El ajo es un pilar en muchas recetas de cocinas de todo el mundo, y el hecho de poder cultivarlo en casa puede añadir todavía más satisfacción a tus platos (¡y a menudo, también más sabor!). Si has decidido plantar ajo en tu huerto, quizá te preguntes cuándo y cómo cosecharlo y conservarlo. Descubre nuestros consejos y trucos para cosechar tu ajo en el momento adecuado y conservarlo correctamente durante muchos meses.

¿Cuándo cosechar el ajo?
La pregunta de saber cuándo cosechar el ajo depende en gran parte de cuándo lo has plantado. El ajo, en general, necesita 9 meses de madurez.
Las variedades de ajo de otoño (ajo blanco y ajo violeta) normalmente están listas para cosecharse de mediados a finales del verano, entre julio y agosto.
Las variedades de primavera (ajo rosado) pueden requerir un poco más de tiempo y solo están listas a finales del verano o a principios del otoño.
Una señal segura de que tu ajo está listo para cosechar es cuando las hojas empiezan a ponerse amarillas y a marchitarse. No obstante, ¡no te precipites! Un error frecuente de los jardineros es cosechar demasiado pronto. Es esencial dejar que aproximadamente la mitad de las hojas se pongan amarillas antes de cosechar. Esto garantiza que la cabeza de ajo esté completamente formada y favorecerá una conservación prolongada.

Cómo cosechar el ajo y secarlo
Evita tirar directamente de los tallos, ya que podrías dañar la cabeza del ajo. Para cosecharlo con facilidad, empieza por descompactar el suelo alrededor del ajo con una pala o una biohorquilla (también conocida como horquilla de aireación o grelinette). Deja un poco de espacio entre la herramienta y las plantas de ajo para no dañar las cabezas. Una vez que la tierra esté suficientemente descompactada, puedes tirar suavemente del tallo para extraer el ajo.
Cuando hayas sacado el ajo de la tierra, agítalo con suavidad para eliminar el exceso de tierra. Es importante no lavar las cabezas de ajo cosechadas, ya que la humedad puede favorecer el crecimiento de moho durante la conservación. En su lugar, extiende el ajo en un lugar seco, a la sombra y con buena ventilación para que se seque durante 4 a 10 días. Además, esto permite que la piel se endurezca, lo que ayuda a mantenerlo en buen estado.
Truco: puedes extender el ajo en una cajita para que las cabezas se sequen durante unos días a la sombra y en un ambiente seco del jardín. ¡Además, así también podrás guardarlo con facilidad si llega el mal tiempo!

Cómo conservar el ajo
Existen principalmente 3 formas de conservar el ajo.
Conservación del ajo en cajita
1- Después de haber secado tu ajo a la sombra durante unos días, empieza por cortar los tallos a unos 2-3 centímetros de la cabeza del ajo.
2- Secciona las raíces con un cuchillo.
3- A continuación, retira con delicadeza el exceso de suciedad y la primera piel exterior.
4- Coloca las cabezas de ajo en una cajita, asegurándote de que no se toquen entre sí, para prevenir la propagación de posibles enfermedades o moho.
5- Coloca la cajita en un lugar seco, a temperatura ambiente o fresco, para evitar el desarrollo de podredumbre o la germinación prematura de los dientes (los dientes son los gajos individuales de ajo dentro de la cabeza).

Conservación del ajo en manojo
1- Después de cosechar el ajo, déjalo secar al aire libre durante una semana a diez días en un lugar seco, sombreado y ventilado.
2- Una vez seco el ajo, cepilla con delicadeza la tierra restante en los bulbos con un cepillo suave.
3- Corta las raíces a unos un centímetro de la base de la cabeza.
4- Retira también las hojas exteriores sucias o dañadas, pero deja el tallo intacto.
5- Toma 5 a 6 cabezas de ajo y júntalas formando un manojo.
6- Envuelve una cuerda de yute o de lino alrededor de los tallos, aproximadamente a media altura, y haz un nudo bien apretado, ya que las hojas tienden a encogerse con el paso del tiempo. Así que no te sorprendas si a veces encuentras cabezas de ajo que se han “escapado” del manojo.
7- Cuando hayas preparado los manojos, puedes colgarlos en un lugar fresco y seco, protegido de la luz directa del sol y de la humedad.
Truco: los manojos pueden colgarse por separado o puedes hacer una cadena de varios manojos. Para hacer una cadena, simplemente ata un nuevo manojo al anterior uniendo sus tallos con la cuerda.

Conservación del ajo en trenza o cómo hacer una trenza de ajo
1- Después de cosechar el ajo, déjalo secar al aire libre, en un lugar seco, ventilado y a la sombra, durante una semana a diez días.
2- Una vez que el ajo esté seco, retira con cuidado la tierra restante de los bulbos con un cepillo suave.
3- Corta las raíces a unos un centímetro de la base de la cabeza y elimina las hojas exteriores sucias o dañadas. No cortes los tallos por ahora.
4- Elige tres cabezas grandes de ajo con tallos fuertes y flexibles y colócalas alineadas.
5- Empieza a trenzar los tres tallos como si se tratara de una trenza de pelo, añadiendo una nueva cabeza de ajo en cada cruce de tallo. Continúa hasta que todas las cabezas de ajo queden integradas en la trenza.
6- Cuando la trenza esté terminada, puedes colgarla en un lugar fresco, seco y oscuro, como una bodega sana o una despensa. Lo importante es mantener el ajo protegido de la luz directa del sol y de la humedad.

La duración de conservación del ajo
En general, el ajo bien conservado puede mantenerse en buen estado durante 6 a 8 meses, e incluso más tiempo. Sin embargo, esto puede variar en función de la variedad de ajo y de las condiciones de conservación. El ajo que has plantado y cosechado tú mismo tenderá a conservarse durante más tiempo que el comprado en tienda, porque no ha sido tratado con productos químicos que inhiben la germinación.
Para comprobar si tu ajo sigue estando en buen estado, examina el diente. Debe ser firme y crujiente, con un color blanco o ligeramente dorado. Si se ha vuelto blando, marrón o ha empezado a germinar, lo mejor es tirarlo o compostarlo.
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