Top 10 de gramíneas para suelos pesados y arcillosos
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En el jardín, ante todo es el tipo de suelo el que va a marcar la elección de las plantas. ¿Soñáis con una extensión de gramíneas suaves y ligeras que se mecen con el ritmo del viento? Pero, qué mala suerte, vuestro jardín y vosotros mismos tenéis los pies en una tierra pegajosa, esponjosa, pesada y, por si fuera poco, casi poco agradecida. ¡No os preocupéis! (sin malas bromas*…): existe un buen número de gramíneas perfectamente adaptadas a estas condiciones. En esta ficha de consejos, descubriréis una selección de gramíneas que no solo prosperan en suelos pesados y arcillosos, sino que además aportan textura, color y dinamismo a vuestro jardín.
La palabrita de Oli: las gramíneas, en sentido botánico, se refieren a las plantas de la familia de las Poáceas (trigo, cebada, maíz, miscanthus, pennisetum, stipa…). Pero, en sentido “jardinesco”, las gramíneas abarcan una zona mucho más amplia: incluyen a los miembros de la familia de las Poáceas, pero también a las Juncáceas (juncos y luzulas), a las Ciperáceas (carex y laîches) o a las Acoráceas, en el caso del Acorus. Así que, para los más puristas entre nosotros, no os rasguéis las vestiduras: para el jardín se suele abarcar más (pero eso no significa que haya que hacer cualquier cosa con la clasificación botánica).
*Panic también es el nombre de una gramínea. Esta pequeña broma, para desgracia, solo la aprecian un número reducido de jardineros expertos. Quedais avisados.
El problema del suelo pesado para las gramíneas
El problema de un suelo pesado y arcilloso se debe principalmente a su capacidad de drenaje insuficiente y a su fácil compactación. Este tipo de suelo retiene el agua durante más tiempo, lo que puede provocar encharcamiento y, en consecuencia, falta de oxígeno para las raíces de las plantas, incluidas las gramíneas. Esto puede causar enfermedades en las raíces e incluso la pudrición de la planta.
Además, los suelos arcillosos suelen ser más ácidos, lo que puede limitar la disponibilidad de nutrientes esenciales para las gramíneas. La textura compacta de este tipo de suelo también dificulta el desarrollo radicular, lo que puede provocar un enraizamiento superficial y, por tanto, una mayor sensibilidad a las variaciones de temperatura y humedad.
La falta de drenaje y la compactación del suelo también pueden hacer que el trabajo del suelo sea más arduo, exigiendo una enmienda regular para mejorar su estructura. Los jardineros a menudo deben invertir más tiempo y recursos para acondicionar el suelo antes incluso de pensar en la plantación.
Sin embargo, es totalmente posible cultivar gramíneas en suelos pesados y arcillosos eligiendo especies adecuadas.
Ver también
Gramíneas: ¿Qué variedad elegir?La Eulalia
El Miscanthus, también llamado Rosalillo de China o Eulalia o incluso Hierba de elefante, es una gramínea ornamental que tiene la ventaja de adaptarse a una amplia gama de condiciones de suelo, incluidos los suelos pesados y arcillosos. Esta gramínea es especialmente apreciada por su resistencia y su versatilidad. Por lo tanto, puede ser una opción ideal para quienes jardineran y necesiten plantar en un suelo menos que perfecto.
Entre las variedades de Miscanthus que destacan, podemos citar el Miscanthus sinensis ‘Gracillimus’, famoso por sus hojas finas y su porte elegante. También está el Miscanthus sinensis ‘Morning Light’, valorado por su follaje abigarrado, que capta la luz de manera magnífica. Estas variedades tienen la capacidad de desarrollarse en suelos pesados y arcillosos, aunque, como todas las gramíneas, agradecerán un suelo bien enmendado y drenado.
Una de las ventajas del Miscanthus en un suelo pesado y arcilloso es su capacidad para mejorar la estructura del suelo con el paso del tiempo. Sus raíces profundas ayudan a airear el terreno, lo que puede beneficiar a otras plantas cultivadas cerca. Además, su tolerancia a suelos pobres en nutrientes convierte al Rosalillo de China en una gramínea ideal para este tipo de suelos difíciles.

