Enebro: descubre las ventajas de las diferentes variedades
Variedades de coníferas para diversos usos en el jardín o en macetas
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Si la popularidad de los abeto alcanza su punto álgido en las fiestas de fin de año, especialmente en Navidad, también son árboles muy comunes en nuestros jardines.
También llamados Abies, estas coníferas resinosas tienen la ventaja de ser perennes, y se mantienen bonitas durante todo el año. Son fáciles de cultivar y no requieren prácticamente cuidados.
Hay diferentes variedades, que se distinguen por su estética, su porte o sus exigencias de cultivo. Descubramos cuáles son en este artículo para integrarlas bien en el jardín o en macetas.
Para saber más sobre el cultivo de los abetos, descubre nuestro dossier Sapin, Abies: plantar, podar y cuidar.
Las ventajas de los abetos
En el jardín, los abetos son ante todo interesantes por su follaje perenne. Por eso, se mantienen decorativos en todas las estaciones, dejándonos observar sin descanso sus agujas flexibles y suaves al tacto. Se pueden utilizar de diferentes maneras.
En primer lugar, los abetos pueden cultivarse en Aislado, para atraer la mirada creando un punto focal, especialmente en ejemplares más imponentes. Así quedarán perfectamente realzados.
También son útiles para estructurar el espacio, como en el caso de la confección de una seto que oculte la vista, que permite protegerse de las miradas, pero también romper el viento.
Asimismo, son interesantes para delimitar un macizo, un camino o un bordillo. De este modo, constituyen una alternativa al boj. Las variedades más pequeñas podrán, por su parte, encontrar su lugar en una rocalla o incluso en macetas.
La sobriedad de los abetos permite resaltar las flores de otras plantas y aportar volumen. Si se han dejado un poco de lado, los abetos y su grafismo particular vuelven a invitarse ahora a los jardines, sobre todo de estilo contemporáneo, que conceden un papel protagonista a las formas y a las texturas.
Sobre todo, son árboles o arbustos que casi no requieren mantenimiento y se desarrollan sin cuidados. Como su crecimiento suele ser muy lento, no es necesario podarlos: se les puede dejar crecer de forma natural durante muchos años.
Los enebros enanos para macetas y espacios pequeños
Aunque a menudo tenemos en mente el imponente abeto piramidal, también existen variedades de porte pequeño, que quedarán maravillosas en una maceta. Además, serán excelentes candidatas para vegetalizar la terraza o el balcón, con el fin de estructurar fácilmente el espacio. No dudes tampoco en instalarlas en rocallas que no sean demasiado secas, plantadas en pequeños grupos de 3.
Entre estos abetos enanos, que no superan 1,50 metros de altura, mencionemos en primer lugar la Abies balsamea ‘Nana’, cuya silueta compacta alcanza solo 60 cm en todas las direcciones. Presenta un follaje verde intenso, luminoso, así como un porte globular, que se irá extendiendo con los años hasta formar un auténtico cojín pequeño.
Otro abeto sin cuidados, ideal para espacios reducidos: el abeto de Corea (Abies koreana) ‘Tundra’. Forma un adorable cojín plano, denso y brillante, que no supera unos cuarenta centímetros en todas las direcciones. Aún más pequeño, la variedad ‘Cis’ apenas alcanza 30 cm de anchura y de altura.
El Abies balsamea ‘Piccolo’ es un abeto enano interesante por su porte compacto y robusto, pero también por sus brotes marrones, prominentes en primavera, que aportan contraste.
El abeto de Nordmann, uno de los más apreciados en Navidad, también existe en un formato muy pequeño, con el encantador ‘Münsterland’. Su silueta postrada no superará los 30 cm de altura para 50 cm de envergadura, tras varios años de cultivo.
Por su parte, el Abies amabilis ‘Spreading Star’ constituye una muy buena planta cubresuelos, con unas dimensiones de hasta 30 cm de altura para 1 metro de envergadura.

