Francoa: plantación, cultivo y cuidados
Contenido
Francoa en pocas palabras
- Francoa es una vivácea chilena muy original y poco conocida, pero que merece con creces un lugar en el jardín.
- A comienzos del verano produce largos racimos de flores rosa claro, manchadas de rosa oscuro-rojo
- Prospera en Media sombra, en suelo rico en humus, fresco y drenante
- Su floración, muy delicada, permite integrarla fácilmente en un jardín romántico
- También encontrará su lugar en una rocalla en Media sombra, un jardín naturalista o un borde mixto
La palabra de nuestra experta
La francoa es una magnífica planta vivácea chilena originaria de los Andes, por desgracia aún poco conocida, demasiado raramente cultivada. Existen tres especies: Francoa sonchifolia, Francoa appendiculata y Francoa ramosa. Ofrecen a comienzos del verano, elevándose por encima de su follaje, largos racimos de flores blancas o rosa pálido. Estas están compuestas por cuatro pétalos dispuestos en cruz, manchados de rosa oscuro. ¡Su floración es muy ligera, delicada y romántica! También se aprecian sus hojas de color verde oscuro, suaves, con bordes ondulados y persistentes.
La francoa se desarrolla bien en media sombra o al sol no ardiente, en un suelo rico en humus y fresco, pero drenado. No tolera los suelos que permanecen húmedos en invierno. La francoa es resistente hasta -10 °C. Intégrala en un borde mixto con vivaces de floración de verano, en una rocalla fresca o en un jardín de estilo romántico. También se adapta al cultivo en maceta, por ejemplo, para adornar una terraza o un balcón. Descubre en esta ficha todos nuestros consejos para lograr su cultivo: qué variedad elegir, dónde y cómo plantarla, cómo mantenerla y con qué plantas asociarla en el jardín.
Botánica
Documento de identidad
- Nombre latino Francoa sp.
- Familia Melianthaceae
- Nombre común Francoa
- Floración en junio-julio, a veces hasta septiembre
- Altura entre 50 cm y 1 m
- Exposición Media sombra, Sol no ardiente
- Tipo de suelo rico y fresco, drenante
- Rusticidad hasta −10 °C
Las francoas son plantas perennes herbáceas originarias de Chile, donde son endémicas (es el único lugar donde están presentes de forma natural). Crecen principalmente en montaña, en los Andes, en acantilados y en grietas rocosas. Solo existen tres especies, muy parecidas entre sí: Francoa sonchifolia, Francoa ramosa y Francoa appendiculata. A pesar de sus bellas cualidades ornamentales, estas plantas son poco conocidas y rara vez se ven en jardines.
Las francoas pertenecen a la familia botánica Melianthaceae. Es una familia pequeña, con solo cuatro géneros: Melianthus, Greyia, Bersama y Francoa. Son arbustos o arbolitos de hojas alternas y flores irregulares de cinco pétalos (a veces cuatro), originarios principalmente de las regiones tropicales y subtropicales de África.
En cuanto a su rusticidad, las francoas soportan temperaturas de hasta −10 °C cuando se cultivan en un terreno bien drenado, que no retiene el agua en invierno.
Las francoas forman una mata de hojas basales, a ras de suelo, de la que a comienzos del verano se alzan tallos con flores erectos. Alcanzan entre 50 cm y 1 m de altura, con 30-40 cm de envergadura. La más alta es la Francoa ‘Pink Giant’, que alcanza sin problema 90 cm – 1 m de altura. También existe una variedad enana: ‘Petite Bouquet’, que no supera los 45-50 cm de alto.
Las francoas producen rosetas basales de hojas con bordes ondulados. Estas hojas miden de 5 a 15 cm de largo y están compuestas por varios lóbulos pequeños y redondeados y un gran lóbulo terminal. Tienen un bonito color verde oscuro y son suaves. Las hojas son bastante características, de formas suaves y algo irregulares, y constituyen un precioso marco para sus flores refinadas.
Las hojas de las francoas son perennes: la planta las conserva en invierno, pese al frío.

El follaje de Francoa appendiculata y Francoa ramosa (fotos: Daderot / Stan Shebs)
La francoa florece a comienzos del verano, habitualmente en junio-julio (según el clima, la floración puede prolongarse incluso hasta agosto o septiembre). Entonces emite tallos erectos, no ramificados, que llevan racimos de flores compactos y terminales. Las yemas florales son de color rosa oscuro y luego se abren en unas preciosas florecillas rosas, de 1 a 2 cm de diámetro. Estas flores están compuestas por cuatro pétalos de rosa suave, dispuestos en cruz, manchadas en el centro por manchas rosa oscuro–rojo que aportan más intensidad y profundidad a la floración. Estas máculas forman como comas que parten del centro de la flor, en la base de los pétalos. Francoa ramosa se distingue de las demás especies por sus flores blancas con máculas rosas y por sus bohordos floridos ramificados. También existe una variedad de flores rosa oscuro: ‘Rogerson’s Form’.
Se aprecian las flores de la francoa por su estilo muy delicado y romántico, ligero. Evocan alas de mariposa, y su forma en racimos malvas y erguidos puede recordar a orquídeas silvestres. Las flores no tienen perfume.

