Los pensamientos son unas encantadoras plantas herbáceas cuyas flores se presentan en una amplia gama de colores vivos y luminosos. Son ideales para cultivarlos en jardinera o en maceta, para embellecer las terrazas, balcones y alféizares de ventanas, y también se pueden plantar en macizos. Muy fáciles de cultivar y con una floración larga, a veces en otoño e invierno, ¡los pensamientos concentran muchas cualidades! La división es una excelente forma de multiplicarlos, pero además permite rejuvenecer las matas, que de lo contrario podrían tender a agotarse y a florecer mucho menos. ¡Descubre todos nuestros consejos para dividir tus pensamientos!

Y para saberlo todo sobre los pensamientos y su cultivo, descubre nuestra ficha completa: "Los pensamientos: cultivo, siembra, plantación y cuidados"

¿Cuándo dividir los pensamientos?

El mejor momento para dividir los pensamientos es el otoño (septiembre-octubre), ya que así la planta puede establecerse antes del invierno y reactivarse mejor en primavera. La planta entra en un periodo de reposo en el que la división causa menos estrés, mientras todavía se aprovechan las condiciones favorables del suelo para enraizar bien. Sin embargo, también es posible dividir los pensamientos en primavera, ya que se trata de una etapa de crecimiento activo y las nuevas divisiones podrán aprovechar esta dinámica para crecer con vigor. En cualquier caso, evita las épocas de heladas o de mucho calor.

Cómo dividir los pensamientos

Material necesario

¿Cómo dividir los pensamientos?

  • Elige una mata de pensamiento vigorosa y bien desarrollada.
  • Riega la planta la víspera de la división para facilitar la extracción y limitar el estrés para la planta.
  • Si el pensamiento se cultiva en terreno abierto, excava alrededor de la planta, a unos 10 cm de la base, y luego levanta el pan de tierra procurando no dañar las raíces. Si está en maceta o en jardinera, sácalo con cuidado de su recipiente.
  • Agita ligeramente el pan de tierra para eliminar el exceso de sustrato y dejar al descubierto las raíces.
  • Si detectas partes enfermas o dañadas, retíralas.
  • Divide la planta en varias secciones con un cuchillo limpio o a mano; cada sección debe tener raíces sanas y algunas hojas.
Dividir una mata de pensamientos
Cava o saca la mata de pensamientos de su maceta y, a continuación, sepárala en varias secciones.
  • Vuelve a plantar cada división, en maceta o en terreno abierto, después de haber preparado el terreno. Si las colocas en terreno abierto, respeta unos 20 cm de distancia entre las plantas.
  • Riega abundantemente justo después de la plantación para favorecer el enraizamiento y la recuperación de la planta.
  • Durante las primeras semanas, riégalas de forma regular, vigila las señales de estrés (hojas amarillentas o marchitas) y protege las jóvenes plantas del sol directo si fuera necesario.
Multiplicar los pensamientos mediante la división de matas
Vuelve a plantarlas de inmediato, en maceta o en terreno abierto, y recuerda regar de forma regular para asegurar una buena recuperación.

¿Cómo cuidar las plantas después de la división?

Durante las primeras semanas tras la división, mantén una vigilancia atenta sobre tus nuevas plantas de pensamientos. Pueden mostrar signos de estrés, pero con riegos regulares y una buena exposición a la luz (sin que sea demasiado directa), deberían recuperarse rápidamente. Ten especial cuidado con el riego, sobre todo si las cultivas en maceta o en jardinera, ya que el sustrato se seca mucho más deprisa que en terreno abierto. Evita, no obstante, el exceso de agua, que podría hacer que las plantas se pudran o provocar la aparición de enfermedades. Lo ideal es regar por la mañana, evitando mojar el follaje (dirige el chorro hacia el suelo).

No dudes en añadir un poco de abono de liberación lenta o compost para impulsar, si es necesario, el crecimiento de las raíces. Por último, es preferible retirar las flores marchitas cuando las veas, ya que así la planta produce nuevas flores, ¡alargando de este modo el periodo de floración!