Sesleria: 7 ideas para asociarla
En el jardín o en macetas
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Sesleria es una gramínea baja interesante por su follaje colorido y su floración primaveral o estival en finas espigas, como la Sesleria automnalis o sesleria de otoño. Elegante en cualquier estación, forma una pequeña mata persistente muy densa y luminosa, de 30 a 70 cm de altura, según las especies. Resistente, no invasiva, ni demasiado grande ni demasiado pequeña, prospera en casi cualquier lugar y se establece en suelo pobre y drenado, a pleno sol o a media sombra. No requiere mantenimiento con tal de plantarla en terreno drenado.
Ideal para aportar ligereza y un aire natural en espacios soleados, pequeños o grandes, incluso en suelo seco en verano.
Se asocia con facilidad, agrupada, en una pradera naturalista o en bordillos de un sendero, en jardín moderno, en rocalla, en macizo e incluso en maceta.
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→ Más información sobre Sesleria en nuestro dossier completo: Sesleria: plantación, cultivo, cuidados
En rocalla
En un suelo particularmente drenado, Sesleria podrá acompañarse de otras plantas bajas que, como ella, soportan bien la sequía en verano. De 40 cm de altura, Sesleria caerulea se adapta muy bien a suelos pobres, pedregosos, calizos y secos en verano. Desarrolla pequeñas matas azules, muy densas y poco erizadas, que pueden asociarse con plantas rastreras o bajas. Forma dúos magníficos con el follaje azulado de Euphorbia myrsinites, una euforbia tapizante. Rodea el conjunto de Lavandas, de el Eryngium planum ‘Blue Hobbit’, de Carex comans ‘Frosted Curls’, de melena rechoncha de un verde azulado, y de la Festuca ‘Elijah Blue’, otra pequeña gramínea perenne y persistente que forma bonitos cojines azulados, con un porte igualmente erizado.
También puede mezclarse, por ejemplo, con otras plantas tapizantes como las orejas de liebre (Stachys lanata o cretica), y Artemisia alba ‘Canescens’. Completa con pequeños Sedums.

Sesleria caerulea, Euphorbia myrsinites, Sedum sexangulare, Stachys lanata, lavanda, Carex comans ‘Frosted Curls’ y Festuca ‘Elijah Blue’
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Sesleria: plantación, cultivo, mantenimientoAl borde del sendero
Con una silueta reducida, las Seslerias pueden constituir excelentes bordillos para una entrada. Aportan mucha naturalidad y un encanto campestre al delimitarlas. Además, se mantienen bonitas todo el año, incluso en invierno, y no se expanden, algo importante a la hora de crear un bordillo. Elige variedades muy bajas (40 cm de altura), por ejemplo la Sesleria heufleriana, que mantiene un aspecto impecable en cualquier estación. Puedes alternarla con un Pennisetum alopecuroides ‘Hameln’ de espigas blancas con reflejos marrones, un valor seguro que se mantiene muy compacto y no se extiende, y con el Stipa pennata, de cabellera plateada.
Plántalas en masa en bordes de entrada, intercalando vivaces de floración de verano u otoñales como ásteres, Penstemons o escabiosas blancas como la Scabiosa caucasica ‘Alba’.

En el centro, Sesleria heuflerinia, acompañada de Pennisetums ‘Halmen’, de ásteres, de Penstemons fruticosus y de Stipa pennata
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Como planta cubresuelos
La Sesleria es una gramínea baja adaptada a condiciones difíciles, y valiosa para el ajardinamiento de lugares algo áridos, incluso en media sombra, en sombra seca o en sotobosque. No invasiva, puede plantarse en masa, para cubrir el suelo eficazmente. Acepta también muy bien las zonas azotadas por los vientos y el salitre y aportará volumen en céspedes secos. Podrás asociar, por ejemplo, la Sesleria caerulea o la Sesleria argentea, con otras pequeñas gramíneas como el Stipa tenuissima de increíble cabellera verde fresca que ondula con la más mínima brisa. Piensa también en Achillea crithmifolia, que constituye un cubresuelo perenne gris verdoso utilizable en superficies bastante amplias, y en el Sedum spathulifolium ‘Cape Blanco‘, un sedum rastrero que forma rosetas de un gris plateado a bronce coronadas por flores amarillo azufre.
Remata la escena con vivaces floríferas y ligeras, como las margaritas silvestres, los Asters (Aster cordifolius ‘Idéal’), las escabiosas, jaras, lavandas y romeros, o bien amapolas anuales y nigelas de Damasco.
En sotobosque, podrán acompañar a pequeñas vincas, pulmonarias, epimedios y a vivaces de sombra seca como los carex.