Los racimos florales de Francoa sonchifolia y de Francoa appendiculata, y el detalle de las flores de Francoa sonchifolia
Sostenidas por un largo tallo erecto y reunidas en inflorescencias generosas, las flores de la francoa son perfectas para componer ramos. Tienen buena duración En un jarrón y son muy románticas. Encajan de maravilla en ramos de boda (de hecho, en inglés a la francoa se la apoda Bridal wreath: corona de novia).
Ver también
Plantación de vivaces y arbustosPrincipales variedades de Francoa
Francoa sonchifolia - Flor nupcial
- Periodo de floración Julio, Agosto
- Altura en la madurez 45 cm
Francoa appendiculata
- Periodo de floración Febrero
- Altura en la madurez 60 cm
Francoa ramosa
- Periodo de floración Julio, Agosto
- Altura en la madurez 40 cm
Francoa sonchifolia Pink Giant
- Periodo de floración Agosto, Septiembre
- Altura en la madurez 90 cm
Más información Francoa
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Plantación
¿Dónde plantar Francoa?
Francoa prospera a media sombra o con sol no ardiente. En las regiones cálidas, por ejemplo en la región mediterránea, mejor instalarla a media sombra y procurar que esté protegida del sol directo por la tarde, mientras que en el norte de Francia prosperará a pleno sol. Francoa aprecia suelos fértiles, ricos en humus, que se mantengan más bien frescos en primavera y verano, pero bien drenados, sin humedad estancada en invierno, ya que podría pudrirse. Francoa no parece especialmente sensible al pH; soporta suelos ácidos, neutros o calcáreos.
Francoa soporta temperaturas de hasta -10 °C si el suelo está seco. En terreno húmedo temerá más el frío, de ahí la importancia de cultivarla en un suelo bien drenado. Asimismo, elige un emplazamiento protegido de los vientos fríos.
Puedes instalarla en el borde, al borde de un camino, en un macizo de vivaces o de anuales. También encontrará su lugar en una rocalla fresca. Sus flores delicadas encajarán fácilmente en un jardín romántico. Si plantas varios ejemplares, respeta 30 a 40 cm de distancia entre ellos.
También es posible cultivar Francoa en macetas. Esto permite meterla en otoño en un refugio libre de heladas para protegerla fácilmente del frío y de la humedad.
¿Cuándo plantar?
El periodo más propicio para plantar Francoa es la primavera, en abril-mayo.
¿Cómo plantar?
Para una Plantación en terreno abierto:
- Encuentra un lugar de media sombra, resguardado de los vientos fríos.
- Abre un hoyo de plantación, de dos a tres veces el tamaño del cepellón.
- Aporta compost bien descompuesto para enriquecer el suelo y, si es necesario, un poco de grava o de arena gruesa, que mezclarás con la tierra para mejorar el drenaje.
- Saca Francoa de su maceta y colócala en el centro del hoyo de plantación.
- Rellena colocando algo de tierra alrededor, procurando no enterrar el collar.
- Asienta suavemente para asegurar buen contacto entre el sustrato y las raíces.
- Riega generosamente.
- Puedes colocar una capa de acolchado alrededor de la mata para que la tierra se mantenga fresca más tiempo.
Para una Plantación en macetas:
- Elige una maceta con orificios de drenaje.
- Coloca sustrato en la maceta.
- Saca con cuidado Francoa de su maceta original, raspa ligeramente el cepellón para retirar algo de sustrato y descompactar las raíces, y coloca Francoa en el centro de la maceta.
- Rellena añadiendo sustrato alrededor, procurando no enterrar el collar.
- Asienta ligeramente para asegurar buen contacto entre las raíces y el sustrato y evitar bolsas de aire.
- Riega.
- Coloca la maceta, por ejemplo, en tu terraza o balcón, en un lugar luminoso pero resguardado del sol ardiente.

