Cultivar una Higuera en maceta: ¿dónde, cuándo y cómo?
Todos nuestros consejos para obtener bonitas higos en un balcón, en una terraza o en un patio
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¿Te apetece degustar higos carnosos aunque no tengas un huerto ni un jardín grande? Es posible, porque la higuera (Ficus carica), un árbol frutal de origen mediterráneo, se adapta perfectamente al cultivo en maceta grande o en bañera. Eso sí, siempre que respetes algunas reglas de cultivo, sin olvidar la elección de las variedades adecuadas, ideales para una plantación en contenedor, así como el momento correcto de plantación o la ubicación óptima. En cuanto al cuidado, también debe ajustarse, ya que una higuera en maceta será más exigente que una higuera cultivada en plena tierra.
Descubre todos nuestros consejos para plantar y cultivar una higuera en maceta, desde la elección del sustrato hasta el mantenimiento periódico, para conseguir una fructificación abundante y un árbol sano.
¿Qué variedades de higuera son las más adecuadas para el cultivo en maceta?
Para un cultivo en maceta o en recipiente, en un balcón o en una terraza, o también en un jardín pequeño, una galería o un patio, elegir la variedad adecuada de higuera es el primer paso hacia el éxito. Habrá que seleccionar la mejor variedad en función de varios criterios. Lógicamente, conviene optar por variedades de porte naturalmente compacto o que sea fácil controlar mediante la poda. Estas variedades de higuera deben contar con buena vigorosidad y una productividad óptima. Por último, es importante elegir variedades especialmente rústicas o tolerantes al frío, ya que, en maceta, las raíces sufren más con las heladas. Incluso se puede plantear preparar una solución de invernada.
Un último criterio a tener en cuenta, especialmente cuando se dispone de poco espacio, es: dar prioridad a las variedades autofértiles, que no requieren la presencia de otro ejemplar para fructificar.
Descubre nuestra selección de variedades de higuera, perfectamente adaptadas a un cultivo sin suelo:
- La variedad ‘Figality’ : se trata de una higuera enana de porte muy compacto, que no supera 1,50 m de altura y 1 m de anchura. Produce en agosto unas bonitas higas de pulpa roja, especialmente dulces y perfumadas. Es una variedad autofértil.
- La variedad ‘Icecrystal’ : variedad de desarrollo reducido que alcanza, como máximo, 2 m en todas las direcciones. Al ser una variedad bífera, esta higuera ofrece dos cosechas: a principios de julio y a finales de agosto. Las higas se distinguen por su piel rojo oscuro y su pulpa ligeramente ligeramente ácida.
- La variedad ‘Lucky Berry’ : se trata de una variedad enana, que no supera 1 m en todas las direcciones. Aun así, ofrece una vegetación densa y compacta, muy ornamental. Las higas obtenidas son violetas, con una pulpa rojo oscuro muy dulce.
- La variedad ‘Gustis Ficcolini’ : con una altura de 1,80 m y una anchura de 1,50 m, esta higuera se adapta a un cultivo en maceta. Además, ofrece un porte muy compacto, bastante original. Muy productiva, esta higuera produce pequeñas higas con el epidermis verde amarillento y la pulpa rojo oscuro.

La higuera ‘Figality’ está perfectamente adaptada a un cultivo en maceta
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Higuera, Ficus carica: plantar, podar y cuidar¿Cuándo plantar una higuera en maceta?
El momento para plantar una higuera en maceta es primordial. Hay que evitar las épocas extremas de heladas o de fuertes calores y buscar una fase de crecimiento activo para favorecer el enraizamiento. Por tanto, la plantación se realiza mejor a comienzos de primavera, entre marzo y abril, ya que la higuera dispondrá de un verano entero para desarrollarse antes del invierno. Además, es el periodo ideal para el desarrollo de las raíces y de la vegetación.
Sin embargo, una plantación entre finales de verano y comienzos de otoño sigue siendo posible, sobre todo en las regiones que disfrutan de un clima suave y benévolo en invierno. Aun así, habrá que asegurarse de aportar mucha agua y desconfiar de los golpes de frío tempranos y repentinos. En las regiones con inviernos fríos, no se recomienda la plantación en otoño.
Es imprescindible evitar una plantación a mitad de invierno por el riesgo de heladas, o a mitad de verano (estrés hídrico, temperaturas elevadas, poca vitalidad radicular…).
La plantación de la higuera en macetas
La plantación en sí de una higuera en maceta no presenta dificultades particulares. No obstante, es necesario respetar algunas condiciones culturales esenciales.
La elección del contenedor
La maceta o la jardinera determinan la buena salud y el desarrollo óptimo de la higuera. Por eso, conviene seleccionar el contenedor con cuidado:
- Se requiere un volumen mínimo de 30 a 50 litros para un árbol joven. Después, con cada trasplante, se puede ofrecer a la higuera una maceta de hasta 80 a 100 litros.
- El material de la maceta también importa: la arcilla cocida es transpirable y estética, pero más pesada; el plástico es ligero y económico, pero no es poroso; la madera aísla.