Stipa argentea, Aster cordifolius ‘Ideal’, Stipa tenuissima, Achillea crithmifolia, Sedum spathulifolium ‘Cape Blanco‘, Cistus argenteus y romero rastrero
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10 gramíneas que debes tener en tu jardínEn un macizo naturalista
Para este tipo de composición muy natural, prioriza especies de porte flexible y tonalidades cambiantes, como la bellísima Sesleria automnalis, interesante por su follaje verde claro muy vivo que, con el paso de los meses, adquiere una tonalidad dorada, o Sesleria argentea, con hojas de color verde chartreuse a pleno sol. Compón con otras gramíneas altivas como Stipa gigantea, Deschampsias flexuosa, igualmente de porte flexible, o Miscanthus sinensis ‘Gracillimus para un aire silvestre. También lucen de maravilla asociadas a otras gramíneas luminosas, como las Melicas ciliata, que les responderán con naturalidad.
Las matas de seslaria actúan a modo de puntuación, en el corazón de una mezcla de vivaces de Floración de verano como las Achilleas filipendulina ‘Golden Plate’, los Ásteres, Equináceas o amapolas orientales. Las Verbenas de Buenos Aires aportarán una bonita verticalidad a esta escena, y algunos linos vivaces añadirán la nota elegante y azulada.

Sesleria automnalis rodeada de amapolas orientales, de un Miscanthus ‘Gracillimus’, del tono azulado de linos vivaces, de Melica ciliata y de verbenas de Buenos Aires
En un jardín silvestre
En un jardín silvestre o campestre, como en las praderas naturalistas, prefiere especies de Sesleria más altas: constituyen un espléndido decorado incluso en invierno, integrándose naturlamente en un ambiente exuberante y asilvestrado. Opta por la Sesleria nitida, que alcanza 70 cm de altura y presenta un porte más importante sin ser nunca invasora. Completa con el Stipa calamagrostis, otra gramínea grácil de tamaño medio, el Panicum virgatum o incluso la Sericura, tan poética. Sus espiguillas alargadas ofrecerán un contraste de forma con las inflorescencias planas de las milenramas y de los sedums de otoño. En un suelo drenante, se asocia fácilmente con otras bonitas flores de campo como ásteres gigantes silvestres (Aster laevis, Aster turbinellus), las verbenas de Buenos Aires, mentas de gato, malvas reales y otros cardos como el Cardo tenidor para completar una escena silvestre.

Sesleria nitida (© Carolyn Willitts), Sedum spectabile, Stipa calamagrostis, Cardo tenidor, Aster turbinellus, malvas reales y Pancium virgatum ‘Squaw’
En un jardín contemporáneo
Con su aspecto algo erizado y su floración gráfica, Sesleria aporta un toque algo moderno en un jardín contemporáneo y gráfico, o un jardín seco o mineral. Puede ayudar a estructurar y marcar puntos de interés en un conjunto depurado. En un jardín urbano de líneas sobrias, ayudará a suavizar las estructuras de hormigón. En un ambiente minimalista, puedes plantar algunas matas de Sesleria junto a phormios como Phormium tenax.
Al pie de un Fargesia robusta ‘Pingwu‘, una variedad de bambú no rastrero muy gráfico, constituye un buen cubresuelos de efecto gráfico. También formará un bonito dúo contrastado, en colores y formas, con Lirios africanos.
Los follajes oscuros realzarán sus espigas coloreadas, que atrapan la luz en verano y se vuelven doradas con el paso de las estaciones. Panicum virgatum ‘Blue Darkness’, otra gramínea robusta, con follaje variegado de púrpura negruzco y verde azulado, será muy apreciada en el corazón de esta composición contemporánea. Combínalas con formas en bola contrastantes, eligiendo, por ejemplo, Pittosporum tenuifolium ‘Tom Thumb’.

Sesleria caerulea, Pittosporum ‘Tom Thumb’, Phormium tenax, Lirios africanos y Panicum virgatum ‘Blue Darkness’
En macetas
Sesleria se adapta también muy bien al cultivo en macetas, siempre que se le proporcione un sustrato suficientemente drenado. Con su silueta reducida pero elegante y ligera, permite aligerar algunas composiciones florales. Conviene elegir las especies más bajas, que se mantengan bien en su sitio durante todo el año, como Sesleria caerulea. Acompañará la floración de anuales estivales como cosmos, nigelas, diascias o pequeñas dalias.
Para dar más cuerpo a una composición de gramíneas, podrás asociarla con un Pennisetum alopecuroides ‘Goldstrich’, otra pequeña gramínea compacta, original y muy resistente o una Festuca glauca, que hará juego con su fino follaje azulado.

Sesleria caerulea, cosmos, diascias y dalias
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