El feijoa o acca , también conocido como goyavier del Brasil o de Montevideo, es una fruta exótica muy apreciada por su sabor único. Cultivar el Feijoa en tu jardín te permite disfrutar de sus preciosas flores blancas con estambres rojos, pero también de cosechar sus deliciosos frutos. Sin embargo, para aprovecharlos al máximo, es importante dominar el arte de la recolección y la conservación. Esta guía te proporcionará toda la información necesaria para cosechar, conservar y disfrutar los frutos del Feijoa.

El Feijoa, en pocas palabras
El Feijoa, también llamado Acca sellowiana, es un arbusto o un pequeño árbol ornamental, perteneciente a la familia de las Myrtaceae. Se caracteriza por su resistencia. Sus frutos son únicos, con una piel rugosa y una pulpa jugosa y aromática, que recuerda a una mezcla entre goyaba, piña y menta. Sin embargo, solo alcanzan la madurez en regiones con inviernos suaves, en el entorno mediterráneo o cerca del Atlántico.
→ Descubre todas nuestras variedades de Feijoa y, para saber más, lee nuestro artículo: "Feijoa sellowiana, goyavier del Brasil: plantar, cultivar y cosechar sus frutos".

¿Cuándo y cómo cosechar los feijoas?
El momento ideal para cosechar los feijoas es en otoño, aunque puede variar según la región y las condiciones de cultivo.
Los feijoas están listos para cosechar cuando están bien maduros. Entonces verás un ligero ablandamiento del fruto y un cambio en el color de la piel, pasando del verde intenso al verde amarillento. También puedes comprobar la madurez girando el fruto suavemente con la mano. Si el fruto se desprende con facilidad del tallo, ya está listo para cosechar. Evita tirar bruscamente de los frutos, ya que podrías dañar la rama y el propio fruto.
Preparación de los frutos para la conservación
Una vez cosechados, los frutos deben prepararse con cuidado para conservarlos. Empieza inspeccionando los frutos y aparta los que estén dañados o podridos. Limpia con delicadeza la superficie de los frutos con un paño húmedo para eliminar la suciedad o cualquier resto.
La conservación de los feijoas
La conservación de los feijoas puede realizarse de varias maneras, según tus preferencias y el uso previsto de los frutos. También puedes conservarlos a temperatura ambiente durante unos días.
En el frigorífico
Los feijoas se pueden conservar en el frigorífico durante aproximadamente una semana. Coloca los frutos en una bolsa de plástico perforada o en un recipiente hermético para mantener un nivel de humedad adecuado.
Congelación de los feijoas
Para una conservación a largo plazo, los feijoas se pueden congelar durante 6 a 12 meses. Corta los frutos por la mitad, retira la pulpa y colócala en bolsas de congelación. También puedes congelar los frutos enteros, pero la pulpa puede volverse un poco acuosa una vez descongelada.
Secado de los feijoas
Para secar los feijoas, lávalos bien y córtalos en rodajas. Pélalos si quieres. Coloca las rodajas de feijoa sobre la bandeja del horno forrada con papel sulfurizado y sécalas en el horno a 60 °C durante 6 a 8 horas. Los feijoas deben quedar secos al tacto.
Hacer mermelada o gelatina de feijoa

1- Lava los feijoas, córtalos por la mitad y retira la pulpa (es la que vas a conservar) con ayuda de una cuchara.
2- Pon la pulpa de los feijoas en una cacerola. Añade azúcar (el mismo peso que el de los frutos) y un poco de zumo de limón para conservar el color (además, esto aporta también pectina natural).
3- Cocina a fuego medio, removiendo con frecuencia, hasta que la mezcla espese.
4- Vierte la mermelada o la gelatina, aún caliente, en frascos esterilizados, cierra herméticamente y da la vuelta a los frascos para crear vacío de aire.
5- Deja enfriar antes de guardar en un lugar fresco y oscuro. Una vez abierto, consérvalo en el frigorífico.
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