
Crear una espiral de aromáticas
Una bonita forma de cultivar plantas aromáticas
Contenido
La espiral de aromáticas es un diseño muy apreciado en permacultura.
Ofrece varias ventajas y permite:
- crear un microclima propicio para el cultivo de plantas aromáticas,
- cultivar, en un mismo lugar, plantas con necesidades distintas,
- … todo ello en un espacio reducido.
Así, se pueden plantar, en el mismo lugar, cebollino, salvia, tomillo, perejil, cilantro, lavanda, romero, albahaca…
¡Descubre nuestros consejos para crear fácilmente tu espiral de plantas aromáticas!
¿Dónde instalar una espiral de hierbas aromáticas?
Idealmente, tu espiral de hierbas aromáticas se sitúe cerca de la cocina, para facilitar la recolección y en un lugar soleado. Las plantas en la base de la espiral deberán ubicarse al sur, a exposición soleada.

Materiales necesarios
Para construir una espiral aromática, necesitarás:
- piedras que sirvan de armazón para la espiral,
- guijarros y trozos de ladrillo de menor tamaño pour le drenaje,
- arena gruesa,
- tierra,
- plantas aromáticas.
Más información Semillas de aromáticas
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¿Cómo hacer una espiral de hierbas aromáticas?
¡Hacer una espiral de aromáticas no es complicado! Así es como proceder:
- La espiral puede medir de 2 a 3,50 m de diámetro, según el espacio del que dispongas. Puedes “dibujar” los contornos con una línea de arena para ayudarte. Coloca las primeras piedras siguiendo la arena y empezando por el centro de la espiral. El centro es el punto más alto; debe medir entre 80 cm y 1,20 m y luego la altura disminuye progresivamente hasta la periferia, a ras de suelo.
- En el centro de la espiral, coloca una capa drenante de aproximadamente la mitad de la altura con piedras y trozos de ladrillo. Encima, añade una capa de una mezcla de tierra y arena gruesa de 20 a 30 cm. Para terminar, a tu elección, continúa con la mezcla arenosa anterior o añade una capa de tierra, idealmente pobre en materia orgánica, y continúa rellenando la circunferencia exterior con tierra respetando la pendiente.
- En la parte baja, la zona debe ser fresca, rica y húmeda. Si tu suelo es más bien pobre, aporta compost o estiércol bien descompuesto.
- Al pie de la espiral, puedes enterrar un recipiente, una cubeta o excavar un miniestanque impermeabilizado con una lona. Esto con el fin de crear una zona húmeda muy apreciada por la fauna del jardín. ¡Coloca esta zona húmeda al sur!
→ Mi consejo: utiliza preferentemente piedras colocadas en seco, que acumulan el calor y lo devuelven a las plantas. Es importante que las piedras no estén cementadas para permitir que la fauna se refugie y que las plantas se asienten en los intersticios. Si hace falta, puedes trabarlas con tierra arcillosa.
Por último, con algunos arreglos adicionales, también puedes crear un espacio muy favorable para los insectos. Para ello, procura dejar huecos en algunos puntos para insertar tallos huecos (bambú, carrizo) o troncos de al menos 20 cm de largo, perforados con agujeros de 8 a 11 mm de diámetro para las osmias, o tallos con médula de distintos tamaños (saúco, por ejemplo) para las microavispas. Procura que estos refugios queden orientados al sur o sureste, protegidos de los vientos fríos.

¿Qué plantas plantar allí y en qué ubicación?
La parte baja de la espiral es la zona más húmeda; conviene para plantas que necesitan cierta frescura y un sustrato más rico. Cuanto más se asciende en la espiral, más secas y pobres son las condiciones, perfectas para las plantas que temen la humedad.
Tu espiral se dividirá en tres zonas o biotopos diferentes:
- Una zona mediterránea (en la parte alta) cuyas condiciones muy soleadas y secas son perfectas para romero, lavanda, tomillo, salvia, hisopo, ruda, ajedrea… Al pie de las plantas, puedes poner grava o dejarlo tal cual.
- Una zona intermedia para aromáticas poco exigentes. Podrás instalar allí borraja, orégano, cebollino, pimpinela…
- Una zona fresca (en la parte baja) ideal para berro, acedera, albahaca, perifollo… Puedes acolchar esta zona (con lino, por ejemplo) para conservar la frescura y limitar los retoños de las malas hierbas.
Como te has asegurado de orientar bien tu espiral (es decir, la parte baja de la espiral al lado sur), podrás observar que algunas zonas se benefician de mejor insolación que otras. Asimismo, las plantas altas pueden proporcionar algo de sombra a las que puedan necesitarla.
→ Mi consejo: ¡cuidado con la menta y la melisa, que pueden volverse invasoras! No te recomiendo plantarlas en una espiral aromática, pero si de verdad quieres ponerlas, plántalas en macetas enterradas. Acuérdate también de retirar las flores marchitas para evitar las siembras naturales. Si no, resérvales un rincón del jardín donde puedan crecer libremente y seguir a mano para tus infusiones o preparaciones culinarias.
Puedes cultivar las aromáticas que quieras. No hay realmente restricciones; basta con entender el principio y respetar las necesidades de las plantas. Para ayudarte, aquí tienes un esquema de plantación de una espiral de aromáticas:

Ejemplo de plantación de una espiral de aromáticas
Algunas flores como las capuchinas, los tagetes, las caléndulas… son, por supuesto, bienvenidas.
Descubre el artículo de Virginie: 7 plantas aromáticas insólitas.
Cuidados
El mantenimiento es sencillo y consiste en eliminar las malas hierbas con regularidad en tu espiral.
No dejes que las malas hierbas se instalen, porque puede resultar difícil arrancarlas una vez bien enraizadas, las piedras colocadas en seco podrían soltarse.
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