¿Cómo combinar Leptinella o cótula?
Una planta cubresuelos que merece ser más conocida
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Las leptinellas o cotulas son plantas vivaces cubresuelos para cultivar en media sombra en un suelo fresco, pero bien drenado. El follaje de estas vivaces se parece al de un helecho y puede tomar colores de bronce a violáceo, a veces muy oscuros. Son resistentes, sin complicaciones y colonizan rápidamente las rocallas de sombra, los intersticios entre losas o piedras, o al pie de árboles y arbustos. Aquí tienes algunas ideas de asociación para integrar las leptinellas en el jardín.
Una bonita rocalla de sombra húmeda
Una rocalla no siempre se instala a pleno sol ni con plantas de Suelo seco. Una rocalla también puede situarse a la sombra y acoger plantas de Ambientes húmedos, pero que aprecian suelos relativamente bien drenados. Este tipo de rocalla se integrará de forma totalmente natural en un sotobosque, cerca de un arroyuelo. Conviene priorizar vivaces de bonito follaje, salpicadas aquí y allá con uno o dos toques de color que aporten las flores.
Unas matas de Cotula potentilla (Leptinella potentinella) harán maravillas junto a un puñado de helechos, como los bellos helechos bambú (Coniogramma emeiensis) o, más clásicos pero igual de espectaculares, escolopendras (Phyllitis scolopendrium). Las encantadoras, pero tremendamente eficaces para colonizar una rocalla, Saxifraga stolonifera ‘Cuscutiformis’ aportarán un toque de ligereza con sus bohordos floridos de dulces flores blancas de forma atípica. La elección es amplia, pero hostas se encontrarán a gusto en este tipo de rocalla en compañía de un puñado de epimediums. Sus follajes se realzan en temporada con bellas inflorescencias.

Leptinella potentinella en el centro, rodeada en una rocalla de sombra por helecho bambú (arriba a la izquierda), escolopendras, Saxifraga stolonifera ‘Cuscutiformis’ y Hostas ‘June’
Una planta cubresuelos original bajo los árboles
Cótulas o leptinellas prosperan como plantas cubresuelos bajo árboles siempre que la sombra no sea demasiado densa y el suelo no se seque en exceso en verano. Árboles de ramas ligeras o podados en transparencia aportan una sombra suave y beneficiosa, sin dejar a oscuras las plantas a sus pies.
Una de las cótulas más bellas es, sin duda, la Leptinella squalida ‘Patt’s Black’, que formará un tapiz de follaje “de helecho” de un hermoso bronce violáceo muy oscuro. Para reforzar el guiño al follaje de la cótula con brácteas, algunos grupos de pequeños helechos, como Athyrium niponicum ‘Pictum’, serán de lo más adecuados. Un recordatorio de formas con los Athyrium, pero también de color entre el follaje violeta-bronce de las leptinellas y el follaje púrpura de dos o tres eléboros orientales ‘Black Chocolate’, de floración casi negra. Para rematar, pequeñas matas salpicadas aquí y allá de Nomeolvides siberiano ‘Jack Frost’ realzarán el lado oscuro de las leptinellas con un bonito contraste gracias a un follaje prácticamente plateado.

Leptinella squalida ‘Patt’s Black’, Brunnera macrophylla ‘Jack Frost’, Athyrium niponicum ‘Pictum’ y un eléboro oriental muy oscuro para integrarse en esta bonita escena bajo los árboles
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Disponible en 2 tamaños
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Un pequeño macizo de inspiración japonesa
Una exposición Media sombra y un suelo relativamente ácido: ¿por qué no probar con un pequeño macizo de estilo japonés? Basta con elegir especies japonesas y mantener en mente cierta sencillez. Evitad a toda costa copiar jardines japoneses existentes reduciéndolos al tamaño de vuestro jardín. Será un fracaso rotundo. ¡Sed simples, sobrios y eficaces!
En el centro de este macizo, un bello arce japonés como este elegante Acer palmatum ‘Shaina’ se erigirá con orgullo. Unas pequeñas azaleas japonesas ‘Hino Crimson’, con forma de pequeños cojines, aportarán una floración primaveral de un rojo intenso y brillante que recuerda un poco al follaje del arce. Una bonita camelia japonesa causará sensación: el pequeño tamaño de Camelia japonica ‘Valtevareda’ le permite integrarse en espacios pequeños y su floración, con grandes flores rosas, no pasa desapercibida. Si una parte del macizo está más soleada, una pequeña conífera japonesa como el Pinus parviflora ‘Negishi’ podría establecerse allí. Es un pino pequeño (no más de 2 m de altura), de follaje verde azulado y de porte irregular que le confiere el aspecto de una conífera de edad venerable.
¿Y las leptinelas en todo esto, me diréis? Pues bien, los jardines japoneses o de estilo japonés dan gran protagonismo a lo mineral, pero también a los jardines de musgos. Ahora bien, si el musgo no os convence, podéis sustituirlo ventajosamente por un tapiz de Leptinella. En particular, la pequeñísima Leptinella dioica ‘Minima’. Una pequeña leptinela tapizante, de menos de 3 cm de altura, con follaje perenne verde que vira a pardo en invierno.

Leptinella dioica ‘Minima’ arriba a la derecha, asociada con un Pinus parviflora ‘Negishi’ de follaje azulado, un Acer palmatum ‘Shaina’, una bonita camelia y una azalea ‘Hino Crimson’
En macetas: Ambiente romántico
Las Leptinella crecen muy bien en macetas, si no se olvida regar en caso de fuerte sequía. Pueden rellenar jardineras o artesas, pero también pueden formar un buen cubresuelo al pie de un arbusto.
Algunas pequeñas matas de Leptinella squalida acompañarán con acierto el pie de un Prunus japonés de crecimiento lento y de porte ligeramente tortuoso: Prunus incisa ‘Kojo No Mai’. Este arbolito deberá plantarse en una maceta grande de unos 20 L para que pueda desarrollarse allí durante algunos años. Para aportar ritmo a la composición, los helechos encajarán perfectamente: pienso en Athyrium ‘Ghost’ pequeños, helechos híbridos cuyas frondas muestran un aspecto azulado plateado, casi metálico. Una hiedra abigarrada en tonos verde gris plateado, Hedera helix ‘Glacier’, se encargará de caer en cascada desde la maceta, aportando al conjunto un aspecto muy natural.
→ Descubre nuestros consejos para saber cómo cultivar Leptinella en macetas

Leptinella squalida, Hedera helix ‘Glacier’, Athyrium ‘Ghost’ y Prunus incisa ‘Kojo No Mai’
Rellenar los intersticios entre piedras y losas...
No es exactamente una idea de combinación, sino más bien una propuesta de diseño: Leptinella dioica ‘Minima’ es perfecta para colarse en los intersticios más pequeños entre piedras, adoquines y losas… Prosperará a gusto en media sombra o en sombra, en un ambiente que se mantenga fresco. Tenlo en cuenta si deseas aportar un pequeño toque verde y romántico a tus pavimentos.
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