Ya sea de tallos o de nabo (bulbo), el apio (Apium graveolens) es una verdura que merece un lugar en cualquier huerto, ya que guarda un sabor original y valiosas propiedades nutritivas y medicinales. Si tienes la posibilidad de plantar macetas directamente en terreno abierto desde abril, hacer tus propios semilleros de apio te permite elegir las variedades que mejor encajan con lo que te apetece, ahorrar y disfrutar muchísimo con la cosecha. Ahora bien, el cultivo del apio requiere un poco de paciencia. Te explicamos, paso a paso, cómo hacer los semilleros de apio.

¿Cuándo sembrar el apio?

El apio-nabo y el apio de pencas se siembran de febrero a marzo bajo cubierta. Las semillas de apio necesitan, de hecho, una temperatura del suelo de al menos 20 °C para germinar. Este tipo de siembra bajo cubierta permite que las semillas germinen más rápido y que las plántulas se desarrollen correctamente antes de trasplantarlas a terreno abierto. 

Eso sí,la germinación de las semillas de apio es relativamente larga, porque requiere calor y humedad. Por eso, los semilleros se hacen en casa, con temperatura cálida, o bajo una cubierta calefactada.

El semillero de apio bajo cubierta

El apio se siembra bastante pronto en la temporada para tener tiempo de cosecharlo antes de las primeras heladas. De todos modos, hay que contar 10 a 15 días para que ocurra la germinación. 

apio semillero semillas

Material necesario

¿Cómo sembrar el apio paso a paso?

  • Llenar el recipiente elegido con el sustrato para semillero.
  • Compactar muy ligeramente el sustrato para que quede un poco más asentado.
  • Humidificar de manera uniforme con el agua del pulverizador.
  • Sembrar las semillas de apio en línea en bandejas o terrinas, o colocando 2 a 3 semillas en los alvéolos de las bandejas de alvéolos o mini-invernaderos.
  • Cubrir con una capa muy ligera de sustrato tamizado, de unos 5 mm de grosor. Las semillas de apio necesitan mucha luz para germinar. No hace falta compactar.
  • Volver a regar en lluvia muy fina con el pulverizador.
  • Cubrir los recipientes con un film plástico para conservar cierta humedad. En los mini-invernaderos, basta con poner la tapa.
  • Colocar tus recipientes en una habitación luminosa, con una temperatura entre 20 y 22 °C, protegidos de corrientes de aire.
  • Mantener el sustrato constantemente húmedo, regando de forma regular en forma de lluvia.
  • Aclarear si es necesario eliminando las plántulas un poco débiles o que se hayan «estirado».
apio semillero

Trasplante a macetas individuales

Pasados unos 25 días, es esencial trasplantar las plántulas de apio a macetas individuales. Hay que esperar a que tengan 3 a 4 hojas bonitas para proceder con el trasplante.

Material necesario

  • Sustrato especial para semillero o un sustrato universal de buena calidad.
  • Macetas individuales de plástico.
  • Un lápiz.

Trasplante de las jóvenes plantas de apio

  • Llenar las macetas con sustrato.
  • Despegar con mucho cuidado las jóvenes plantas de apio de los alvéolos o sacar suavemente las plántulas sembradas en línea con los dedos para no romper las raíces.
  • Hacer pequeños agujeros con un lápiz o con el dedo.
  • Plantar una o dos plantas por maceta, enterrándolas a la altura de las primeras hojas pequeñas.
  • Compactar ligeramente el sustrato con los dedos alrededor de las plantas.
  • Regar abundantemente con el pulverizador para mantener el sustrato constantemente húmedo, sin llegar a encharcarlo.
  • Colocar tus macetas en un lugar luminoso con una temperatura de al menos 20 °C.
apio semillero trasplante

Unos diez días antes de plantar en terreno abierto, a mediados de mayo ya es posible sacar las macetas al exterior para aclimatarlas. Esa salida al exterior solo se hará durante el día soleado, en un lugar protegido de los vientos y de las corrientes de aire. No conviene exponerlas al sol directo, porque las jóvenes plántulas podrían quemarse. 

¿Y después?

La plantación en terreno abierto tendrá lugar entre dos y tres meses después de la siembra, entre mediados de mayo y finales de junio, en un suelo fresco, enriquecido con compost o estiércol bien descompuesto, más bien suelto y profundo. Hay que respetar una distancia mínima de 30 cm entre plantas.

apio semillero y trasplante

Para conseguir raíces bonitas y bien carnosas en el apio-nabo o pencas gruesas en el apio de tallos, los riegos deben ser regulares y bastante abundantes. Asimismo, es esencial desherbar con cuidado y airear el suelo mediante escardas y binados regulares. Al acolchar el suelo, los riegos pueden espaciarse y el crecimiento de adventicias se reducirá.

Según el periodo de siembra, los apios se cosechan de agosto a noviembre, antes de las heladas.