Meconopsis betonicifolia es el nombre latino de la célebre Amapola del Himalaya. Considerada por muchos como el Santo Grial del jardinero, su cultivo, aunque delicado, está al alcance de todos. Para lograr su cultivo, hay que reunir 2 condiciones en tu jardín: un emplazamiento y un suelo adecuados.

Amapola del Himalaya

Meconopsis betonicifolia, la célebre Amapola del Himalaya

La Amapola del Himalaya se presenta en multitud de formas y colores: algunas son vivaces, otras anuales y otras, además, monocárpicas (crecen durante uno o varios años antes de florecer una sola vez y mueren inmediatamente después). Entre las decenas de especies e híbridos que reúne este género, la más conocida es Meconopsis betonicifolia y, en menor medida, Meconopsis grandis, con sublimes flores azul cielo adornadas con un ramillete de estameñas doradas. Originaria del Himalaya (del Nepal hasta China), esta vivácea de montaña crece en el Borde de sotobosque húmedo, sobre bancales de humus, en compañía de prímulas y helechos, en un ambiente húmedo y fresco durante toda la buena temporada.

Meconopsis lancifolia en China

Meconopsis lancifolia, Balang Shan, Sichuan, in-situ

Aunque el cultivo de los Meconopsis sigue siendo delicado, no es imposible y es importante respetar 2 puntos clave que son determinantes para lograr su cultivo y hacerlos florecer varios años. Pero antes de abordar estos 2 puntos, aquí tienes una pequeña prueba que te permitirá saber si esta planta es para ti; responde sí o no:

  1. Hostas, prímulas asiáticas y hortensias crecen muy mal en mi jardín.
  2. En verano mi suelo está seco, se agrieta y paso todas mis noches regando.
  3. En cambio, en invierno mi jardín se inunda con regularidad.
  4. Cuando no es el suelo el que está seco, es el viento el que reseca las plantas.

Si respondes "sí" a todas estas afirmaciones, los Meconopsis no estarán en su mejor momento en tu jardín y no superarán el verano; si "no", lograr el cultivo de esta planta mítica está totalmente a tu alcance.

1- El lugar de plantación determinará en un 80 % el éxito de la Amapola del Himalaya. Debe ser luminoso, con exposición de Media sombra y resguardado del viento. Evita el sol directo en las horas más calurosas del día y, en su lugar, prioriza una ubicación fresca. Una de las claves para tener éxito en su cultivo es la higrometría. Cuanto más alta sea la higrometría en verano, más posibilidades tendrán los Meconopsis de vivir mucho tiempo. Sin viento, sin demasiado sol y con mucha humedad ambiental en verano, el éxito con esta planta está garantizado. En mi jardín, están protegidos por grandes árboles centenarios y rodeados de arbustos perennes (Trochodendron, Rhododendron, Osmanthus...). Están plantados al oeste, cerca de una Charca que les aporta la humedad ambiental indispensable en verano.

2- La calidad del suelo es primordial. Debe ser ligero, ácido y fresco; es decir, sin arcilla o muy poca, 0 % de caliza, pero con mucho compost de hojas y humus. El suelo debe poder excavarse a mano sin pala, pero conservar una textura densa para mantener la frescura en verano. Si no se dispone de un suelo así, puede mejorarse añadiendo en la plantación: sustrato, turba, compost, arena y vermiculita. En mi Tierra pesada, rica y húmeda, la proporción que mejor conviene a las Amapolas del Himalaya es la siguiente: 50 % compost de hojas, 20 % turba parda (de preferencia), 20 % Tierra franca y 10 % arena. Los valores pueden ajustarse si es necesario según la naturaleza del suelo. El hoyo de plantación debe ser 4–5 veces más voluminoso que la maceta; no hace falta cavar una fosa de 1 m³, pero, idealmente, un agujero de 35–40 cm de ancho por 20–25 cm de profundidad es ya muy adecuado.

 

Si se cumplen todas estas condiciones, los Meconopsis crecerán y florecerán cada año en tu jardín. No obstante, su vida es corta: viven de media 3–4 años en nuestros jardines, pero cuando las condiciones son óptimas, se siembran de manera natural y con el tiempo forman bonitas colonias, como estos Meconopsis grandis en mi jardín...

Amapola azul - Meconopsis grandis

Meconopsis grandis en mi jardín