- El drenaje es imprescindible, así que la maceta debe tener un agujero. También es posible perforar el fondo de la maceta si es necesario. Añadir una capa de drenaje refuerza el drenaje.
Por último, hay que pensar en la movilidad de la maceta, sobre todo durante el invierno.
La elección del sustrato
El sustrato es fundamental para la nutrición de la higuera, la retención de agua y la aireación de las raíces. Debe estar compuesto por una base de buena tierra de jardín o de sustrato neutro de calidad (al 50 %), compost bien maduro (25 %) y arena gruesa (25 %). Por supuesto, no hay que olvidar la capa de drenaje formada por bolas de arcilla, grava o puzolana. El sustrato debe tener un pH neutro a ligeramente alcalino, ya que la higuera tolera una ligera alcalinidad.
El lugar más adecuado
Por sus orígenes mediterráneos, la higuera aprecia las situaciones cálidas y muy soleadas, que garantizan una buena fructificación. Por lo tanto, conviene instalarla al sol o en un emplazamiento que reciba al menos 6 a 8 horas de sol al día. También debe estar protegida de los vientos y de las corrientes de aire frío. Por eso, en invierno, se recomienda una exposición orientada al sur o al este.
En regiones con inviernos rigurosos, hay que pensar en mover la maceta a un lugar resguardado o en llevarla a un local libre de heladas.
La técnica de plantación
- Colocar en el fondo de la maceta elegida una capa de bolas de arcilla, grava o puzolana
- Rellenar la mitad de la maceta con sustrato
- Sumergir la maceta de la higuera en un cubo de agua durante un cuarto de hora para favorecer el descalce
- Sacar con cuidado el cepellón de la maceta y aflojar ligeramente las raíces periféricas
- Colocar el cepellón en la maceta o jardinera, asegurándose de que el cuello quede alineado con la parte superior de la maceta
- Completar la maceta con el resto del sustrato y compactar para que no queden bolsas de aire
- Regar abundantemente y acolchar la superficie de la maceta con un mantillo orgánico para conservar cierta frescura.
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Higuera: ¿cómo elegir la variedad adecuada?¿Cuál es el mantenimiento de una higuera en macetas?
En maceta, igual que en terreno abierto, el buen cuidado de la higuera contribuye a una fructificación adecuada. La higuera en maceta, además, necesita un mantenimiento reforzado, ya que el volumen de tierra es claramente inferior.
El riego
- Riego regular, sobre todo durante las primeras semanas después de la plantación para favorecer el enraizamiento
- En período de crecimiento (primavera-verano), mantener el sustrato ligeramente húmedo, sin excesos
- En otoño, reducir progresivamente los riegos y, en invierno, regar solo si el sustrato se seca completamente.
Evita absolutamente dejar agua residual en el platillo o en la jardinera. Apuesta por agua de lluvia a temperatura ambiente.
La fertilización
En maceta, los aportes nutritivos están limitados. Por eso es esencial alimentar la higuera y vigilar los signos de carencia, como la clorosis. En primavera, se puede aportar un abono orgánico equilibrado de liberación lenta, idealmente al inicio del crecimiento, hacia marzo o abril. En verano, se puede añadir un abono rico en potasio para favorecer la maduración de los frutos. Con un solo aporte es suficiente. En otoño-invierno, los aportes se suspenden progresivamente para permitir que la higuera entre en latencia.

En maceta, el riego y la fertilización de la higuera deben cuidarse
La poda
Después de la recolección de otoño o de finales de invierno según el clima, se puede realizar una poda ligera para eliminar la madera muerta, los chupones en la base y los brotes débiles. También hay que controlar la altura y el porte de la higuera en maceta recortando las ramas demasiado largas. Por último, para favorecer la aireación de la copa, es necesario suprimir las ramas que estorben para aclarar el centro del follaje y estimular la fructificación.
El trasplante
El trasplante se realiza cada 2 a 3 años. Conviene renovar al menos el 50 % del sustrato. Si la higuera resulta demasiado grande, basta con hacer un aporcado superficial cambiando el sustrato en 10 cm.
La protección invernal
En las regiones donde los inviernos pueden ser rigurosos, conviene proteger la higuera en maceta del frío:
- Aísla la maceta del frío del suelo colocándola sobre un material aislante, como madera, poliestireno…
- Refuerza el acolchado sobre el sustrato
- Coloca un velo de hibernación para proteger las ramitas, sobre todo las de las plantas jóvenes
- Coloca las variedades menos rústicas en un local libre de heladas.
Vigilancia de plagas y enfermedades
Las higueras son poco sensibles a plagas graves, pero en maceta es necesario vigilar la aparición de cochinillas y de pulgones. Una solución a base de jabón potásico basta para eliminar los pulgones. Para las cochinillas, más resistentes, se añade un aceite vegetal y alcohol de 90 °C.
En un sustrato mal drenado pueden aparecer enfermedades fúngicas, entre otras en las raíces. Es imprescindible evitar la acumulación de agua y, si es necesario, cambiar el sustrato.
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