Si tus rosales o tus verduras están invadidos por los pulgones, ¡no saques la artillería química! La ruibarbo oculta en sus hojas el ácido oxálico, una sustancia temible contra los insectos plaga. Así es como puedes transformar tus desperdicios de cocina en una protección eficaz para tu jardín.
¿Por qué usar el ruibarbo?
El uso del ruibarbo en el jardín se basa en la elevada concentración de ácido oxálico en sus hojas, un compuesto natural que actúa como repelente y como insecticida fulminante contra los agresores de la huerta. Esta solución biológica es especialmente eficaz para erradicar las colonias de pulgones verdes o negros y para frenar los ataques de la polilla del puerro.
Al reciclar estas hojas que normalmente se desechan durante la recolección, obtienes un tratamiento totalmente gratuito y cero residuos. Por último, a diferencia de los productos químicos de síntesis, esta decocción es totalmente biodegradable, preservando así la salud de tu suelo y el equilibrio de tu ecosistema local.
Mientras que la decocción de ruibarbo se obtiene rápidamente cociendo las hojas para extraer el ácido oxálico, el purín de ruibarbo resulta de una fermentación natural en agua durante varios días, aportando así propiedades fertilizantes además de su acción insecticida.

Materiales e ingredientes
Para preparar aproximadamente 5 litros de decocción, necesitas:
- 500 g de hojas de ruibarbo
- 5 litros de agua: si es posible, agua de lluvia, con menos cal
- Una olla grande: pero evita el aluminio, que puede reaccionar con el ácido
- Un pulverizador limpio
- Un filtro: un colador fino o una media vieja
- Un cuchillo
Pasos de elaboración
1. Preparación de las hojas
Corta en trozos gruesos las hojas de ruibarbo con un podador o con un cuchillo. Cuanto más pequeños sean los trozos, mejor se liberarán los principios activos.
2. Maceración
Coloca los trozos de hojas en tu olla y vierte encima los 5 litros de agua. Déjalo reposar durante 24 horas a temperatura ambiente. Este paso permite empezar a ablandar los tejidos vegetales: es la maceración.
3. Cocción
Lleva la mezcla a ebullición. Cuando el agua hierva, tapa y deja que hierva suavemente a fuego bajo durante 30 minutos.
Consejo: conserva la tapa para evitar una evaporación excesiva de los principios activos.
4. Reposo y filtrado
Deja enfriar totalmente el líquido. Cuando esté frío, filtra la mezcla para retirar todos los restos de hojas. Es crucial que el líquido quede bien limpio para que no obstruya la boquilla de tu pulverizador.
Esta decocción se conserva durante aproximadamente 1 mes si se guarda en un bidón opaco, en un lugar fresco y protegido de la luz.
¿Cómo usarla en el jardín?
- Dosis: a diferencia del “purín”, que a menudo requiere dilución, la decocción se utiliza sin diluir.
- Plagas diana: pulgones verdes, pulgones negros (en las habas) y polilla del puerro.
- Aplicación: pulveriza directamente sobre las zonas infestadas, sin olvidar el reverso de las hojas.
- Momento: actúa siempre por la noche, cuando el sol ya se haya puesto, para evitar quemar las hojas de tus plantas y para respetar los insectos beneficiosos, que a esa hora están menos activos.
Precauciones importantes
Las hojas de ruibarbo son tóxicas si se ingieren (para las personas y los animales domésticos). Etiqueta bien tus botellas de almacenamiento y guárdalas fuera del alcance de los niños.
¡Lava cuidadosamente tu olla después de su uso!
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