Los Delosperma o plantas “porpiers” son de encantadoras suculentas tapizantes, ideales para instalar a pleno sol en rocalla o en borduras. Resistentes, amantes de los climas cálidos, florecen abundantemente durante todo el verano. Para obtener nuevas plantas, se recomiendan la siembra, el enraizamiento por esquejes de tallos o la división de matas.
En este tutorial os explicamos paso a paso cómo hacerlo.

¿Cuándo multiplicar el delosperma?
Depende de la técnica empleada y de las especies.
- Para la siembra, se procede en marzo bajo cubierta, o en mayo en su ubicación definitiva, cuando las temperaturas lo permitan según vuestra región (ideal para Delosperma cooperi y los Delosperma ecklonis).
- Para el esqueje de tallos, se aprovecha una labor de poda y limpieza en primavera para esquejar las ramificaciones cortadas. El verano es otra ventana: para Delosperma cooperi, Delosperma ecklonis, Delosperma basuticum y Delosperma nubigenum.
- Para la división de la cepa, ya instalada, lo ideal es marzo-abril o septiembre-principios de octubre. Funciona muy bien con Delosperma nubigenum, Delosperma cooperi y Delosperma ecklonis.
El material
- un tijeras de podar bien afiladas (para el esqueje de tallo).
- una jardinera plana (para la siembra).
- macetas pequeñas o macetas de barro cocido o de plástico.
- sustrato (para tipo siembra y esquejes) o tierra mezclada a partes iguales con arena gruesa para conseguir un sustrato drenante.
- una pequeña pala de mano (división de matas).
- etiquetas
1- Multiplicación del Delosperma por siembra
Evita sembrar los híbridos, ya que siempre existe el riesgo de variabilidad en cuanto al color.
- Prepara un sustrato muy drenante (mitad sustrato para semilleros, mitad perlita o arena).
- Siembra las semillas en superficie, sin enterrarlas (necesitan luz para germinar).
- Riega ligeramente con ayuda de un pulverizador para mantener la humedad, sin exceso.
- La germinación suele tardar tres semanas a 20-25°C.
- Cuando las plántulas tengan 2-3 hojas, trasplántalas a macetas individuales, siempre bajo cubierta.
- Aclimata las plantas sacándolas unas horas cada día, a media sombra, antes de colocarlas en su ubicación definitiva a lo largo de mayo (una vez pasados los “Santos de Hielo”).
- Colocación definitiva: a lo largo de mayo o junio. Cuando las temperaturas nocturnas superen 10°C, instala a pleno sol en una jardinera, en una maceta o directamente en terreno abierto.
2- Esqueje de tallos de Delosperma
Como se ha indicado más arriba, el esqueje de tallos ofrece una tasa de enraizamiento muy alta en especies con tallos carnosos y gruesos. Enrancan con mucha facilidad:
- Reparte tiges de 8 cm, cortando 3 cm justo por encima de un nudo (es ahí donde crecerán las raíces), y justo a nivel del nudo superior. Ralla ligeramente ese nudo superior para favorecer el enraizamiento. Prioriza los tallos que, si es posible, tengan raíces adventicias.
- Deja secar 24 h antes de plantar, en un lugar con sombra.
- Introduce el tallo en horizontal en una maceta o bandeja, hasta el segundo nudo, en un sustrato drenante (sustrato + arena). Las primeras hojas deben tocar el suelo.
- Planta el tallo en el sustrato, introduciendo 1-2 nudos por debajo de la superficie.
- Compacta muy suavemente con el dedo para estabilizar el tallo.
- Riega apenas, con un pulverizador.
- Mantén a 20°C, con luz tamizada. Después, invernálalos sin heladas bajo un marco frío.
- Trasplanta en terreno abierto la primavera siguiente, cuando el suelo esté bien calentado y se haya alejado cualquier riesgo de heladas. O bien déjalos en su maceta si ese es su uso.

3- División de matas de Delosperma
Última opción, menos habitual, pero ideal para las especies cespitosas como Delosperma nubigenum o Delosperma cooperi, que también puede funcionar:
- Separa los brotes exteriores con las manos, con raíces, o con ayuda de un cuchillo desinfectado.
- Planta cada división en un sustrato drenante.
- Riega ligeramente después de la división para favorecer el enraizamiento.

Las claves del éxito
- Usa siempre un sustrato drenante (mezcla sustrato + arena/perlita).
- Evita el exceso de agua después de la multiplicación, sea cual sea la técnica empleada, para reducir el riesgo de pudrición.
- Evita sembrar en otoño: las semillas necesitan calor para germinar.
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