
Pieris japonica: 5 ideas de asociaciones acertadas
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Pieris japonica, también conocida como andrómeda japonesa, es un arbusto de tierra de brezo de follaje perenne. Se aprecia por sus retoños jóvenes que adquieren tonalidades de rojo intenso y por su floración en multitud de pequeñas campanillas, blancas o rosa pálido.
En el jardín, prospera en Media sombra en suelos más bien ácidos y luce más cuando se acompaña de otras plantas para realzar toda su belleza.
Descubre nuestras ideas para combinar la andrómeda en el jardín, especialmente con otras viváceas y arbustos.
En un macizo de tierra de brezo
Andrómeda es un arbusto de tierra de brezo, que prospera en media sombra, en sustratos más bien ácidos. Cultívalo asociándolo a otras plantas que aprecien el mismo entorno. Es ideal, por ejemplo, para acompañar la floración colorida de Rododendros o Azaleas. Andrómeda también se combinará de maravilla con la espléndida floración de Kalmia latifolia. Este arbusto ofrece en primavera encantadoras pequeñas flores de rosa suave, a menudo matizadas de rosa oscuro a púrpura. Disfruta también de la agradable floración perfumada de Daphne odora. También puedes plantar arces japoneses, que te seducirán tanto por su arquitectura como por su follaje. Descubre también Crinodendron hookerianum, un arbusto de hoja perenne cuyas flores toman la forma de pequeñas linternas rojas. Asimismo, el pH ácido del terreno te permitirá disfrutar de la bella floración azul de una hortensia.
Para reforzar el ambiente de sotobosque que crean estos arbustos, puedes asociarlos con otras plantas de sombra, como helechos, brunnera, coralitos, hostas, ophiopogones…

Asocia Andrómeda con otros arbustos de tierra de brezo: Rhododendron ‘Nova Zembla’, Kalmia latifolia ‘Tad’, Pieris japonica ‘Katsura’, Skimmia japonica ‘Rubella’ (foto Dominicus Johannes Bergsma) y Crinodendron hookerianum
¡Para un macizo espectacular, de tonos vivos!
Como los brotes jóvenes de la andrómeda se tiñen en primavera de un bonito rojo, ¡aprovecha para componer un macizo espectacular! Integra plantas con flores y hojas rojizas; su tono vivo en el jardín será impresionante y llamará la atención. Coloca Pieris japonica preferentemente al fondo del macizo. Te recomendamos en especial la Andrómeda ‘Forest Flame’, que ofrece hojas de tonos cambiantes: los brotes jóvenes son de un rojo vivo, pasan a rosa y luego a blanco crema, antes de volverse verde oscuro. Puedes acompañarla con el follaje de Photinia x fraseri ‘Red Robin’, de Nandina domestica ‘Fire Power’ o con la espectacular floración de una azalea, como la variedad ‘Wallowa Red’. Planta delante de estos arbustos tulipanes de flores rojas o anaranjadas, la hierba del clavo Geum chiloense ‘Mrs Bradshaw’, Aquilegia canadensis ‘Little Lanterns’, la peonía ‘Early Scout’ o Euphorbia griffithii. Aprovecha también el follaje colorido de Uncinia rubra, una vivácea pequeña que se parece mucho a las gramíneas. Para este tipo de macizo, te aconsejamos no usar exclusivamente el rojo, sino jugar con los matices e integrar flores anaranjadas, cobrizas y pequeños toques de amarillo.

