puedes asociar varias variedades de cólquicos entre sí, mezclando variedades blancas (cólquico autumnale ‘Alboplenum’, ‘Album’, cólquico speciosum ‘Album’…) y coloridas (cólquico speciosum ‘Atrorubens’, cólquico híbrido ‘The Giant’, ‘Lilac Wonder’…).
También puedes combinarlos con otros bonitos bulbos de floración otoñal para una composición multicolor chispeante, como con el luminoso Sternbergia Lutea o bien los crocos de azafrán crocus sativus y sus bonitas estameñas de color.

Colchicum autumnale ‘Alboplenum’, Sternbergia lutea y Crocus sativus
Más información Colchicum - Azafrán de otoño
Ver todos →Disponible en 1 tamaños
Disponible en 1 tamaños
Disponible en 1 tamaños
Disponible en 2 tamaños
Disponible en 1 tamaños
Disponible en 1 tamaños
Disponible en 1 tamaños
Disponible en 1 tamaños
Disponible en 1 tamaños
Disponible en 1 tamaños
Para macetas de flores en otoño y primavera
La esbelta silueta de los cólquicos se presta muy bien al cultivo en maceta, jardinera, vasija o contenedor. Así vestirán terrazas, balcones o alféizares en otoño.
Los cólquicos pueden acompañarse de otras vivaces de floración otoñal, como los ciclámenes de Nápoles o las nerinas, para una bonita maceta otoñal. Elige, por ejemplo, plantar variedades rosas para una gama luminosa, combinando el cólquico autumnale ‘Major’, el cólquico híbrido ‘Waterlily’ o el cólquico speciosum con Amarine belladiva ‘Anastasia’, ‘Aphrodite’, Nerine bowdenii y el ciclamen de Nápoles rosa.
Por el contrario, para una floración más escalonada en el tiempo y las estaciones, opta por una combinación con bulbos de primavera, cuyas flores precederán a nuestros cólquicos. Recurre a los imprescindibles muscaris, los crocos, los jacintos, las chionodoxas o incluso unos adorables mini narcisos.
Elige una maceta monocroma o más colorida, combinando por ejemplo flores rosas y azules : crocus tommasinianus ‘Roseus’, Muscari armeniacum ‘Blue Spike’, jacinto ‘Delft Blue’ o ‘Fondant’.

Amarine belladiva ‘Anastasia’, Chionodoxa ‘Violet Beauty’ y Colchicum ‘Waterlily’
Ver también
¿Qué Croco elegir y cómo asociarlos al jardín?Follajes ornamentales para resaltar los cólquicos
Los cólquicos pueden colocarse entre follajes decorativos, perennes o que, precisamente, adquieran bonitos colores vibrantes en otoño antes de desaparecer. El resto del año, servirán como cobertura incluso durante el período de letargo estival de nuestras bulbosas.
Opta por la hiedra, como los bonitos follajes abigarrados y luminosos de las pequeñas variedades Hedera helix ‘Goldchild’ y ‘Marginata Elegantissima’. Piensa también en las hermosas hojas coloridas de los coralitos o en el follaje muy decorativo de las hostas.
Las gramíneas aportarán, por su parte, un toque ligero, gráfico y moderno : decántate por los plumosos pennisetum, los carex con gran diversidad de colores, las muy apreciadas eulalias, los panicum de floración otoñal ligera o bien las stipas.

Hedera helix ‘Marginata Elegantissima’, Heuchera ‘Cherry Cola’, Hosta ‘Queen Josephine’, Colchicum autumnale y Carex oshimensis ‘Evergold’
Para una rocalla bonita y fresca
Los cólquicos también pueden instalarse en una rocalla fresca (donde la tierra no se seque demasiado en verano), entre otras plantas de bulbo de pequeño tamaño, de porte tapisante, en cojín, o ligeramente más altas para jugar con las alturas.
Los primaverales crocos, jacintos o narcisos precederán la floración de nuestros cólquicos. Los geranios vivaces también resultarán ser muy buenos compañeros de nuestros cólquicos.
El cólquico de Cilicia se presta por ejemplo perfectamente al cultivo en rocalla, pues aprecia las ubicaciones soleadas y los suelos bien drenados, incluso calcáreos. Con él, instala geranios cenizos rosas (Geranium cinereum ‘Ballerina’, ‘Jolly Jewel Night’ o ‘Carol’) para una bella armonía de colores.
Búgulas rastreras (Ajuga reptans ‘Purple Torch’ o ‘Gold Chang’) y saxífragas (Saxifraga cortusifolia ‘Cheap Confections’, ‘Black Ruby’ o Saxifraga fortunei ‘Sugar Plum Fairy’) también serán compañeras perfectas en una rocalla en una ubicación algo más sombría.

Colcichum cilicicum (foto Averater – Wikimedia), Geranium cinereum ‘Ballerina’ (foto Wikipedia), Saxifraga cortusifolia ‘Black Ruby’, Jacinto ‘Jan Bos’ y Ajuga ‘Purple Torch’
Para aportar color en sotobosque claro
Cólquicos son candidatos excelentes para sotobosques claros, en exposición poco densa que deja pasar la luz, como al pie de árboles caducos.
Junto a helechos, aportarán color manteniendo un estilo muy natural.
Acompaña también los cólquicos con bonitas y pequeñas violetas que florecen hasta noviembre (Viola tricolor, Viola ‘Brush Strokes’) o con vincas Plantas cubresuelos, cuya floración se repite en otoño (Vinca minor ‘Flower Power’, Vinca minor ‘Josefine’). Su color azul malva se combinará a la perfección en un degradado muy logrado con el cólquico híbrido ‘The Giant’, el cólquico speciosum ‘Atrorubens‘ y el cólquico de Cilicia.
Bonitas tricyrtis o lirios orquídea y ciclámenes de Nápoles completarán de maravilla este ambiente de sotobosque.
Para aportar un toque gráfico y ligero, piensa en los ophiopogons o « barba de serpiente », cuyo follaje ligero perenne en clima suave recuerda al de gramíneas.
Y para tomar el relevo a finales del invierno, crocus tommasinianus, que toleran bien la sombra clara, serán candidatos ideales.

Polystichum setiferum ‘Dahlem’ (foto Guido), Colchicum ‘The Giant’, Tricyrtis ‘Imperial Banner’, Vinca minor ‘Josefine’ (foto Guido) y Ophiopogon planiscapus (foto Guido)
- Suscribirse
- Contenido
Comentarios