El « chop and drop », ¿qué es?
Comprender y aplicar esta técnica para enriquecer el suelo
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¿Ya ha oído hablar del «chop and drop»? Esta técnica de jardinería, que podríamos traducir como «cortar y depositar», está ganando popularidad por su enfoque respetuoso con el medio ambiente. Este método consiste en cortar las plantas, las ramas o las hojas y dejarlas en el mismo lugar, directamente sobre el suelo del jardín. El origen de esta práctica se remonta a los métodos agrícolas tradicionales, en los que los restos vegetales se utilizaban para enriquecer y proteger el suelo.
En el contexto actual de la jardinería sostenible, el chop and drop resulta especialmente pertinente y favorece la creación de un ecosistema autosuficiente en el que los residuos orgánicos se descomponen de forma natural, enriqueciendo así el suelo con nutrientes esenciales. Le explicamos todo sobre esta práctica, que se enmarca en un enfoque de permacultura, para crear jardines sostenibles y de mantenimiento automático.
Principios del “chop and drop”
El chop and drop es un método de jardinería que encuentra sus raíces en los principios de la permacultura, un enfoque que pretende trabajar con la naturaleza, en lugar de ir contra ella. Esta técnica consiste en cortar plantas, especialmente las que están al final de su ciclo o que han producido un exceso, y dejarlas en el suelo del jardín, como un mantillo.
Esto equivale a imitar lo que se observa en los bosques, donde las hojas y ramas muertas forman una capa protectora que se descompone para dar lugar a un humus rico y fértil.
En el chop and drop se utilizan tanto las flores marchitas como las hojas de ruibarbo, los restos de poda de los setos, las gramíneas o los árboles frutales, los residuos del huerto y los abonos verdes. Después se colocan sobre las zonas de cultivo o directamente en la base de las plantas. Sin embargo, este método lleva el concepto aún más lejos, al cultivar de forma deliberada plantas ricas en nutrientes, que luego se segarán, como la consuelda o los abonos verdes.

El chop and drop se inspira en el bosque, donde el suelo nunca queda al descubierto.
Las ventajas del chop and drop
Las plantas así cortadas actúan como un mantillo natural, reteniendo la humedad, limitando la proliferación de las malas hierbas y protegiendo las raíces de las plantas frente a temperaturas extremas (heladas en invierno y canícula en verano). Luego, al descomponerse, enriquecen el suelo con nutrientes, como el nitrógeno, el carbono y el fósforo.
La estructura del suelo mejora así, volviéndose más fértil y con una mayor capacidad de retención de agua. De este modo, los suelos secos, pobres y filtrantes se vuelven más ricos, retienen mejor el agua y requieren menos riegos, mientras que los suelos arcillosos y pesados se vuelven más aireados, filtrantes y flexibles.
Además de alimentar el suelo, el chop and drop favorece la biodiversidad. Atrae organismos beneficiosos (lombrices de tierra y microorganismos) que transforman la materia orgánica en nutrientes disponibles para las plantas. Esta práctica crea un ecosistema rico y autosuficiente, esencial para un jardín sostenible y floreciente, y reduce la necesidad de fertilizantes.
Por otra parte, el chop and drop ayuda a reducir los residuos de jardín: en lugar de tirar o compostar los restos de plantas, se utilizan de forma productiva, contribuyendo así a una jardinería más ecológica y con menos derroche.

