Plantar cebollas ofrece una gran satisfacción en el huerto: estas hortalizas fáciles de cultivar crecen rápidamente, requieren poco mantenimiento y se conservan durante mucho tiempo. Para lograr buenos resultados, lo más importante es respetar el momento adecuado, elegir un suelo adaptado y plantarlas con cuidado. Aquí tienes todos nuestros consejos prácticos para una plantación de cebollas exitosa.
¿Cuándo plantar las cebollas?
La plantación de las cebollas se realiza principalmente en primavera, entre finales de febrero (para climas suaves) y principios de abril (para las regiones al norte del Loira).
Lo ideal es esperar a que se haya descartado el riesgo de fuertes heladas y a que las temperaturas del suelo permitan trabajarlo.
La mayoría de las cebollas amarillas, rojas y blancas se plantan en el mismo periodo. Las cebollas blancas, más tempranas, se pueden plantar al inicio de la temporada.
¿Lo sabías?
En regiones con inviernos suaves, también se pueden plantar las cebollas en otoño (septiembre), eligiendo variedades resistentes al frío, como las cebollas blancas 'White Globle', para una recolección en primavera (mayo-junio).

¿Dónde plantar las cebollas para que crezcan bien?
- Elige un lugar a pleno sol:
Las cebollas necesitan luz y calor, y estar protegidas de los vientos, para desarrollarse correctamente.
- Prioriza un suelo ligero y bien drenado:
La cebolla prefiere suelos ligeros y bien drenados y bastante pobres. En cambio, le perjudica la humedad y los suelos ricos, pesados o arcillosos.
Si tu suelo es pesado o arcilloso, no dudes en mejorarlo con un poco de grava, pómez o arena gruesa, o simplemente planta sobre caballones para mejorar el drenaje.
- No plantes después de otras aliáceas:
No cultives cebollas donde ya hayas plantado ajo, cebollas, puerro o chalota en los años anteriores. Respetar una rotación de 3 a 4 años ayuda a limitar las enfermedades.
¿Qué variedades de cebolla elegir?
Para empezar, elige bulbillos de cebolla, más fáciles de conseguir que las siembras directas. Luego, la elección de la variedad depende de tus gustos y del uso que les vayas a dar:
- Las cebollas amarillas son perfectas para la conservación en invierno. En cuanto al sabor, son las reinas de las cebollas cocinadas, fritas o caramelizadas.
- Las cebollas blancas son más suaves y tempranas, pero se conservan peor. Se pueden disfrutar tanto crudas como cocinadas.
- Las cebollas rojas conquistan por su sabor dulce y menos picante. Son perfectas crudas en ensalada.
→ Descubre todas nuestras variedades de cebollas, listas para plantar.

¿Cómo plantar las cebollas?
1- Prepara el suelo:
Desherba y desmenuza la tierra a unos diez centímetros. Debe quedar bien suelta, sin piedras ni terrones, y sobre todo drenada. No uses estiércol fresco ni abonos ricos en nitrógeno, ya que a la cebolla no le gustan los suelos demasiado ricos. Marca pequeños surcos.

2- Identifica el sentido de los bulbillos:
Cada pequeña cebolla que vas a plantar tiene dos extremos:
– la base plana (de donde crecerán las raíces) va hacia abajo,
– la punta (a veces un poco verde) va hacia arriba.
Esto es esencial para que la cebolla se desarrolle correctamente.
3- Planta los bulbillos:
Entiérralos a 2 o 3 cm como máximo de profundidad, sin taparlos del todo. La punta puede sobresalir ligeramente del suelo.
4- Respeta las distancias:
Deja 10 a 15 cm entre cada bulbillo y 25 a 30 cm entre filas. Así evitas la competencia entre plantas.

5- Compacta ligeramente y riega si hace falta:
Vuelve a cubrir un poco con tierra fina, presiona suavemente con la mano y, luego, riega ligeramente si el suelo está seco.
Cuidados de las cebollas hasta la recolección
Una vez realizada la plantación de las cebollas, su cultivo requiere poco mantenimiento, pero algunos gestos sencillos permiten conseguir bulbos bien formados y sanos.
- Riega con mucha moderación
La cebolla teme la humedad. En general, no hace falta regar, salvo en periodos de sequía prolongada. Un exceso de agua puede provocar enfermedades o ralentizar la maduración.
- Cava ligeramente y desherba con regularidad
Las cebollas no toleran la competencia de las hierbas. Pasa una azada cada dos semanas para airear el suelo y limitar las malas hierbas.
- Evita los aportes de abono ricos en nitrógeno
Un exceso de nitrógeno favorece el desarrollo del follaje en detrimento de los bulbos. Si hace falta, un poco de ceniza de madera o un abono potásico suele ser suficiente, pero no es indispensable.
- Vigila enfermedades y plagas
La mosca de la cebolla, el mildiu o la podredumbre blanca pueden aparecer. Para prevenir: separa bien las plantas, evita la humedad y respeta la rotación de cultivos. Para saber más, lee nuestro artículo "Las enfermedades y parásitos de la cebolla".
- Cuando el follaje se ponga amarillo y se tumbe, será el momento de recolectar. Para saber más, consulta nuestro artículo: "Recolección y conservación de ajo, cebolla y chalota".

FAQ – Tus preguntas sobre la plantación de cebollas
- ¿Se pueden plantar cebollas ya germinadas?
Sí, siempre que el bulbo siga firme y sano. Las cebollas germinadas darán sobre todo follaje o bulbitos pequeños, raramente algo con lo que se pueda conservar durante mucho tiempo. Plántalas por separado y no cuentes con una recolección “de verdad”.
- ¿Hay que “aporcar” las cebollas como las patatas?
No, en absoluto. Las cebollas no se aporcan, porque un exceso de tierra alrededor del bulbo favorece la humedad y las enfermedades. Incluso es preferible que la parte superior del bulbo permanezca parcialmente visible.
- ¿Se pueden cultivar cebollas en maceta o en bandeja?
Sí, siempre que uses un recipiente profundo (al menos 20 cm), lleno de un sustrato bien drenado. La exposición debe ser a pleno sol. Elige variedades tempranas o cebollas pequeñas.
- ¿Las hojas de cebolla rotas por el viento deben enderezarse?
No, no sirve de nada enderezarlas. Cuando se tumban de forma natural, indica que el bulbo ha terminado su crecimiento. En cambio, si por accidente se rompen de manera brusca, no pasa nada, pero podría ralentizar el desarrollo.
- ¿Se pueden aprovechar las flores de cebolla?
Las flores de cebolla son comestibles, pero en general se evita dejarlas pasar a floración, ya que eso bloquea la formación del bulbo. Córtalas en cuanto aparezcan si quieres favorecer la recolección.
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