Asociar los Epimedium

Asociar los Epimedium

7 ideas de asociaciones para realzar las flores de los elfos

Contenido

Modificado el 28 de septiembre de 2025  por Gwenaëlle 6 min.

Los Epimedios, conocidos como Epimedio, son apreciados por su elegante follaje cubriente y sus flores primaverales muy discretas, pero decididamente delicadas, que recuerdan a ciertas orquídeas. A menudo perennes o semiperennes, suelen desempeñar la función de plantas cubresuelos en las zonas poco luminosas del jardín. También pueden utilizarse los epimedios en numerosas escenas, asociándolos a otras plantas, siempre en ambientes sombreados o de media sombra. Sabrán vegetalizar elegantemente con su follaje jaspeado espacios desatendidos, o mezclar su encantadora floración con otras vivaces igual de refinadas en el sotobosque, en un macizo, en rocallas de sombra, etc.

¡Aquí tienes algunas ideas de combinación para poner en valor los epimedios en el jardín!

Epimedium en asociación, Epimedio en asociación, asociación de Epimedio, asociación de Epimedium, Epimedium en macizo Epimedio o epimedios… pequeñas plantas para integrar en el jardín en múltiples escenas y disfrutar de su belleza sin igual.Epimedium, Epimedio: plantar, cultivar y mantener y ¿Cómo elegir un Epimedio?

Dificultad

Cubresuelos para sotobosque

Aprecian el humus y los suelos frescos, los Epimedium son plantas perfectas para colonizar un sotobosque o un espacio muy arbolado donde encontrarán la sombra y la humedad constante que les convienen. Forman un cuarteto sobrio pero eficaz en este ambiente con manchas de Galiums odoratum que también se irán extendiendo poco a poco, algunas euforbias de bosque (Euphorbia amygdaloides ‘Purpurea’), Géraniums Phaeum que florecen algo más tarde,  y un surtido de helechos ornamentales finamente recortados como Polystichum polyblepharum o Dryopteris wallichiana.  Algunas Luzulas nivea pueden colarse en este escenario forestal. Todos asegurarán una bonita manta y un aspecto muy natural. Para este uso, elige variedades de follaje perenne como Epimedium pubigerum.

Al pie de los árboles

Los epimedios viven en su hábitat natural bajo el ramaje de los árboles. Los epimedios se extienden gracias a sus rizomas, desarrollándose lentamente, pero que a la larga forman un cubresuelo muy bonito, denso y opaco, que cubre por completo esas zonas a menudo ingratas que no siempre sabemos cómo tratar. Aportan así un encanto innegable en primavera, con su floración que parece surgir como por arte de magia de ese tapiz, y también durante todo el año cuando se eligen cultivares perennes, o cuando se vive en clima suave, con sus hojas cubriendo por completo el suelo. Para este uso a pie de árbol, para aportar la mayor luminosidad posible, prefiere tonos crema o amarillos, como el Epimedium stellulatum ‘Wudang Star’, cuyas inflorescencias blancas son muy vaporosas, u Epimedium davidii, de grandes flores de un amarillo vivo; y plántalos, por ejemplo, junto con algunos Eranthis hyemalis, que también cubrirán bien el suelo, y con Arums italicums, cuya floración, follaje y luego bayas aseguran una bonita presencia todo el año.

Epimedium asociar, Epimedio asociar, Asociación de epimedio, Asociación de Epimedium, Epimedium en macizo

Arums italicum, Epimediums stellulatum ‘Wudang Star’, y tapiz de Eranthis hyemalis

Más información Epimediums - Hierba de cabra en celo

Con follaje decorativo

El follaje jaspeado de numerosas variedades de Epimedium es de una gran belleza; tiñe de rojo o de pardo las encantadoras láminas foliares cordiformes. Los Epimedios también se caracterizan por cambiar de color a medida que las hojas se renuevan, lo que los convierte en vivaces muy interesantes en macizos donde se desea resaltar el follaje. Seleccionando los híbridos más espectaculares por los matices de color de las láminas foliares, puedes componer así una escena en la que el follaje se lleve todo el protagonismo. Combina, por ejemplo, el Epimedium x versicolor ‘Sulphureum’, cultivar con un magnífico follaje joven jaspeado de púrpura, y el Epimedium ‘Warleyense’, marginado de púrpura en primavera y en otoño, con follajes igual de delicados como el helecho Adiantum pedatum, algunos Liriopes de finas hojas lineales, y dales un contraste de textura y volumen aportando algunos follajes más atrevidos: Helleborus argutifolius con follaje verde pistacho coriáceo y dentado, algunas Brunneras plateadas como la insustituible ‘Alexander’s Great’ con enormes láminas foliares acanaladas, y Rodgersia pinnata ‘Hercules’ de follaje palmeado bronce que evoluciona hacia un verde oscuro en verano. Añadiendo un estrato más alto con un Sorbaria sorbifolia ‘Sem’ casi bicolor, un Physocarpus dorado o púrpura, o incluso un Sambucus nigra ‘Black Beauty’, creas un fabuloso refugio con múltiples tonalidades de verde.