Aprovecha la andrómeda para componer un macizo de tonos cálidos y luminosos: Pieris japonica ‘Wakehurst’, azalea ‘Wallowa Red’, Geum chiloense ‘Mrs Bradshaw’, Uncinia rubra y Erysimum ‘Rysi Copper’
Más información Pieris - Andrómeda japonesa
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Para un jardín de estilo japonés
Al ser un arbusto de origen asiático, Andrómeda es ideal para integrar un jardín zen, de inspiración japonesa. Trabaja el jardín para darle un aspecto armonioso y equilibrado. Coloca algunas rocas y reserva una amplia zona central con grava. Esta zona se allanará y se rastrillará; luego trazarás líneas y ondulaciones. Integra en el exterior de este espacio algunos arces japoneses, por su arquitectura majestuosa y su follaje muy recortado. Piensa también en Ilex crenata, que puedes podar en nubes. Para cubrir el suelo y acompañar la forma de las rocas, utiliza Soleirolia o Scleranthus; estas pequeñas plantas forman un tapiz que se parece mucho al musgo. Aprovecha también la efímera floración primaveral de un cerezo japonés. También puedes integrar plantas de tierra de brezo: rododendros, azaleas, Nandina domestica… Estas plantas te permitirán conseguir un jardín muy relajante. Si quieres, integra algunos elementos decorativos, como estatuas, faroles o un pórtico… pero sin excederte, porque la idea es preservar un ambiente relativamente depurado.

Andrómeda es ideal para integrar un jardín japonés: Soleirolia, Pieris japonica ‘Little Heath’ (foto Agnieszka Kwiecień, Nova), cerezo de flor Prunus serrulata (foto Kropsoq), Acer palmatum ‘Red Pygmy’ (foto Dinkum) y bambú negro Phyllostachys nigra
En seto libre
La andrómeda puede, por supuesto, integrarse en la composición de un seto libre, de estilo bastante natural y campestre. Es un arbusto persistente, decorativo durante todo el año. Así, en un seto, servirá como pantalla de privacidad, ¡incluso en pleno invierno! Además, aportará color en un seto, entre otros arbustos de follaje más común. Entre las variedades, evita las más pequeñas y elige más bien una variedad de gran desarrollo como Pieris ‘Forest Flame’… o, para aportar diversidad en cuanto al follaje, opta por Pieris ‘Flaming Silver’, con hojas marginadas de blanco crema. Puedes plantarla en compañía de viburnos, ligustros, Amelanchier, carpes, abelias, saúcos… Descubre también el espino ‘Paul’s Scarlet’, de flores rosas, ideal para aportar un toque de color entre estos follajes. También puedes disfrutar de la espirea, que forma un arbusto redondeado y en primavera o verano ofrece una delicada floración blanca o rosada.

Puedes asociar la andrómeda a otros arbustos para componer un seto libre. Pieris japonica ‘Mountain Fire’ (foto David J. Stang), Carpinus betulus, Amelanchier canadensis (foto Krzysztof Ziarnek, Kenraiz), Crataegus laevigata ‘Paul’s Scarlet’ (foto Sabencia Guillermo César Ruiz), y Ligustrum vulgare (foto Meneerke bloem)
Con otras flores primaverales
Andrómeda presenta en primavera, entre marzo y mayo, numerosas campanillas generalmente blancas. Descubre en particular el magnífico Pieris japonica ‘Debutante’, que ofrece una floración blanca muy abundante, o la variedad ‘Valley Valentine’, con floración rosa-roja. Aprovecha Andrómeda para crear un bonito telón de fondo en macizos. ¡Delante, instala plantas que en primavera aporten floraciones ligeras y delicadas! Puedes, por ejemplo, plantar bulbos de primavera, como narcisos, tulipanes, ajedrezadas o muscari. Disfruta también de la Pulsátila (Pulsatilla vulgaris), de Chionodoxa, de Brunnera macrophylla, o de Lathyrus vernus (Guisante de olor vivácea)… Andrómeda también es ideal para acompañar la floración de los Eléboros de Oriente. Ofrecen una floración grácil y refinada, con cinco pétalos en las formas simples, o muchos más en las variedades de flores dobles. Se presentan en una espléndida paleta de colores: blanco, verde, amarillo, rosa, rojo, púrpura, a veces casi negro (Helleboro ‘Black Chocolate’), con en el centro un ramillete de estambres de amarillo suave. Algunas tienen los pétalos salpicados de pequeñas manchas más oscuras, lo que aporta relieve a la floración.

¡Aprovecha la floración de Andrómeda para componer una bonita escena de final de invierno – comienzos de primavera! Pieris ‘Debutante’, Helleboro orientalis ‘Double Aubergine liseré blanc’, Fritillaria meleagris, Anemone pulsatilla y Chionodoxa luciliae (foto Halava)
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