Combinar las chionodoxas
Planta en el jardín estas pequeñas maravillas llenas de delicadeza.
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Las Chionodoxas, conocidas también como Gloria de las nieves, hacen honor a su nombre, pues se cuentan entre las primeras en asomar la cabeza a finales de invierno para alegrarnos con la llegada inminente de la primavera. Al mismo tiempo que los Narcisos, los Muscaris y las escilas, con las que comparten género, nos encantan, en las especies botánicas, formando tapices azules luminosos. También las hay rosas y blancas; mezclarlas es, además, un placer para la vista.
Se naturalizan con facilidad en suelo ligero y fresco, bajo un sol suave o a media sombra. Originarias de Asia Menor, crecen de forma natural en el Borde de sotobosque o en praderas rocosas. Son muy resistentes y su follaje fino, similar al del jacinto, caduco, desaparece en verano para reaparecer en febrero o marzo. Aunque estos bulbos no superan de 15 a 20 cm, ocupan un lugar importante en el jardín como símbolos del despertar de la tierra. Y gracias a su pequeño tamaño, se cuelan por casi todas partes y se instalan en numerosas escenas de finales de invierno y de primavera. Encuéntrales fácilmente un sitio para disfrutar de las primeras flores de bulbos tras el invierno.
Descubre dónde instalarlas en el jardín, en terreno abierto o en jardineras y macetas, y cómo combinarlas armoniosamente.
Con bulbos de primavera
Cuando el sol empieza a calentar la tierra y la nieve se derrite, los bulbos de primavera son los primeros en asomar del suelo, a la cabeza de los cuales nuestra Chionodoxa, Narciso, Anemone nemorosa, Muscari, jacinto, tulipán botánico y Croco. En febrero o en marzo, todos agradecen un poco de sol para florecer, un suelo ligero que no asfixie los bulbos, un suelo fresco para poder retoñar.
Chionodoxa ofrece una flor muy luminosa, en forma estrellada, de corazón blanco y con un degradado de azul cobalto en las especies botánicas : Chionodoxa lucilae, Chionodoxa forbesii y Chionodoxa sardensis.
Todos estos pequeños bulbos se llevan muy bien juntos. Aquí, Chionodoxa forbesii ‘Blue Giant’ se asocia con el tulipán clusiana ‘Honky Tonk’, el Narciso tazetta ‘Avalanche’, el Muscari neglectum, el Ipheion uniflorum ‘Charlotte Bishop’.

Chionodoxa forbesii ‘Blue Giant’, tulipán clusiana ‘Honky Tonk’, Narciso tazetta ‘Avalanche’, Muscari neglectum, Ipheion uniflorum ‘Charlotte Bishop’
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Chionodoxas: Plantación, cultivo y cuidadoEn bordes de césped
De poca altura, unos 15 cm en flor, Chionodoxa se sitúa en bordes de césped, aportando un toque alegre. Bajo vivaces y arbustos de floración invernal, marca la transición hacia los futuros macizos primaverales.
El Chionodoxa forbesii ‘Pink Giant’, de flor rosa y algo más alto, como indica su nombre, 20 cm de altura, está aquí bajo un Hamamelis x intermedia ‘Jelena’, en compañía de Helleboros, Helleborus sternii ‘Remi’ y ‘Grey Star’. Otros pequeños bulbos: la campanilla de invierno, Galanthus nivalis y el Eranthis hyemalis, con la curiosa forma de flores posadas sobre una gorguera de follaje dividido, se suman a esta escena invernal.

Eranthis hyemalis, Hamamelis x intermedia ‘Jelena’, Galanthus nivalis, Helleborus sternii ‘Remi’, Chionodoxa forbesii ‘Pink Giant’, Helleborus ‘Grey Star’
Más información Chionodoxa - Gloria de las nieves
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En tapiz
Los tapices de bulbos primaverales evocan escenas de paseo, en el sotobosque o en los claros. Los bulbos se naturalizan aún mejor cuando se plantan en masa; es en estas condiciones cuando los verás prosperar y multiplicarse muy rápidamente. Plantados en otoño en un césped que no se prevé segar antes de abril o mayo, florecen como una sorpresa bajo el sol templado de principios de primavera.
Elige plantar variedades rosas y blancas de Chionodoxas, además de las azules. Añade Escilas, parientes cercanas. Salpica para dar ritmo con formas y alturas distintas: Tulipanes botánicos y/o Narcisos y Crocos.
Aquí, cuadro en tonos pastel con Chionodoxas en mezcla, una Escila mischtschenkoana ‘Tubergeniana’, un Jacinto ‘Gipsy Princess’ y un Tulipán ‘Lady Jane’.

Chionodoxas en mezcla, Escila mischtschenkoana ‘Tubergeniana’, Jacinto ‘Gipsy Princess’, Tulipán ‘Lady Jane’
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Chionodoxa: nuestras variedades favoritasEn rocalla
Las glorias de las nieves también tienen cabida en rocalla, al sol, en suelo ligero y fresco, incluso arenoso, siempre que la situación no sea árida más adelante en la temporada. Aunque el follaje de las glorias de las nieves habrá desaparecido en ese momento, los bulbos sufrirían en el suelo.
Plántalas con pequeñas plantas crasas como los Sedums, plantas alpinas y flores de roseta baja. Aquí, el Chionodoxa forbesii ‘Pink Giant‘ convive con un Tulipán turkestanica y un Iris reticulata ‘Djit’. Un Phlox subbulata ‘Emerald Cushion Blue’ y un Sysirinchium ‘Lucerne’ florecen un poco más tarde en la temporada.

