El ficus es una planta de interior imprescindible, valorada por su follaje decorativo. Ya sea Ficus elastica, "el caucho", un clásico intemporal, Ficus benjamina, Ficus lyrata o incluso Ficus microcarpa, estas especies seducen por su crecimiento vigoroso y su facilidad de adaptación. Fáciles de cuidar, prefieren una luz intensa sin sol directo y un riego moderado, con un buen drenaje para evitar el agua estancada. El ficus también tiene la ventaja de multiplicarse fácilmente. La esqueje de ficus es sencilla para obtener nuevos ejemplares conservando las características de la planta madre. Descubre cómo esquejar los ficus con unos sencillos pasos.

¿Cuándo esquejar el ficus?
El periodo ideal va desde el primavera hasta principios de verano, cuando hay mucha luz natural y la temperatura ambiente se mantiene estable entre 20 y 25 °C. Estas condiciones favorecen la formación de raíces y reducen el riesgo de pudrición. Para aumentar tus posibilidades de éxito, evita esquejar en otoño o invierno, salvo que dispongas de una iluminación artificial adecuada y un entorno cálido y estable.
¿Cómo hacer esquejes de ficus?
Existen principalmente dos técnicas sencillas: el esqueje de ficus en agua y el esqueje en tierra, al abrigo (a modo de “atmosfera cerrada”).
Esqueje de ficus en agua
Material necesario:
- Un podador o unas tijeras bien desinfectadas
- Un recipiente de vidrio (como un frasco o un vaso)
- Agua a temperatura ambiente
- Elige un tallo sano de unos 10 a 15 cm de longitud, con al menos dos o tres hojas.
- Retira las hojas situadas en la base del tallo.
- Coloca el esqueje en un vaso con agua, asegurándote de que las hojas no se sumerjan.
- Instala el recipiente en un lugar luminoso, sin sol directo.

- Cambia el agua cada dos o tres días para evitar el desarrollo de moho.
- Cuando las raíces alcancen 3 a 5 cm (al cabo de 2 a 4 semanas), trasplanta el esqueje a una maceta.

Esqueje de ficus al abrigo (a la vez húmedo)
Este método es especialmente adecuado si deseas que la planta se aclimate directamente a su sustrato definitivo.
Material necesario
- Una maceta con un sustrato para siembra y trasplante
- Opcional: un activador radicular
- Una campana, una bolsa de plástico o una mini invernadero
- Prepara un esqueje de ficus de 10 a 15 cm, con dos o tres hojas, igual que en el método en agua. Retira las hojas de la parte baja para dejar libre la base del tallo.

- Si lo deseas, sumerge la base del esqueje en el activador radicular para estimular la formación de raíces.
- Llena una maceta pequeña con un sustrato ligero y bien drenado (sustrato para semilleros o plantas verdes) y humedécelo sin encharcar.
- Planta el esqueje presionando un poco el tallo en el sustrato y, a continuación, compacta con cuidado alrededor de la base para asegurar un buen contacto.

- Cubre la maceta con una bolsa de plástico transparente o con el mini invernadero, sin que este toque las hojas. Puedes usar pequeños tutores para mantener el plástico separado. Esto crea un ambiente cálido y húmedo, ideal para el enraizamiento.
- Coloca el conjunto en un lugar luminoso, protegido del sol directo, para evitar cualquier sobrecalentamiento dentro de la bolsa.
- Riega de forma moderada si el sustrato empieza a secarse, procurando no saturar la tierra. Airear la bolsa durante 10 a 15 minutos cada dos o tres días para evitar el desarrollo de moho.
- Tras 3 a 6 semanas, comprueba el enraizamiento tirando muy suavemente del tallo: si notas resistencia, el esqueje ha prendido bien.
Bueno saber
El ficus produce un látex blanco en el punto del corte. Este fenómeno es natural. Para limitar el goteo, puedes enjuagar el tallo con agua tibia justo después de realizar el corte.

Cuidados de un esqueje de Ficus
Una vez trasplantados los esquejes, mantenlos protegidos de las corrientes de aire y del sol directo. Mantén una humedad moderada, sin exceso de riego. Un sustrato demasiado empapado podría hacer que las raíces jóvenes se pudran. Lo ideal es mantener la temperatura entre 20 y 25 °C, con luz indirecta, pero generosa.
Rocía con agua de forma regular si el aire está seco, especialmente durante las primeras semanas. Cuando observes un brote nuevo, significa que el enraizamiento ha tenido éxito. A partir de ahí, puedes empezar a espaciar los riegos y retirar poco a poco la protección de plástico.
Cuando la planta alcance 15 a 20 cm de altura, pásala a una maceta más grande con un sustrato adecuado para plantas verdes. En esta etapa, tu nuevo ficus ya está listo para crecer plenamente.
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