Miscanthus sinensis ‘Gracillimus’
El acorus
El Acoro calamus, a menudo designado con los nombres de Acoro fragante o Calamus, es otra planta destacada para los jardines con suelos pesados y arcillosos. Adaptado a las condiciones húmedas e incluso pantanosas, encuentra perfectamente su lugar en entornos en los que el drenaje es un desafío. El Acorus gramineus o Acoro graminée, en particular, es una especie que se distingue por su gran adaptabilidad. Con su follaje en forma de cinta y su tolerancia a la sombra, esta especie se revela como una excelente opción para los jardines con zonas húmedas o suelos arcillosos.
El Acorus gramineus ‘Ogon‘, con su follaje dorado y luminoso, resulta especialmente atractivo y puede aportar un toque de color a tu jardín. El contraste que crea con plantas de hojas más oscuras puede ser visualmente impactante. Además, esta variedad se aprecia por su aspecto poco exigente en cuanto a cuidados, lo que la hace accesible para jardineros de todos los niveles.
Una de las cualidades más destacables del Acoro en un suelo pesado y arcilloso es su capacidad para mejorar la calidad del suelo. Sus raíces contribuyen a romper la compactación, favoreciendo así una mejor circulación del agua y del aire. Esto puede beneficiar no solo al propio Acoro, sino también a las demás plantas del jardín.

Acorus gramineus ‘Aiton’
Ver también
6 gramíneas para un jardín orientado al norteHierba de caña de plumas
El Calamagrostis brachytricha, también conocido como Hierba de caña de plumas, es una gramínea ornamental que destaca por su robustez y su capacidad para adaptarse a diversas condiciones de suelo, incluidos los suelos pesados y arcillosos. Originaria de Asia, esta planta ofrece una textura fina y unos penachos plateados o rosados que se forman a finales de verano y duran durante todo el invierno. Además, Hierba de caña de plumas debe su nombre a la forma única en que sus inflorescencias plumosas atrapan la luz con el rocío o después de la lluvia.
A diferencia de otras gramíneas, el Calamagrostis brachytricha es relativamente tolerante en cuanto al tipo de suelo. Esta gramínea prefiere los suelos bien drenados, pero su tolerancia a suelos más pesados y arcillosos la convierte en una opción viable para jardines que se enfrentan a este tipo de reto.
Una de las características más destacadas de esta gramínea es su follaje verde denso, que crea un contraste llamativo con los penachos cuando aparecen. Hierba de caña de plumas también aporta una dinámica interesante al jardín gracias a su altura, que puede alcanzar hasta un metro, dando así una sensación de volumen y profundidad en el espacio.

Calamagrostis brachytricha
La Grama de monte
La Grama de monte, de su nombre latin Deschampsia cespitosa, es una gramínea vivácea ampliamente adaptada a los suelos pesados y arcillosos. Originaria de Europa, incluida Francia y Bélgica, esta gramínea se aprecia por su porte en mata y su follaje verde persistente. Ofrece inflorescencias ligeras y aireadas, a menudo de color dorado o alquemila, que aportan un contraste visual fascinante en el jardín.
Resistente a condiciones climáticas variadas y a suelos menos que perfectos, la Grama de monte es una opción duradera para quienes desean embellecer jardines en suelo arcilloso, al sol o a media sombra. Resulta especialmente adecuada en jardines donde el drenaje puede ser un problema, ya que tolera bastante bien la humedad y los suelos mal drenados, incluso en invierno. Además, esta gramínea puede servir para estabilizar el suelo.
Entre las variedades destacables, Deschampsia cespitosa ‘Goldtau’ se distingue por sus inflorescencias doradas, que añaden un toque de color luminoso a cualquier jardín. Su aspecto decorativo, combinado con su robustez, la convierte en una candidata ideal para jardines donde las condiciones son difíciles.

Deschampsia cespitosa ‘Goldtau’ (©Andrey Zharkikh)
Hierba de Hakone
El Hakonechloa macra, a menudo llamado hierba de Japón, es una gramínea ornamental que se distingue por un follaje delicado y un porte caído. Originaria de las zonas montañosas de Japón, esta gramínea suele preferir suelos húmedos, pero bien drenados. Sin embargo, puede adaptarse a un abanico de condiciones de suelo, incluidos suelos ligeramente pesados y arcillosos, sobre todo si se toman medidas para mejorar el drenaje, como la adición de compost al plantarla.
El Hakonechloa macra ‘Aureola’ es una variedad especialmente apreciada por su follaje abigarrado de verde y amarillo. Puede aportar un toque de luz en las zonas sombreadas del jardín y combina muy bien con plantas de follaje más oscuro.
La hierba de Japón se utiliza a menudo por su efecto de textura y por su capacidad para crear un efecto de movimiento en el jardín gracias a su porte caído. Por eso, esta gramínea es ideal para añadir una dinámica interesante al jardín, aportando al mismo tiempo un pequeño toque japonés.