Chionodoxa forbesii ‘Pink Giant’, Tulipán turkestanica, Iris reticulata ‘Djit’, Phlox subbulata ‘Emerald Cushion Blue’, Sysirinchium ‘Lucerne’
En el sotobosque
Bajo árboles caducos, Chionodoxa encuentra el sol que necesita para florecer en febrero o marzo y un poco de sombra el resto del año cuando entra en periodo de latencia. Sus compañeras, perennes de sotobosque, también agradecen esta situación cuando suben las temperaturas.
Al pie de un abedul, por ejemplo, aquí un Abedul del Himalaya, Betula utilis var. jacquemontii ‘Doorenbos’, conviven, entre flores azules, un Corydalis ‘Craigton Blue’ muy luminoso, Ajuga reptans, un Chionodoxa forbesii ‘Blue Giant, un Brunnera macrophylla ‘Looking Glass’ y el bonito follaje de un Coralito ‘Prince of Silver’. Piensa también en las Consueldas, los Lamios, los Phlox de media sombra, las Vincas.

Ajuga reptans, Betula utilis var. jacquemontii ‘Doorenbos’, Brunnera macrophylla ‘Looking Glass’, Coralito ‘Prince of Silver’, Chionodoxa forbesii ‘Blue Giant, Corydalis ‘Craigton Blue’
En dúos
Con flores azules, puede apetecer un sencillo dúo contrastado con un follaje especial que realce el conjunto. También puede apetecer una sencilla armonía de colores similares.
Aquí, a la izquierda, el Chionodoxa sardensis con Milium effuseum ‘Aureum’, de follaje fino y dorado. En medio, Mukdenia rossii, bonita vivácea de follaje dividido que se enrojece más tarde en la temporada, y el Chionodoxa luciliae ‘Alba’. A la derecha, Ophiopogon planiscapus nigrescens, con follaje de gramíneas tan negro y Chionodoxa forbesii ‘Blue Giant’.

De arriba abajo y de izquierda a derecha, dúos contrastados o equivalentes: Chionodoxa sardensis y Milium effuseum ‘Aureum’, Mukdenia rossii y Chionodoxa forbesii ‘Alba’, Ophiopogon nigrescens y Chionodoxa forbesii ‘Blue Giant’
Todo en blanco
En un jardín blanco, muy luminoso, en bordillos: utiliza Chionodoxa luciliae ‘Alba’ de un blanco puro solo realzado por sus pequeñas estameñas amarillas, con el tan bonito Leucojum vernum (Nivéola de primavera) de campanillas delicadas y con el bien llamado Narciso poeticus ‘Recurvus’, que florece un poco más tarde, en abril-mayo.

Chionodoxa luciliae ‘Alba’, Narcissus poeticus ‘Recurvus’, Leucojum vernum
O en azul
Tanto como el blanco, el azul invita al monocromo. Después, da gusto observar los matices de color, las diferentes intensidades de azul.
Un Chionodoxa luciliae está aquí en compañía de la Anémona blanda ‘Blue Shades’ y de Muscari azureum, de matices claros y frescos. Existen muchas otras tonalidades en el género Muscari y no olvides otras flores azules de primavera: Iris reticulata, jacintos, Ipheion, Lithodora diffusa ‘Heavenly Blue’, verónicas y geranios para alargar la temporada de flores.

Chionodoxa luciliae, Anémona blanda ‘Blue Shades’, Muscari azureum
En jardinera o en macetas
Los bulbos de primavera también se dan bien en jardinera o en macetas, así se pueden observar de cerca. Su pequeño tamaño invita a acercarlos a la vista. Resulta tentador combinarlos con algunos bulbos originales, más raros y poco conocidos. Plántalos en un sustrato ligero, húmedo y drenado. Riega regularmente para mantenerlo fresco. Sigue regando ligeramente una vez que las plantas hayan terminado de florecer para que el sustrato no se seque.
Aquí, un Erythronium ‘Pagoda’ con pétalos amarillos bellamente recurvados, un Puschkinia scilloides ‘Libanotica’ con flores en forma de estrella azul cielo estriadas de turquesa, un Fritillaria meleagris, el Tablero de damas, con su motivo ajedrezado acompaña a Chionodoxa forbesii ‘Blue Giant’, realzado por el follaje negro de Coralito ‘Black Pearl’. Coloca este conjunto en media sombra, ya que algunas de estas plantas no soportan el pleno sol.

Puschkinia scilloides ‘Libanotica’, ‘Coralito ‘Black Pearl’, Erythronium ‘Pagoda’, Chionodoxa forbesii ‘Blue Giant’, Fritillaria meleagris
Para una composición más clásica y llena de color, planta por ejemplo el Chionodoxa forbesii ‘Violet Beauty’ con la encantadora violeta de Labrador, Viola labradorica, de follaje muy decorativo en forma de corazón. Añade bulbos de Narcisos: aquí, las variedades ‘New Baby’ y ‘Tête à Tête’. Planta también un Cyclamen coum ‘Rose’. Una hiedra, Hedera Helix ‘Shamrock’, viste la maceta con su follaje todo el año. Da preferencia también a la media sombra para este conjunto.

Narciso ‘Tête à Tête’, Viola labradorica, Cyclamen coum ‘Rose’, Narciso ‘New Baby’, Hedera Helix ‘Shamrock’, Chionodoxa forbesii ‘Violet Beauty’
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