La Liana de Madère o Anredera cordifolia es una bella planta trepadora que ofrece, de julio a octubre, largas racimos de flores blancas agradablemente perfumadas. Crece con rapidez y forma una vegetación exuberante, compuesta por un follaje denso, verde oscuro y brillante, semipersistente. La liana de Madère también se aprecia en cocina por sus tubérculos comestibles. Es una planta fácil de cultivar, pero bastante sensible al frío. En este tutorial te damos todos nuestros consejos para protegerla del invierno.

La Liana de Madère, una planta poco rústica

La Liana de Madère es una planta exótica originaria de América del Sur y que se ha naturalizado en Asia y en el sur de Europa. Es rústica hasta aproximadamente -8 °C, y puede dejarse en terreno abierto en regiones de clima suave (entorno mediterráneo, litoral atlántico…), pero necesita protección en invierno en zonas con inviernos más rigurosos. Ten en cuenta, no obstante, que las condiciones de cultivo influyen en su resistencia al frío: una planta cultivada en maceta suele ser más sensible que una plantada en terreno abierto. Del mismo modo, la sensibilidad al frío es mayor en un suelo pesado y húmedo que en un suelo drenante, donde el agua no se encharca.

La Liana de Madère es una planta semipersistente: en un clima que se libra de las heladas, sus hojas permanecen en invierno, mientras que en un clima frío su follaje se seca. No te preocupes si ves que sus hojas se vuelven marrones y se secan en otoño: es completamente normal. Lo más importante es proteger sus tubérculos, la clave para su supervivencia.

Al plantar, te recomendamos colocar esta planta en un lugar soleado y protegido del viento. Asimismo, si la cultivas en maceta, no dudes en situarla junto a un muro orientado al sur, donde estará relativamente protegida del frío y del viento.

¿Cómo proteger una Liana de Madère del frío?

¿Cómo proteger una Liana de Madère cultivada en terreno abierto?

Si cultivas la Liana de Madère en terreno abierto, aquí tienes algunos consejos para protegerla del frío:

  • En otoño, reduce el riego para preparar la planta para entrar en periodo de latencia y, a continuación, deja de regar.
  • Poda las hojas secas para que la energía de la planta se concentre en las partes sanas. Si todo el follaje se ha secado, puedes podar la planta en la base.
  • Protege los tubérculos, fundamentales para su supervivencia, colocando una capa gruesa de mantillo en la base de la planta: puedes, por ejemplo, usar hojas secas o paja, que mantendrán el calor del suelo. También puedes instalar una malla alrededor de la planta y, después, rellenarla con hojas secas. La malla ayudará a mantener las hojas en su sitio, con un buen grosor.
  • También puedes desenterrar los tubérculos en otoño para guardarlos a salvo de las heladas y, luego, replantarlos en primavera. Aprovecha para dividirlos y así obtener nuevas plantas.

¿Cómo proteger una Liana de Madère cultivada en maceta?

Las Lianes de Madère en maceta son más vulnerables al frío que las plantadas en terreno abierto. Así es como puedes protegerlas durante los meses de invierno:

  • Poda en otoño las hojas que se hayan secado.
  • Antes de la llegada de las primeras heladas, traslada la maceta bajo cubierta, por ejemplo a un invernadero o a una veranda.
  • Si vives en una región de clima suave, puedes limitarte a mover la maceta al abrigo del viento, por ejemplo junto a un muro de tu casa, colocando una buena capa de mantillo, y envolviendo la maceta con materiales aislantes (papel de burbujas, arpillera, una manta vieja…). También te recomendamos elevarla ligeramente, por ejemplo con pequeñas calzas de madera. Esto protegerá los tubérculos del frío.
  • Al ser semipersistente, si la planta conserva su follaje, separa los riegos; si todas las hojas se han secado, deja de regar por completo, porque la planta está en periodo de latencia. Un exceso de humedad podría provocar que se pudran las raíces.
  • Otra solución consiste en desenterrar los tubérculos (puedes aprovechar para dividirlos): guárdalos en un lugar seco, oscuro y aireado, y luego replántalos en primavera.
Invernar una Liana de Madère o Anredera cordifolia