Los cleomes se suelen llamar flores araña debido a sus largos estambres, que recuerdan las patas de una araña. Atraen todas las miradas por su aspecto exótico y su floración generosa. Estas plantas, con sus racimos florales erguidos y sus hojas delicadamente recortadas, ofrecen una paleta de colores vibrantes y atraen a multitud de polinizadores, enriqueciendo así la biodiversidad de tu jardín. Estas plantas anuales en nuestras latitudes, se siembran fácilmente desde el invierno en interior, para trasplantarlas en primavera en el jardín.
Sigue esta guía para sembrar con éxito estas flores espectaculares y aportar un toque de elegancia y dinamismo a tu jardín.

Los Cléomes en pocas palabras
Los Cléomes se distinguen por su estructura única y por su floración exuberante, compuesta por flores con largos estambres, que crean un efecto visual impactante, similar a las patas de una araña (de ahí su nombre). Su floración se extiende desde el verano hasta las primeras heladas, pasando del blanco puro al rosa vibrante, y también por el malva delicado según la variedad.
Entre las más apreciadas, encontramos el Cléome spinosa, conocido por su robustez y su capacidad para prosperar en condiciones muy diversas, con variedades como 'Violet Queen' y 'Cherry Queen', con matices intensos y porte majestuoso.
En nuestras regiones, cultivamos el Cléome como anual, porque no le gusta el frío y desaparece cuando las temperaturas bajan de los 2 °C.

¿Cuándo sembrar los Cléomes?
Los Cléomes necesitan temperaturas comprendidas entre 13 °C y 18 °C como mínimo para poder germinar.
Idealmente, te recomendamos sembrar las semillas en interior 6 a 8 semanas antes de la fecha de trasplante al exterior, es decir, desde febrero-marzo, para permitir que las plántulas se fortalezcan y asegurar después una larga floración veraniega.
Si optas por sembrar en exterior, espera a finales de mayo o al principio de junio, cuando el suelo se haya calentado
y el riesgo de heladas nocturnas esté descartado. Idealmente, las temperaturas por la noche deben ser como mínimo superiores a 10 °C.
¿Cómo sembrar los Cléomes?
Siembra en bandejas
1- Rellena tus bandejas con un sustrato para siembra, ligero y aireado, ideal para favorecer la germinación.
2- Coloca con cuidado 2 a 3 semillas por bandeja a una profundidad aproximada de 0,5 cm. Cubre las semillas con una fina capa de sustrato y compacta ligeramente para asegurar un buen contacto con el sustrato.
3- Humedece el sustrato con un pulverizador para evitar que las semillas se desplacen. Mantén el sustrato húmedo, pero no empapado, para evitar la pudrición de las semillas.
4- Coloca las bandejas en un lugar cálido (aprox. 20 °C) y bien iluminado, pero sin sol directo.
5- Las semillas de Cléomes suelen tardar entre 10 y 30 días en germinar. Una vez que aparezcan las plántulas, continúa manteniéndolas en un entorno luminoso y con una temperatura estable.
6- Trasplántalas a terreno abierto, en un suelo rico, bien drenado y descompactado, en cuanto se descarten las heladas y las temperaturas nocturnas sean superiores a 10 °C. También puedes instalarlas en macetas en la terraza o en el balcón.

Siembra en tierra
1- Elige una ubicación soleada. Asegúrate de que el suelo sea fértil, añadiendo compost o estiércol bien descompuesto, y mejorando el drenaje con arena o grava.
2- Trabaja el suelo a una profundidad de 15 a 20 cm (idealmente con una biohorquilla para no alterar la vida del suelo).
3- Siembra las semillas en grupos de 4 o 5, espaciándolas de 30 a 40 cm para permitir un buen desarrollo de las plantas. Entierra las semillas a una profundidad aproximada de 1 cm y cúbrelas con cuidado con tierra.
4- Riega con cuidado la zona de siembra para humedecer el suelo sin desplazar las semillas. Mantén una humedad constante hasta la germinación (10 a 30 días), evitando cualquier exceso de agua.
5- Si las noches aún son frescas, considera proteger las siembras con una lona de forzado para mantener una temperatura más estable y favorecer una buena germinación.
Consejos para una floración abundante
- Aclareo: Cuando las plántulas tengan algunas hojas, acláralas dejando solo las más vigorosas. Así se favorecerá un desarrollo óptimo.
- Poda: Pellizca las puntas de las jóvenes plantas para favorecer un crecimiento más tupido y una floración más densa. Retira regularmente las flores marchitas para estimular la aparición de nuevas.
- Tutorado: Según la variedad, los Cléomes pueden alcanzar hasta 1,50 metros de altura. Utiliza tutores o soportes para mantener los tallos erguidos y evitar que se rompan bajo el peso de las flores, especialmente en zonas con viento.
- Riego: Continúa regando de forma moderada, asegurándote de que el suelo drene bien. Un exceso de agua puede afectar la floración.
- Fertilización: Aplica un abono rico en fósforo a mitad de temporada para estimular la floración. Evita abonos demasiado ricos en nitrógeno, que favorecerían el follaje en detrimento de las flores.
- Mulching (acolchado): Cuando tus plantas alcancen los 30 cm de altura, añade acolchado sobre el suelo para mantener la humedad y evitar que se seque demasiado rápido.
Para saber más, lee nuestra ficha completa: Cléome, flor araña: siembra, plantación, cultivo.
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