Francoa sonchifolia
Cuidados
Francoa es poco sensible a enfermedades y parásitos, y no requiere mucho mantenimiento. No obstante, durante los primeros años permanece atento al frío y a la sequía, hasta que arraigue bien. Después se volverá más resistente.
Te aconsejamos, al menos durante los primeros años, colocar en otoño hojas secas entre las hojas y sobre el suelo alrededor de la base, como acolchado. Esa capa protegerá el tocón del frío. El acolchado también ayudará a mantener el suelo fresco durante más tiempo y a limitar el crecimiento de las malas hierbas.
¡Si se cultiva en maceta, riega regularmente, porque el sustrato se seca más rápido que en terreno abierto! Reduce los riegos en otoño e invierno. También te aconsejamos aportar un poco de abono, aproximadamente una vez al mes desde primavera hasta otoño.
Propagación
Es posible multiplicar Francoa por siembra o por división de matas. La división es más rápida y más fácil de lograr, pero requiere contar ya con plantas bien desarrolladas, mientras que la siembra permite obtener un mayor número de planteros y planteles sin tocar la planta de origen.
Siembra
Para germinar, las semillas necesitan ser estratificadas: colócalas en el frigorífico durante 3 semanas antes de sembrarlas. Esto permite romper el periodo de latencia y favorecer su germinación.
- Cuando las semillas estén listas para ser sembradas, prepara una maceta con tierra especial para sembrar.
- Compacta ligeramente y nivela la superficie.
- Reparte las semillas sobre la superficie.
- Cúbrelas con una capa fina de sustrato.
- Riega suavemente, en lluvia fina.
- Coloca la maceta en un lugar luminoso, sin sol directo. Lo ideal es mantener la temperatura entre 17 y 24 °C.
Las semillas tardan entre 2 semanas y 1 mes en germinar. Acuérdate de regar de vez en cuando para mantener el sustrato ligeramente húmedo hasta la germinación. En cuanto alcancen un tamaño que permita manipularlas, trasplanta las plántulas a macetas individuales.
División de matas
También es posible dividir las matas de Francoa. El mejor periodo para intervenir es la primavera, en abril-mayo. Identifica una mata bien desarrollada, con varios años de edad, y excava con cuidado, de forma lo bastante amplia, para desenterrarla sin dañar en exceso las raíces. Sepárala en varias plantas, luego vuelve a plantarlas y riega.
Asociación
Las flores delicadas de la Francoa, de un rosa suave con bonitos matices de rosa oscuro, se integran muy fácilmente en un jardín de estilo romántico. Crea en tu jardín un ambiente íntimo combinándola con otras vivaces de flores muy suaves. Da prioridad a las tonalidades rosas, blancas y malvas, con la floración de las astrancias, geranios vivaces, dedaleras, malvarrosas, gipsofilas, lupinos… sin olvidar, por supuesto, los rosales. No dudes en integrar también algunas plantas de follaje plateado, como las artemisas blancas o Stachys byzantina. También puedes instalar un pequeño salón de jardín, que invite a sentarse y a disfrutar de este entorno encantador, resguardado bajo una pérgola donde trepe, por ejemplo, un rosal o una clemátide.

No dudes en integrar la Francoa en un macizo de estilo romántico, con flores en tonos muy suaves. Aquí, Sanguisorba obtusa, rosal ‘Red Ballerina’, Astrantia major ‘Ruby Star’, Francoa appendiculata, Artemisia stelleriana ‘Silver Brocade’ y Cleome ‘Violet Queen’
Como crece espontáneamente en medios rocosos y aprecia los suelos bien drenados, la Francoa encontrará naturlamente su lugar en una rocalla en media sombra. Diseña un pequeño macizo elevado, por ejemplo en un talud o en una pendiente ya existente, e integra piedras grandes que permitirán mantener la tierra en su sitio. Coloca después entre las piedras la Francoa, acompañada de saxífragas, tiarelas, gencianas, alquemilas de los Alpes, androsaces… y de algunos helechos como el polipodio o la original Coniogramme emeiensis.
Por último, con su floración muy ligera y aérea, la Francoa es ideal en un jardín de estilo naturalista. Colócala junto a vivaces de porte libre y flexible, natural: gauras, verbenas de Buenos Aires, escabiosas, campanitas, Allium sphaerocephalon… o la impresionante Cephalaria gigantea, una escabiosa gigante que alcanza hasta 2 metros de altura. Sin olvidar las gramíneas, como la Stipa tenuifolia o los Pennisetum. Darán a tu jardín un auténtico aire de pradera salvaje.

¡La Francoa encontrará sin problema su lugar en un jardín naturalista! Pennisetum setaceum ‘Rubrum’, Francoa sonchifolia, Buphtalmum salicifolium ‘Alpen Gold’ (foto C.T. Johansson), Gaura ‘Rosy Jane’, Cephalaria gigantea y Stipa barbata
→ Descubre otras ideas de asociación con la Francoa en nuestra ficha consejo
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