El trasplante es un cuidado indispensable para todas las plantas en maceta para que se desarrollen bien. El Peperomia tampoco se queda fuera, porque esta adorable planta de interior, aunque mantenga un tamaño modesto, ganará muchísimo al mudarla a un recipiente más grande y a un sustrato completamente nuevo. Descubre cómo trasplantar correctamente tu Peperomia.

¿Cuándo trasplantar un Peperomia?
En general, se recomienda trasplantar el Peperomia cada 3 o 4 años. No hace falta hacerlo con más frecuencia, ya que esta planta de interior tiene un sistema radicular poco desarrollado. Intervén únicamente cuando observes que las raíces parecen ir justas y salen por los agujeros de drenaje de la maceta o por la superficie. El riego demasiado frecuente y la tierra que se seca rápido también son señales de que el sustrato se está empobreciendo. La primavera es la mejor época para el trasplante, porque la planta está en una fase de crecimiento activo. Renovar el sustrato garantizará una buena aportación de nutrientes.

El material
- Una maceta nueva un poco más grande que la anterior (2 a 3 cm más de diámetro), con agujeros de drenaje
- Una mezcla de sustrato bien drenante (2/3 de sustrato + 1/3 de perlita o fibra de coco, o, en su defecto, arena) o un sustrato especial para cactus del comercio + perlita o fibra de coco
- Una pala pequeña o una cuchara
- Gravilla o bolitas de arcilla para el drenaje
- Agua a temperatura ambiente
El trasplante del Peperomia en 6 pasos
- Prepara la maceta nueva: coloca una capa de grava o de bolitas de arcilla en el fondo de la maceta para asegurar un buen drenaje. Añade encima una capa de la mezcla de sustrato.
- Retira la planta de su maceta anterior: saca el Peperomia de su maceta actual, manipulando la planta con delicadeza para no dañar sus raíces muy finas y frágiles. Golpea suavemente los lados de la maceta o presiónala un poco si es de plástico para ayudar a aflojar el cepellón de raíces.
- Inspecciona y poda las raíces: examina las raíces y corta las que estén dañadas o sean demasiado largas con una herramienta limpia y afilada. Esto favorecerá la estimulación del crecimiento del Peperomia.
- Coloca la planta en su maceta nueva: sitúa tu Peperomia en la nueva maceta de modo que quede a la misma profundidad que estaba en la anterior. Añade mezcla de sustrato alrededor de la planta, apretando ligeramente para eliminar las bolsas de aire.

- Riego: riega ligeramente la planta para ayudar a que el sustrato se asiente bien alrededor de las raíces y para favorecer la recuperación. Evita regar en exceso; el sustrato debe estar húmedo, sin quedar encharcado.
- Ubicación: vuelve a colocar tu Peperomia en el lugar donde estaba, en un cubremacetas, con luz indirecta.
- Mantenimiento : observa tu planta durante las semanas siguientes. Debería mostrar señales de crecimiento, lo que indicará que se ha adaptado bien a su nueva maceta.
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