Asociar las angélicas
7 ideas de asociaciones inspiradoras para el jardín
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La angélica es muy apreciada en el jardín por sus tallos altos que llevan flores globosas y redondeadas. Sus inflorescencias redondeadas pueden ser blancas, amarillas, verdosas o púrpuras según la variedad. Esta hermosa vivácea o bienal se cultiva tanto por su aspecto decorativo como por su poder aromático en la angélica, muy apreciada en confitería. Esta última también es conocida por sus propiedades medicinales y se utiliza en homeopatía. En el jardín, aporta un toque a la vez gráfico, vertical y ligero.
Descubre 7 ideas para asociar la angélica en un jardín, en el huerto, en un sotobosque o a orillas del agua.
En un huerto o un jardín de aromáticas
Angelica archangelica, conocida también como Angélica, es la única variedad cultivada por sus cualidades condimentarias. Sus tallos jóvenes, sus brotes tiernos y sus raíces se emplean en confitería y repostería y en la elaboración de licores. También se utiliza en decocción o en infusión por sus propiedades medicinales. Además, sus inflorescencias atraen a los polinizadores útiles en el jardín, gracias a su ligero aroma anisado y almizclado
Ya sea en el huerto o en un jardín de aromáticas, puedes sembrar angélica cerca de otras grandes plantas aromáticas, como la Artemisa, el Eneldo o el Hinojo. Si te gustan las infusiones, plántala cerca de una melisa, una manzanilla, una verbena oficinal y una menta. Sin olvidar el tanaceto por su poder repelente, muy útil en el huerto. Para completar tu jardín de aromáticas, no olvides añadir algunos imprescindibles: una planta de orégano, de tomillo, de albahaca, de perejil y de romero. ¡Para realzar tus platos y deleitar tu paladar!

Angélica (Angelica archangelica) se cultiva en el huerto por sus cualidades condimentarias.
Ver también
Hacer angélica confitadaEn el bordillo de la charca
Resistente y fácil de cultivar, angélica aprecia especialmente los suelos húmedos y se desarrollará bien a la orilla del agua, incluso en invierno. Su silueta ligera combinará de maravilla con otras vivaces de floración vaporosa, como la de las Reinas de los prados, las Astilbes, el Epilobio, el Salsifí y las Persicarias. Para competir con sus tallos altos, se pueden plantar algunas grandes vivaces, como las Ligularias de flores amarillas, bulbos de Lirio amarillo o, en tonos malvas, Verónica de Virginia ‘Erika’. En primer plano, se integrarán algunas Tradescantias, una Euforbia, Lirios de Siberia y Hostas por sus magníficos follajes decorativos. Como Plantas cubresuelos, se podrá plantar una Lysimachia nummularia o un Geranio vivaz ‘palustre’ para realzar este rincón de descanso.
Más información Angélicas
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En un jardín inglés
Con su alta silueta ligera y de líneas marcadas, Angélica se integra naturlamente entre las plantas emblemáticas de los jardines ingleses. Su floración elegante, en tonos pastel o púrpura, merece un lugar destacado al fondo de un borde mixto, delante de los célebres rosales ingleses y las clemátides. Sus altas inflorescencias globulares y redondeadas acompañarán los largos bohordos floridos de las dedaleras, de los lupinos y de los Delphiniums. Para jugar con las formas y los colores, se añadirán en primer plano algunos Phlox paniculata, Campanillas, Astrancias, Geranios vivaces y Hostas por sus magníficos follajes. En cuanto a los bulbos, se plantarán Lirios de día, hermosos Iris, kniphofias y Allium. También se pueden sembrar algunas semillas de anuales para aportar ligereza, como Cosmos, Anthemis y Cleomes que se sembrarán de manera natural.