Hakonechloa macra ‘Aureola’
Chasmanthium
El Chasmanthium latifolium, más conocido con el nombre de Avena de río del Norte, es una gramínea ornamental que se adapta bien a una gran variedad de condiciones de suelo, incluidos los suelos pesados y arcillosos. Esta gramínea es nativa de América del Norte y prefiere el sol o la media sombra. Una de sus características más distintivas es su inflorescencia en forma de espátula, que cuelga con elegancia sobre tallos flexibles, creando así un efecto visual único. El follaje de esta especie a menudo toma un tono dorado en otoño, añadiendo interés estacional al jardín.
El Chasmanthium latifolium ‘River Mist’ es una variedad interesante para la media sombra gracias a sus amplias hojas verdes abigarradas de blanco.
De tamaño medio (60 cm), la Avena de río del Norte se utiliza a menudo en macizos o como planta de bordura, pero también resulta atractiva como planta solitaria gracias a su aspecto único. Puede ser una excelente opción para quienes quieran diversificar su jardín teniendo en cuenta los desafíos que suponen los suelos pesados y arcillosos.

Zoom sobre la inflorescencia del Chasmanthium latifolium
El pasto de los indios
El Sorghastrum nutans, comúnmente llamado «Indiangrass» o sorgo de los indios, es una gramínea vivácea que puede resultar una excelente elección para jardines con suelos pesados y arcillosos. Originaria de América del Norte, esta gramínea también se aprecia por sus penachos dorados y su follaje verde a azul-verdoso, que aportan un toque de color a cualquier jardín.
La variedad ‘Sioux Blue’ es especialmente destacable por su follaje azul-verdoso y sus altas inflorescencias, lo que la convierte en una adición atractiva para quienes desean aportar altura (1,20 m de alto) y estructura a sus macizos al sol.
El Sorghastrum nutans se utiliza a menudo en jardines de estilo pradera o en proyectos de restauración ecológica, gracias a su tolerancia a una gama de condiciones de suelo y a su bajo requerimiento de mantenimiento. Es una gramínea que ofrece no solo una bonita estética, sino también cierta resistencia frente a los retos que plantean los suelos pesados y arcillosos.

Sorghastrum nutans
La Luzula
La Luzula es una gramínea que pertenece a la familia de las Juncáceas y que ofrece una amplia gama de posibilidades para el jardín, también para quienes cuentan con suelos pesados y arcillosos.
La Luzula nivea o Luzula blanca, por ejemplo, es muy conocida por su tolerancia a los suelos húmedos y arcillosos. Su follaje verde oscuro y sus delicadas flores blancas la convierten en una opción atractiva para las zonas con sombra, y suele utilizarse como planta de sotobosque o como cubresuelos. Muy adecuada para suelos pesados, esta especie puede aportar una textura y un color interesantes a tu jardín. Si te gustan las plantas autóctonas, piensa también en la Luzula del bosque (Luzula sylvatica), perfecta para desarrollarse a la sombra seca bajo los árboles.
Otro de los aspectos positivos de la Luzula es su escasa necesidad de mantenimiento, lo que la convierte en una excelente opción para jardineros que buscan plantas que requieran pocos cuidados. Su capacidad para establecerse en suelos difíciles y su valor ornamental hacen que la Luzula sea una incorporación valiosa para cualquier jardín.

Luzula nivea
La caña común
El Phragmites australis, comúnmente llamado Carrizo, es una gramínea vivácea emblemática de las zonas húmedas en casi todas las regiones del mundo. Pero también es una planta que se adapta bien a los suelos pesados y arcillosos, siempre que se mantengan húmedos. Esta planta destaca por su vigor y por su capacidad de colonizar grandes áreas. Por eso es ideal para proyectos de restauración de zonas húmedas y para la estabilización de las márgenes. Su follaje alto y sus penachos esponjosos (cerca de 3 m de altura en flor) también la convierten en una planta ornamental atractiva para el jardín.
Aunque el Phragmites australis a veces se critica por su carácter colonizador, pueden elegirse variedades más “tranquilas” como Phragmites australis ‘Variegatus’. Esta variedad presenta un bonito follaje abigarrado.

Phragmites australis
Los carex
Las Carex, también conocidas como cárices, son unas gramíneas vivácea pertenecientes a la familia de las cyperáceas. Se aprecian especialmente por su versatilidad y por su capacidad de adaptarse a condiciones de suelo diversas, incluidos los suelos pesados y arcillosos. Estas plantas se utilizan generalmente por su follaje perenne, que aporta textura y color al jardín durante todo el año.
La Carex morrowii ‘Irish Green’ es una variedad que se desarrolla especialmente bien en suelos pesados, ofreciendo un follaje verde brillante capaz de animar las zonas umbrías del jardín. Esta carex se elige a menudo por su porte compacto (30 cm en todas direcciones) y por su escasa necesidad de mantenimiento.
En cuanto a las cárices, la Carex pendula es una especie autóctona perfectamente adaptada a los suelos pesados y arcillosos. Esta planta llama la atención por sus inflorescencias péndulas y su follaje denso, lo que la convierte en una opción ideal para borduras o incluso como planta aislada.
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