Cultivo de veza (detrás del carretillo) para la práctica del chop and drop y para acolchar las zonas de cultivo
¿Qué plantas elegir para el chop and drop?
Puede que ya lo hayas entendido: en el jardín se pueden aprovechar todos los residuos verdes y marrones, pero algunas plantas son especialmente ricas en nutrientes, sobre todo en nitrógeno, carbono y fósforo. Son perfectas para enriquecer y mantener una buena fertilidad del suelo y, así, favorecer la salud o la productividad de nuestras queridas plantas. En pocas palabras, las plantas ideales para este método son las que aportan un plus al suelo, ya sea por su capacidad para enriquecer la tierra con nutrientes, o por su aptitud para producir una biomasa abundante.
Aquí tienes algunos ejemplos de plantas especialmente adecuadas para el chop and drop, que se pueden integrar fácilmente en distintos tipos de jardines :
- Las leguminosas : Las leguminosas, como el trébol, la alfalfa y las vezas, fijan el nitrógeno del aire en el suelo, un proceso esencial para alimentar a las plantas que vendrán después. Estas plantas son ideales para sembrarse entre las hileras de hortalizas, en alternancia de cultivos o bajo frutales.
- La consuelda : La consuelda es una planta de grandes hojas rica en potasio, un nutriente vital para el crecimiento de las plantas. Resulta especialmente útil bajo frutales o arbustos, donde se puede cortar varias veces por temporada para enriquecer el suelo.
- La facelia : Con su crecimiento rápido y su floración abundante, la facelia es perfecta para producir una gran cantidad de materia orgánica. Además, atrae a los polinizadores, lo que la convierte en una excelente opción para la biodiversidad del jardín.
- El miscanthus : El miscanthus es una gramínea ornamental que produce una gran cantidad de biomasa. Se puede cortar a finales de temporada (marzo) y utilizar como cubierta del suelo para protegerlo y alimentarlo.
- La mostaza : La mostaza es un cultivo de cobertura que se puede utilizar para limitar las malas hierbas, en alternancia con los cultivos hortícolas. Produce rápidamente una gran cantidad de biomasa que, una vez cortada, se descompone para enriquecer el suelo.
- El sorgo : El sorgo forrajero es otra posibilidad para producir rápidamente una gran cantidad de biomasa. Se adapta especialmente a espacios amplios y puede utilizarse para mejorar la estructura del suelo.

Veza, consuelda, facelia y mostaza
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Abonos verdes: ¿por qué y cómo?Precauciones que debes tener en la práctica del chop and drop
Al aplicar la técnica del chop and drop, hay que tener en cuenta ciertas precauciones esenciales para mantener la salud y el equilibrio de tu jardín:
Evitar la propagación de enfermedades o de parásitos
Cuando practiques el chop and drop, es crucial vigilar el estado de salud de las plantas que cortas. Por ejemplo, si detectas signos de enfermedad en tus tomates, como el mildiu, es imprescindible no usar esas partes afectadas para el chop and drop. Del mismo modo, si tus rosales están infestados de pulgones o de enfermedades fúngicas, evita emplear sus restos. Usar plantas enfermas podría propagar la infección a otras zonas del jardín.
Ojo con las plantas que se acodan o se enraizan con facilidad
Algunas plantas pueden propagarse de forma indeseable si se utilizan en la práctica del chop and drop. Por ejemplo, plantas como la menta, la hiedra, la vid virgen o ciertas variedades de frambuesos pueden enraizar fácilmente a partir de sus tallos o de sus hojas cortadas, lo que lleva a una propagación incontrolada en el jardín. Por lo tanto, se recomienda evitar usar este tipo de plantas para el chop and drop, a menos que quieras que se extiendan.
Otras plantas que conviene evitar en esta práctica
- Plantas invasoras: evita las plantas conocidas por su carácter invasor, como la campanita o la renouée del Japón. Estas plantas pueden dominar rápidamente a otras especies y son difíciles de controlar una vez establecidas.
- Plantas de alta propagación: plantas como el bambú o algunas gramíneas que ya han espigado pueden propagarse rápidamente y volverse problemáticas si se cortan y se dejan donde están.
- Plantas tóxicas: algunas plantas pueden ser tóxicas para otras plantas o para la fauna. Por ejemplo, el nogal negro secreta una sustancia llamada juglona, que es tóxica para muchas otras plantas. Evita usar este tipo de vegetales en tu práctica del chop and drop.
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