Abies balsamea ‘Piccolo’
Los abetos más grandes e imponentes
Si buscas más bien una pieza central, un abeto majestuoso para cultivar en aislado, que se imponga por su carisma, elige los abetos más grandes. Pueden alcanzar varias decenas de metros de altura.
Puedes enamorarte, por ejemplo, del abeto de España dorado, una gran conífera de porte piramidal, que alcanzará los 20 metros de altura con 6 metros de envergadura. Sus acículas rígidas están dispuestas en forma de cepillo alrededor de las ramitas, con un bonito verde dorado.
Evidentemente, hablemos del abeto de Navidad de Nordmann. Cuando no adorna nuestros interiores, puede llegar a los 30 metros de altura con 6 metros de envergadura. Nos encanta por su silueta piramidal, así como por sus acículas flexibles y aromáticas.
Sin embargo, armaos de paciencia: estas coníferas crecen muy lentamente. Para un crecimiento más rápido en un jardín grande, prefiere el abeto de los Vosges (Abies alba), cuyo desarrollo se acelera a partir de su 6º año, llegando a cerca de 1 metro por año. Al alcanzar la madurez, este gigante medirá 45 metros de altura.

Abies pinsapo ‘Aurea’
Ver también
Coníferas: 10 variedades para maceta y terrazaLos abetos de follaje colorido
Es cierto que los abetos no presentan la mayor diversidad de coloraciones de follaje del mundo vegetal, pero algunos de ellos juegan aun así con los matices para distinguirse. Es especialmente el caso de los abetos de Corea. En los ejemplares pequeños ‘Green Carpet’ o ‘Nadelkissen’, las acículas tienen un verde claro muy vivo, que aporta un bonito toque de luz.
Un poco más imponente, con 5 metros de altura y 3 metros de anchura en madurez, la variedad ‘Samling’ nos regala acículas de un verde brillante, aunque más claro en los brotes jóvenes.
En ‘Silberlocke’, las acículas, muy recurvadas, muestran el envés plateado, que atrae tanto la luz como la mirada. También es el caso en ‘Luminetta’.
El abeto enano ‘Spreading Star’ también nos ofrece un color verde-azulado bastante intenso, con reflejos plateados.
En el abeto noble (Abies procera ‘Bizarro’), el follaje presenta igualmente este tono gris-azulado.

Abies koreana ‘Silberlocke’
Esos con Conos decorativos
Algunos abetos producen Conos que añaden un valor estético adicional. De nuevo es el caso del Abeto de Corea, que nos regala desde muy joven Conos de un bonito color azul violáceo.
Por su parte, el Abies alba ‘Pyramidalis’ produce en verano pequeños Conos erguidos de color verde, que después adquieren un bonito tono violáceo o pardo rojizo.
Las variedades de abetos para Suelo seco
Si los abetos se encuentran sobre todo en bosques de altitud fríos y húmedos o a orillas del mar, existen algunas excepciones. Es el caso del abeto de España, uno de los pocos capaces de tolerar la sequía, el calcarífero y los suelos pobres, incluso con grava, siempre que sean profundos. De hecho, es originario de las montañas del sur de la península ibérica y de Marruecos. Una verdadera ventaja para los jardines más expuestos, que rara vez pueden albergar abetos. Sus acículas cilíndricas están dispuestas en mechones y lucen un tono gris-azulado muy bonito. Es un abeto que puede alcanzar 20 metros de altura y 6 metros de envergadura.
Citaremos también el abeto alpino (Abies lasiocarpa) ‘Compacta’, una variedad de desarrollo moderado, que llega a 4 metros de altura y 2,50 metros de envergadura. Además de su precioso follaje gris-azulado, tiene la ventaja de tolerar los suelos pobres, igual que la sequía una vez establecido.

Abies lasiocarpa ‘Compacta’
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