Las plantas suculentas, también llamadas plantas grasas, son vegetales excepcionales que se distinguen por su capacidad de almacenar agua en sus hojas, tallos o raíces. Gracias a esta particularidad, son ideales para jardines secos o rocallas, requieren muy poco mantenimiento y aportan originalidad con su follaje variado. Plantar plantas grasas en el jardín tiene numerosas ventajas: son resistentes, necesitan pocos riegos y pueden sobrevivir en condiciones difíciles… siempre que no haya exceso de humedad. Descubre nuestros consejos para lograr un buen plantado y el mantenimiento de tus suculentas en exterior.
Elegir las variedades de suculentas adecuadas para tu jardín
Para elegir bien las suculentas que vas a plantar en tu jardín, es esencial tener en cuenta varios factores, como tu clima, tu tipo de suelo y la exposición donde se van a plantar. A modo de ejemplo, aquí tienes algunas variedades apreciadas que se adaptan bien a entornos diversos :
- Los Sedums : estas plantas son perfectas para suelos pobres y secos. El sedum, o orpín, resiste muy bien el calor y el frío del invierno. Prefiere una exposición a pleno sol. A finales de verano, su floración, rosa o dorada según la variedad, aporta color al jardín, como con la variedad 'Carmen'.
- Las Joubarbes : también llamadas Sempervivum, la joubarbe se caracteriza por su tolerancia al frío y puede sobrevivir a temperaturas de hasta -30 °C, según la variedad. Crece bien en las rocallas y prefiere una exposición a pleno sol a media sombra. Se aprecia por su pequeño tamaño y sus rosetas de colores, como en la Joubarbe 'Noir'.
- Los Aloes : el Aloe necesita un suelo bien drenado y una exposición a pleno sol. Sensible al frío, es ideal para regiones más cálidas, pero algunas variedades (como el Aloe striatula) pueden tolerar temperaturas de hasta -10 °C.
- Los Agaves : esta planta robusta se adapta a suelos bien drenados y necesita una exposición a pleno sol. Algunas variedades de Agave, como l’Agave montana, son muy resistentes al frío y pueden sobrevivir a temperaturas de hasta -15 °C.
- Las Delospermas : también llamada porpier vivace, esta suculenta cubresuelos puede tolerar temperaturas de hasta -10 °C. Prefiere una exposición a pleno sol y un suelo bien drenado, ideal para borduras y rocallas.
Cuando elijas tus plantas, asegúrate de que estén sanas : las hojas deben ser firmes y sin manchas, y la base de la planta no debe presentar signos de podredumbre.

Plantar las suculentas en el jardín
Elegir la ubicación y preparar el suelo
Ya lo habrás entendido, las suculentas odian el exceso de humedad. Ese es su principal enemigo. Para conseguir un buen cultivo, hay que asegurarse de que el suelo esté bien drenado.
La mayoría de las suculentas prefieren una exposición a pleno sol. Elige un lugar donde reciban al menos seis horas de sol al día. Evita las zonas donde el agua se acumule después de la lluvia.
Si tu suelo es arcilloso o retiene demasiada agua, puedes mejorarlo mezclando 1/3 de tierra de jardín con 1/3 de sustrato para cactus y plantas grasas, y 1/3 de grava o arena gruesa. Esto ayudará a que el agua escurra más rápidamente y evitará que las raíces se pudran. Para solucionar este problema, también puedes crear un pequeño montículo elevado.
Pasos de plantación
1- Cava un hoyo ligeramente más ancho y profundo que el cepellón de la planta. Esto permite que las raíces se extiendan fácilmente.
2- Mezcla tu tierra de jardín con sustrato para cactus y plantas grasas y añade 1 o 2 puñados de arena gruesa o grava para mejorar el drenaje. También puedes añadir compost para enriquecer el suelo.
3- Coloca la planta en el hoyo, rellena con esta mezcla de tierra y presiona ligeramente alrededor de la base para estabilizar la planta.
4- Por último, riega ligeramente para ayudar a la planta a asentarse, pero asegúrate de no empapar el suelo.

Consejos prácticos
- Evita plantar tus suculentas en días con calor muy intenso o durante un periodo de heladas.
- Si vas a plantar varias suculentas, deja suficiente espacio entre cada planta para permitir una buena circulación del aire y un crecimiento óptimo.
Mantenimiento de las suculentas en el jardín
Frecuencia y métodos de riego
Las suculentas necesitan muy poca agua. Riega solo cuando el suelo esté completamente seco. Un riego excesivo puede provocar la podredumbre de las raíces.
- Señales de exceso de riego : hojas blandas, transparentes o amarillentas.
- Señales de falta de riego : hojas marchitas, arrugadas o enrolladas sobre sí mismas.
Fertilización
Las suculentas no necesitan muchos abonos. Usa un fertilizante específico para cactus y suculentas una o dos veces al año, en primavera y en verano.
Invernada y protección en invierno
Algunas suculentas pueden tolerar temperaturas bajo cero, pero otras requieren precauciones adicionales.
- Mantillo : añade una capa de mantillo orgánico (paja, heno, virutas, etc.) alrededor de las plantas para proteger las raíces del frío. Sin embargo, ten en cuenta que el mantillo también retiene la humedad del suelo. Por ello, vigila tus suculentas con regularidad. Prefiere los mantillos minerales durante la estación cálida (puzolana, pizarra, etc.).
- Velos de invernada : en caso de heladas intensas, cubre las suculentas más sensibles con velos de invernada. Piensa en abrir el velo varias veces por semana para reducir la condensación.
Gestión de las lluvias intensas
Si tu región suele sufrir lluvias intensas, considera cubrir tus suculentas o trasladarlas temporalmente.
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