Después de una larga jornada en el jardín, cuidando con mimo tus plantas, toca ocuparte de ti. ¿Qué tal un cuidado natural y casero para recompensar tu esfuerzo y revitalizar tu piel? En este tutorial te guiaremos en la creación de un macerado oleoso a base de lavanda y de manzanilla. Dos flores con virtudes destacables: la lavanda por su poder relajante y la manzanilla por sus propiedades calmantes para la piel. 

macerado oleoso lavanda relajante

¿Por qué un macerado oleoso?

El macerado oleoso es un método ancestral para extraer los beneficios de las plantas en un aceite vegetal. A diferencia de los aceites esenciales, que requieren un proceso de destilación complejo, los macerados son fáciles de preparar y suaves de usar. Son aliados imprescindibles para los cuidados de la piel, pero también para el bienestar general. Permiten incorporar las virtudes de las plantas en tu día a día de forma sencilla y natural.

Los beneficios de la lavanda y la manzanilla

La Lavanda

Esta flor emblemática de nuestros jardines no se limita a embellecer nuestros exteriores; también tiene su lugar en nuestra rutina de bienestar. Entre las variedades que conviene priorizar, la Lavandula angustifolia, también llamada lavanda verdadera, se recomienda con frecuencia por sus propiedades relajantes y por su aceite esencial de alta calidad. Se utiliza a menudo en aromaterapia para combatir el estrés y favorecer un sueño de calidad. También se le atribuyen propiedades antisépticas beneficiosas para la piel.

La Manzanilla

La Matricaria recutita, o manzanilla alemana, y la Chamaemelum nobile, también conocida como manzanilla romana, son dos variedades que se eligen generalmente por sus propiedades calmantes. Ideales para aliviar las irritaciones cutáneas, facilitarían la regeneración celular. Estas variedades también se aprecian por sus posibles efectos antiinflamatorios y pueden ser un buen complemento para tratar diversos pequeños malestares.

lavanda verdadera y manzanilla romana
Lavandula angustifolia y Chamaemelum nobile

Cómo fabricar tu macerado oleoso

Material necesario

Para preparar tu propio macerado oleoso con flores de lavanda y manzanilla, aquí tienes la lista del material y los ingredientes que necesitarás para un frasco de 250 ml:

  • Flores de Lavanda (Lavandula angustifolia) : aproximadamente 10 a 15 g
  • Flores de Manzanilla (Matricaria recutita o Chamaemelum nobile) : aproximadamente 10 a 15 g
  • Aceite vegetal de tu elección (aceite de oliva, aceite de jojoba, etc.), preferiblemente ecológico: aproximadamente 300 ml
  • Un frasco de vidrio esterilizado con tapa hermética.
  • Un colador fino o un filtro de café para la filtración.
  • Una etiqueta para marcar la fecha y el tipo de macerado.
  • Un frasco opaco.

Para obtener un resultado óptimo, te recomendamos elegir flores y aceites de calidad, ecológicos si es posible, para garantizar un producto final sin pesticidas ni productos químicos.

los ingredientes para fabricar un macerado oleoso

Pasos de preparación

Elaborar un macerado oleoso con flores de lavanda y manzanilla es un proceso sencillo, pero que requiere un poco de paciencia. Estos son los pasos a seguir:

1. Selección y preparación de las flores

  • Elige flores de lavanda (Lavandula angustifolia) y manzanilla (Matricaria recutita o Chamaemelum nobile) recién recolectadas para un resultado óptimo.
  • Limpia las flores con delicadeza para retirar las posibles impurezas.
  • También puedes utilizar flores secas.

2. Esterilización de los recipientes

  • Esteriliza tu frasco de vidrio y su tapa sumergiéndolos en agua hirviendo durante 10 minutos.
  • Deja secar al aire libre sobre un paño limpio.

3. Preparación del aceite base

  • Elige un aceite vegetal adecuado para tu piel, como el aceite de oliva o el aceite de jojoba.
  • Mide aproximadamente 300 ml de aceite en un recipiente separado.

4. Proceso de maceración

  • Llena el frasco esterilizado con las flores de lavanda y manzanilla.
  • Vierte el aceite vegetal por encima, asegurándote de cubrir completamente las flores.
  • Cierra el frasco herméticamente y deja macerar en un lugar cálido y soleado durante 2 a 3 días, junto a una ventana o en la terraza. Una temperatura ambiente de 20-25 °C es ideal.
maceración y preparación

5. Cocción y filtración

  • Vierte tu preparación con las flores en un recipiente apto para el calor y caliéntala suavemente al baño María durante 2 horas.
  • Alternativa: si quieres evitar la cocción, puedes dejar macerar la preparación durante otras 3 a 6 semanas, cuidando bien que las flores queden totalmente sumergidas en el aceite.
  • Deja enfriar y luego filtra el aceite con un colador fino o con un filtro de café.
cocción y filtración

5. Filtración y conservación

  • Trasvasa el aceite a un frasco opaco limpio, etiqueta y conserva protegido de la luz y del calor.
  • En general, un macerado oleoso bien preparado y correctamente almacenado puede conservarse entre 6 meses y un año. Conviene comprobar de forma regular su aspecto y su olor. Presta atención a cualquier cambio de perfume, color o a la aparición de moho.

¿Cómo utilizar el macerado oleoso?

Tu macerado oleoso con flores de lavanda y manzanilla es un auténtico tesoro para el bienestar y los cuidados de la piel. Aquí tienes algunas ideas de uso:

Para la piel

  • Aplica unas gotas sobre las zonas secas o irritadas de la piel. El aceite hidrata mientras las propiedades calmantes de la lavanda y la manzanilla alivian la sensación de incomodidad.

Para el bienestar

  • Vierte unas gotas en tu baño para disfrutar de un efecto relajante al final del día. Ideal después de una larga jornada de jardinería o de actividades al aire libre.

Como aceite de masaje

  • Úsalo como aceite de masaje para aliviar las tensiones musculares, en la nuca, en la espalda o en la planta de los pies. Sus propiedades relajantes harán maravillas.

En aromaterapia

  • Deja caer unas gotas en un difusor de aceites esenciales para beneficiarte del efecto calmante de las flores sobre tu estado de ánimo y tu entorno.
frasco de macerado oleoso

Consejos y recomendaciones

Para optimizar la fabricación de tu macerado oleoso, aquí tienes algunos consejos prácticos:

Agitación regular

  • Para una mejor extracción de los compuestos activos de las plantas, recuerda agitar suavemente el frasco cada dos o tres días durante el periodo de maceración.

Elección del aceite

  • Algunos tipos de aceite vegetal pueden aportar beneficios complementarios. Por ejemplo, el aceite del hueso de albaricoquero es rico en vitaminas y es adecuado para pieles sensibles.

Etiquetado

  • No olvides etiquetar tu macerado con la fecha de preparación y los ingredientes utilizados. Esto te ayudará a seguir la vida útil del producto y a evitar cualquier confusión.

Prueba en la piel

  • Realiza siempre una prueba en la piel en una pequeña zona antes de una aplicación más amplia, para asegurarte de que no hay reacción alérgica.