Angelica gigas roja encontrará su lugar al fondo de un borde mixto
En un jardín natural
Con su alta silueta, a la vez ligera y difusa, Angélica es un valor seguro en jardines naturales y campestres cuyo suelo se mantiene siempre húmedo. Instálala al fondo de un gran macizo de vivaces estivales algo exuberante, compuesto por Salicarias, Agastaches, Astrancias y Equináceas. La alta floración de Angélica rivalizará con las de Acanthus, Eupatorios y con la de la Salvia uliginosa. Añade una Gypsophila paniculata ‘Bristol Fairy’ para aligerar esta escena bucólica. Las gramíneas adaptadas a un suelo húmedo aportarán un aire campestre y silvestre, por ejemplo, la Eulalia y briza media. Para un efecto natural y una profusión de flores, también se pueden sembrar semillas para praderas floridas, entre las que encontramos bellas anuales o bienales, como Cosmos, Helianthus, amapolas, acianos, caléndula y milenramas.

Angélica, Equináceas, flores de praderas anuales (acianos, cosmos, etc.), Agastache y amapola
En sotobosque
Angélica prefiere un suelo rico, siempre húmedo como en el borde del bosque, donde aportará elegancia y ligereza. Para acompañarla, se pueden instalar algunas perennes de sotobosque, como las Anémonas, las Ligularias, el Geranium nodosum y las Astilbes por sus flores vaporosas. En este ambiente acogedor, se puede aportar un toque algo silvestre y exuberante instalando consuelda, Epimedium, una persicaria, una hosta, un Sello de Salomón y sin olvidar a la reina del sotobosque: el helecho. Si el suelo es ácido, se pueden plantar magníficos rododendros o azaleas. Angélica dominará con elegancia un tapiz de plantas cubresuelos vivaces, compuesto por geranios vivaces, Serpentinas, de Coralitos, de búgulas rastreras, todo ello realzado con algunas prímulas.
En un jardín blanco
En un jardín blanco, combina las angélicas de flor blanca con vivaces blanquecinas, como Phlox paniculata ‘Fujiyama’, Astrantia major ‘Super Star’, las campánulas de flor blanca, Achillea ‘White Beauty’ y Agastache rugosa ‘Alabaster’. Umbelífera gigante, la angélica rivalizará en altura con el magnífico Digitalis purpurea ‘Alba’, el acónito blanco y Baptisia pendula ‘Alba’. Por el lado de los arbustos, se pueden componer escenas románticas plantando la angélica cerca de un Hortensia paniculata, un celindo, un viburno, un Weigela ‘Milk and Honey’ y, por supuesto, rosales de flor blanca.
En un jardín púrpura y anisado
Angélica coreana es una planta que nunca pasa desapercibida, con sus grandes inflorescencias de púrpura oscuro. En un jardín gráfico y contemporáneo, combínala con otras vivaces púrpuras como los Coralitos, Fritillaria persica ‘Adiyaman’ y una Euphorbia amygdaloides ‘purpurea’ de follaje oscuro, pero de floración amarillo dorado. Planta también un Eléboro oriental negro y algunos bulbos de tulipán papagayo ‘Black Parrot’ para iniciar la floración a comienzos del invierno. Entre los arbustos, instala uno o dos arbustos de follaje oscuro, por ejemplo un Cotinus ‘Grace’ o un Physocarpus.
Para evitar un efecto demasiado oscuro y pesado, incorpora plantas en tonos verde anisado que aportarán luminosidad y un contraste muy contemporáneo. Hakonechloa macra ‘Aureola’, los boj en bola y un Pinus densiflora ‘Jane Kluis’ formarán bonitos cojines redondeados al pie de la angélica. Al fondo del macizo, un Hydrangea quercifolia ‘Little Honey’ atraerá las miradas con su follaje en forma de hojas de roble doradas. Planta un cubresuelos luminoso en el borde del macizo, como el Lysimachia nummularia ‘aurea’, para rematar este jardín moderno.
Para ir más allá
- Descubre nuestras diferentes variedades de angélica.
- Para saberlo todo, consulta nuestra ficha sobre la angélica: siembra, plantación y mantenimiento.
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