En el jardín, las hostas se aprecian por su bonito follaje ornamental, del verde oscuro al verde tierno, pasando por el jaspeado, el azul o incluso el dorado según la variedad. Estas preciosas vivaces tapizantes son perfectas para las zonas sombreadas del jardín. Pero, ¿sabías que? en Japón, su país de origen, también se cultiva por sus brotes comestibles y deliciosos (llamados “urui” en la lengua del sol naciente). Aportan un toque original a muchos platos y pueden sorprender a tus invitados. Ponte el delantal y descubre cómo recolectar, preparar y consumir los brotes de hosta.
La pequeña nota de Ingrid: Las hostas pertenecen a la familia de las Asparagáceas, la misma familia que las asparragos. De hecho, los brotes de hosta se pueden cocinar de la misma forma y revelan un sabor parecido al de los espárragos, las acelgas o las endibias.
¿Qué variedades de hosta elegir?
Hay que saber que todas las hostas son comestibles, con pequeñas diferencias en cuanto al sabor. Sin embargo, algunas variedades son más conocidas que otras para el consumo de sus brotes, hojas y flores:
- Hosta plantaginea : apreciada por sus brotes tiernos y sus flores blancas perfumadas comestibles.
- Hosta montana: conocida por sus brotes sabrosos.
- Hosta sieboldiana: ofrece brotes delicados y hojas comestibles.
→ Encuentra todas nuestras variedades de hosta.

Recolección de los brotes de hosta
¿Cuándo recolectar las hostas?
La mejor época para recolectar los brotes de hosta es a principios de primavera, cuando miden aproximadamente de 5 a 10 centímetros de altura. Se parecen a pequeñas puntas verdes y tiernas que atraviesan el suelo. Idealmente, el follaje todavía debe estar enrollado en el tallo.
También en esta temporada se recolectan las hojas jóvenes, porque son más tiernas y menos amargas que las hojas maduras.
Las primeras recolecciones se harán de 3 a 4 años después de la plantación.
Precaución: Asegúrate de recolectar únicamente los ejemplares de hosta que hayas identificado correctamente, para no confundirlos con otras plantas no comestibles que puedan crecer en tu jardín. Evita consumir brotes procedentes de plantas tratadas con pesticidas.

Técnica de recolección
- Con ayuda de tu cuchillo limpio, corta los brotes por la base, justo por encima del suelo. Procura no dañar las raíces ni las otras partes de la planta.
- Para no debilitar tu hosta, no recolectes más de un tercio de los brotes de cada pie. Así la planta podrá seguir creciendo de forma sana y producirá nuevos brotes la temporada siguiente.
Preparación y recetas de los brotes de hosta
Limpieza y preparación básica
Una vez recolectados tus brotes, es importante limpiarlos bien:
- Enjuaga los brotes bajo agua fría para eliminar cualquier resto de tierra o residuos.
- Seca con cuidado usando un paño limpio o papel absorbente.
- Corta las puntas de los brotes si están duras o estropeadas.
Ensalada de brotes de hosta
1- Corta los brotes de hosta en trozos de 1 a 2 cm.
2- Pela y corta en finas láminas verduras de temporada: zanahorias, pepinos, pimientos, etc.
3- Mezcla los brotes de hosta con estas verduras en un bol grande. También puedes añadir hojas de ensalada o maíz.
4- En un bol, prepara el aliño mezclando 2 cucharadas soperas de aceite de oliva con 1 cucharada sopera de vinagre. También puedes añadir un poco de zumo de limón. Salpimenta y mezcla bien.
5- Añade el aliño a tu ensalada y, después, incorpora unas hojas de menta para decorar. Sirve bien fresco.
Brotas de hosta salteados con ajo y mantequilla
Ingredientes:
- 200 g de brotes de hosta
- 2 dientes de ajo
- 30 g de mantequilla
- Sal y pimienta al gusto
- Opcional: unas gotas de zumo de limón o salsa de soja
Instrucciones:
1- Corta los brotes de hosta en trozos de 5 cm.
2- Pela y pica finamente el ajo.
3- Derrite la mantequilla en una sartén a fuego medio. Añade el ajo picado y saltéalo hasta que esté ligeramente dorado.
4- Incorpora los brotes de hosta a la sartén y saltéalos durante 5 a 7 minutos, hasta que estén tiernos.
5- Sazona con sal y pimienta. Antes de servir, añade unas gotas de zumo de limón para aportar un toque de frescura. Puedes sustituir el limón por salsa de soja para una nota más asiática.

¿Y las hojas y las flores de hosta?
Las hojas jóvenes y tiernas, así como las flores de hosta, también son comestibles. Crudas, pueden acompañar una ensalada verde, o cocinadas en una sopa o salteadas en la sartén como las acelgas. Las flores decorarán maravillosamente tus ensaladas y platos.
Precauciones y contraindicaciones
Como con cualquier planta comestible, se recomienda consumir los brotes de hosta con moderación. Algunas personas pueden ser alérgicas, así que se aconseja probar primero en pequeñas cantidades.
También ten en cuenta que las hostas son tóxicas si las ingieren gatos, perros y caballos. Por tanto, no les des los restos a tus animales de cuatro patas.
Comentarios