El Catalpa es un árbol de sombra muy bonito, apreciado por su espectacular floración blanca de verano, sus grandes hojas caducas con forma de corazón, bajo las cuales apetece refugiarse del sol en verano, así como por sus frutos en forma de largas vainas, de ahí su apodo de árbol de los frijoles. De crecimiento muy rápido, es un árbol bastante imponente que puede alcanzar entre 8 y 15 m de altura con una corona ancha de 10 a 15 m. Muy rústico hasta -30 °C, se adapta a todo tipo de jardines medianos y grandes, protegido de vientos fuertes que teme, porque su madera es frágil. Además, es muy fácil de cultivar: se adapta a todo tipo de suelos siempre que se mantengan frescos, sean bastante profundos y estén suficientemente drenados, y prefiere exposiciones soleadas o de semisombra. La poda del Catalpa no es obligatoria, pero permite conservar una bonita forma de arbusto, una vegetación bien densa y un crecimiento adaptado al espacio del que dispone. ¡Veamos juntos qué gestos son los adecuados para mantener un árbol hermoso con una sombra espesa!
¿Por qué podar el catalpa?
Si el catalpa no necesita realmente poda, esta permite controlar su tamaño y su porte muy extendido, algo especialmente importante en espacios pequeños y para mantener un porte armonioso, redondeado y equilibrado. Además, favorece una floración abundante eliminando las ramas viejas que ya no producen flores. Por último, la poda ayuda a sanear el arbusto eliminando sus ramas enfermas, muertas, dañadas o las que se cruzan; así reduces el riesgo de enfermedades y plagas y aseguras un crecimiento sano del árbol. Esta poda también es útil para aclarar la ramificación en el centro.

¿Cuándo podar el catalpa?
El periodo ideal para podar el Catalpa es a finales de invierno o al inicio de la primavera, antes de que aparezcan las hojas, cuando no haya heladas. Evita podar durante el periodo de crecimiento activo, en verano o en otoño, porque puede estresar el árbol y reducir su vigor. Excepto las especies enanas como el Catalpa Bola (Catalpa bignonioides ‘Nana’), los Catalpas se benefician de una poda bastante severa cada 2 o 3 años para mantenerse bien densos.
¿Cómo podar el catalpa ?
La poda consiste sobre todo en eliminar la madera muerta, enferma o los brotes que se cruzan. También se pueden acortar las ramas bajas que dificultan el paso.
- Empieza por identificar las ramas muertas y dañadas o las que crecen hacia el interior de la copa.
- Utiliza una podadora o una sierra de poda bien afiladas y desinfectadas para evitar la propagación de enfermedades. Haz cortes limpios y rectos, justo por encima de una yema orientada hacia el exterior, para favorecer un nuevo crecimiento en la dirección deseada.
- Elimina la madera muerta para favorecer una buena circulación de aire y luz dentro del árbol retirando algunas de las ramas interiores. Esto ayuda a reducir la densidad de la ramificación y el riesgo de enfermedades.
- Si es necesario, poda ligeramente las ramas exteriores para mantener la forma deseada del árbol, procurando no retirar más de un tercio de la masa foliar total en una sola temporada de crecimiento.
Para que te quede claro: si el espacio es limitado, el Catalpa tolera perfectamente bien la poda a ras del suelo, que es una poda severa. Consiste en recortar drásticamente el árbol a menos de 40 centímetros del suelo. Esta poda provoca entonces fuertes rebrotes de 3-4 m en un año, que generarán hojas más grandes de lo que sería natural.

Material necesario
- Un cortasetos
- Una sierra de poda, o un podador de ramas para las ramas más gruesas y difíciles de alcanzar.
Asegúrate de usar herramientas de poda bien afiladas y desinfectadas con alcohol para evitar la propagación de enfermedades entre plantas.
Para saber más
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