Con bulbos de primavera

Floreciendo en plena primavera, los tapices de epimedios forman un marco para otras flores a la salida del invierno. Su floración, delicada y muy bella, tiene en definitiva una duración bastante breve; por ello, conviene rodearlos de bulbos tempranos y tardíos que prolonguen el encantador efecto de los colores primaverales. Se plantan en zonas de media sombra a ligeramente soleadas. Se puede apostar por tonalidades muy variadas, pues los epimedios presentan matices muy suaves, que combinan con numerosas flores de bulbo. Sobre una paleta de predominio azul de Muscari, de Camassias y de Iris de Holanda, se puede combinar el amarillo luminoso del Epimedium perralchicum ‘Frohnleiten’ y disfrutar de una bonita escena de marzo a junio, o bien el magnífico ‘Akebono’, con flores de un rosa muy delicado. El rosa carne de los Narcisos ‘Reggae’ completa bien esta paleta de tonos muy suaves.

Epimedium combinar, Epimedio combinar, Epimedio asociación, Asociación de Epimedium, Epimedium en macizo

En el centro Epimedium grandiflorum ‘Akebono’, Camassia leichtini caerulea, Muscari ‘Dark Eyes’, Iris de Holanda y Narciso ‘Reggae’

En una paleta más vibrante en tonos anaranjados, con por ejemplo el coral de los tulipanes botánicos Greigii ‘Toronto’, el albaricoque de los tulipanes tempranos ‘Apricot Beauty’ y la frescura de los Narcisos ‘Avalanche’, el Epimedium ‘Amber Queen’ aporta sus altos bohordos floridos amarillos y cobrizos, creando una bella armonía.

Epimedium combinar, Epimedio combinar, Epimedio asociación, Asociación de Epimedium, Epimedium en macizo

Epimediums ‘Amber Queen’, Tulipán ‘Apricot Beauty’, Tulipán botánico Greigii ‘Toronto’, y Narcisos ‘Avalanche’

En macizo de sombra

Para este uso esencialmente ornamental, conviene elegir variedades nuevas, procedentes de hibridaciones, o las especies asiáticas que ofrecen flores notables y follajes de gran colorido como Epimedium x rubrum, de follaje jaspeado de púrpura en primavera, o bien Epimedium x versicolor ‘Cupreum’, cuyas hojas también enrojecen, con flores muy delicadas de color rosa y amarillo. Puedes mezclar una o dos variedades (porque a la larga realmente se extienden mucho) con vivaces, arbustos o gramíneas de gran elegancia para hacerles compañía: heléboros también persistentes durante mucho tiempo, un pequeño arce japonés, Rhododendron, Carex… todas estas plantas comparten las mismas exigencias en cuanto a la frescura del suelo y a la exposición sombreada. Las vivaces gráciles, como los Corazones de María y las astrancias, también son excelentes compañeras.

Epimedium asociar, Epimedio asociar, asociación de Epimedio, asociación de Epimedium, Epimedium en macizo

Epimedium rubrum, en compañía de Carex morrowii, de Dicentra spectabilis, Rhododendron ‘Inkarho Bernstein’ y astrancias

En una escena naturalista

Con su presencia discreta y su efecto de plantas cubresuelos, los epimedios son vivaces muy indicados para jardines naturales.  No dudes en realzar grandes espacios que colonizarán con relativa rapidez. Con algunos Epimediums ‘Sphinx Twinkler’, algo más altos que otras variedades y de follaje original, alargado y espinoso, y con Epimedium grandilflorum, reúne varias vivaces estivales de aire silvestre: Persicarias, Lisimacos, y Physostegias que, por su parte, florecerán más bien a finales de verano. Completa este decorado silvestre con algunas Luzulas sylvatica y Deschampia cespitosa ‘Goldschleier’ para aportar pajas aéreas y un aire de pradera controlada. Así creas un ambiente natural y muy ligero. Unas Scilles Nutans animarán este escenario naturalista más temprano en primavera.

Epimedium para combinar, Epimedio para combinar, asociación de Epimedio, asociación de Epimedium, Epimedium en macizo

Epimedium ‘Sphinx Twinkler’, Deschampia cespitosa ‘Goldschleier, Lysimachia ephemerum, Persicaria amplexicaulis ‘Firetail’, y jacinto silvestre

En rocalla de sombra

El porte pequeño de los Epimedios y su capacidad para cubrir durante mucho tiempo con su follaje zonas sombreadas también los predisponen a colonizar rocallas de sombra o de Media sombra. Allí hacen maravillas en compañía de Saxifraga umbrosa ‘Clarence Elliott’, de Corydalis elegidos en tonalidades amarillas o azules, de helechos bajos pero impactantes como Aspelnium scolopendrium, y de Hostas enanas que no superan los 20 cm. Para una rocalla de gran tamaño, puedes añadir otros helechos más finamente recortados, Lamiums, y algunas hostas de tamaño medio para variar los volúmenes. Tienes donde elegir entre los Epimedios que formarán la base de tu rocalla: ¿por qué no instalar un dúo de Epimedium pinnatum ‘Black Sea’, cuyo follaje se tiñe progresivamente de un púrpura muy intenso, y un Epimedium sempervirens, perenne y de encantadora floración rosa?

Epimedio asociar, Epimedio asociar, Epimedio asociación, Epimedio asociación, Epimedio en macizo

Epimedios (© Leonora Enking) en rocalla de sombra con hostas enanos ‘Blue Mouse Ears’, Asplenium scolopendrium ‘Undulatum’, Corydalis lutea y Saxifraga cortusifolia ‘Cheap Confections’

Comentarios