
Cultivar menta en macetas con éxito
Plantación, cuidados, riego, conservación, trasplante
Contenido
La menta es una planta aromática que se cultiva fácilmente en terreno abierto en el jardín, pero también en maceta o en jardinera. Esta segunda opción permite además limitar su propagación. De hecho, la menta es una planta provista de estolones subterráneos que producen rápidamente nuevas plantas, invadiendo su entorno.
Particularmente apreciada por sus hojas ricas en mentol, la menta es una aliada imprescindible en la cocina. Plantada en una maceta bonita y colocada en una terraza, un balcón o el alféizar de una ventana, también es una planta decorativa, gracias a su agradable follaje.
Aunque poco exigente, resistente y de cultivo fácil, la menta en maceta requiere algunos cuidados para que puedas disfrutar de sus hojas todo el año.
→ Descubre también nuestra ficha completa sobre la menta
¿Cómo plantar la menta en macetas?
La menta es una planta herbácea perenne, originaria de Europa y perteneciente a la familia de las Lamiáceas. Aromática imprescindible, la menta puede plantarse fácilmente en maceta, siempre que elijas el contenedor adecuado y el sustrato adecuado.
Elegir la maceta adecuada
Conviene señalar primero que los rizomas de la menta tienen un desarrollo importante. Teniendo esto en cuenta, debes elegir una maceta de al menos 30 cm de diámetro y 20 centímetros de profundidad para que se desarrolle correctamente. Por supuesto, puedes optar por macetas más grandes. Ten en cuenta que cuanto mayor sea el contenedor, más se desarrollará tu menta y producirá numerosas hojas.

Prioriza también macetas permeables al aire, es decir, de terracota o de madera. Estas permiten airear adecuadamente los numerosos rizomas de la planta, mejorando aún más su desarrollo.
Por último, la menta requiere un sustrato fresco (que no se seque), pero también muy bien drenado. Elige por tanto una maceta perforada para evitar el estancamiento del agua.
A tener en cuenta: si cultivas tus pies de menta en jardinera, evita absolutamente plantar varias variedades de menta en un mismo espacio. A menos que las separes mediante una partición para así limitar su expansión.
Usar el sustrato adecuado
Como acabamos de ver, los rizomas de la menta tienen un desarrollo considerable. Para ayudarlos a prosperar en maceta, procura plantar tus pies de menta en un sustrato ligero, muy bien drenado, y además rico en materias nutritivas. Todo ello garantiza un buen desarrollo de su follaje.
Se recomienda, en particular, colocar una capa de bolas de arcilla en el fondo de la maceta para garantizar el drenaje del sustrato, que se compone de sustrato mezclado con compost.
Proceder a la plantación
Plantar un pie de menta en maceta no es una operación muy compleja. Sin embargo, requiere respetar cuatro etapas sucesivas:
- Colocar de 1 a 2 cm de bolas de arcilla (o de puzolana) en el fondo de una maceta perforada.
- Llenar la maceta con un sustrato ligero compuesto por 2/3 de sustrato universal y 1/3 de compost.
- Según las dimensiones de la maceta, trasplantar hasta tres macetas de Planteros y planteles de menta en el centro del contenedor.
Llenar una regadera con agua tibia (preferiblemente) y regar los pies de menta.
¿Dónde colocar la menta en maceta?
Una vez finalizada la plantación, debes encontrar el emplazamiento adecuado para tus pies de menta. Ten en cuenta que esta planta herbácea aprecia especialmente las exposiciones de media sombra.

De hecho, el Pleno sol ralentiza su crecimiento y aumenta sus necesidades, ya importantes, de agua. No obstante, la menta es capaz de adaptarse a numerosas situaciones, en particular a un Sol no ardiente, siempre que el suelo se mantenga permanentemente bien fresco. Se trata de una planta vigorosa, resistente tanto al frío como al calor.
Idealmente, instala tus macetas de menta a la media sombra, en una terraza, un balcón o un alféizar protegido del viento.
Ver también
La menta: plantar, cultivar, esquejar¿Qué variedades de menta elegir?
Existen cerca de 70 variedades diferentes de menta, que ofrecen una amplísima elección a los jardineros. No obstante, cuando se cultiva en macetas, conviene optar por las variedades más aromáticas.
Entre ellas, destacan especialmente la hierbabuena, mentha spicata, y la menta piperita, mentha piperata, que ambas desprenden un potente aroma mentolado.

Hierbabuena Bio - Mentha spicata
- Altura en la madurez 50 cm

Hierbabuena Nannah
- Altura en la madurez 50 cm

Hierbabuena Fraise Bio
- Periodo de floración Agosto, Septiembre
- Altura en la madurez 50 cm

Hierbabuena crispa
- Altura en la madurez 50 cm

Menta piperita BIO
- Altura en la madurez 50 cm

Menta Citaro
- Periodo de floración Julio, Agosto
- Altura en la madurez 50 cm
Más información Mentas
Ver todos →Disponible en 2 tamaños
Disponible en 2 tamaños
Disponible en 1 tamaños
Disponible en 1 tamaños
Disponible en 1 tamaños
¿Cómo cuidar la menta en macetas?
Si tus plantas de menta en maceta no requieren atención constante, tienen aun así necesidad de un poco de mantenimiento.

- Lo más importante para la salud de la planta es procurar que la tierra no se seque demasiado. Volveremos luego con más detalle sobre el riego de la menta, que le resulta vital.
- Después de la floración, una simple poda basta para el buen estado de tus matas de menta. No dudes en recortar con firmeza los tallos para que la mata produzca otros nuevos, también con hojas aromáticas.
- La menta en maceta debe trasplantarse una vez al año, en primavera u otoño, porque agota rápidamente el sustrato.
- El principal parásito de la menta es un coleóptero verde: la crisomela de la menta. Recoger los adultos antes de la puesta de huevos basta generalmente para contener la invasión.
Nota: cambia tus matas de menta tras tres años (de media), antes de que pierdan vigor y sus hojas se vuelvan menos aromáticas.
¿Cómo regar la menta?
Como hemos visto, un buen riego es indispensable para el desarrollo de tus matas de menta en maceta, en particular si están expuestas al sol total o parcialmente durante el día.

- Las plantas de menta bien establecidas deben regarse por arriba o sumergirse en agua de lluvia previamente templada al sol. Riégalas de forma regular y preferentemente por la tarde.
- Vigila regularmente la superficie de tus macetas o jardineras para responder a las necesidades de riego de la planta. Si la tierra de la superficie no debe estar nunca demasiado seca, espera aun así a que el sustrato se seque ligeramente antes de volver a regar.
Tus planteros y planteles de menta más jóvenes agradecerán ser sumergidos, con su maceta y durante unos minutos, en un cubo lleno de agua. Esta operación puede realizarse una vez por semana, e incluso con mayor frecuencia durante periodos de calor intenso y de sequía.
¿Cuándo y cómo trasplantar menta?
Al comprar, si adquieres tus plantas de menta en maceta pequeña, debes trasplantarlas rápidamente a una maceta más grande (mínimo 30 cm de diámetro por 20 cm de profundidad). Pero antes que nada, empieza por cortar la mitad de los tallos para estimular la planta para que emita nuevas raíces y nuevos brotes.
Menta en maceta debe también trasplantarse cada año. Para ello, Basta con cambiar una parte de su sustrato (que se agota rápido) y eliminar una buena parte de las raíces que han invadido la maceta. La operación permitirá que tu menta conserve su vigor para producir un follaje bonito.
¿Cómo conservar la menta en maceta en invierno?
Para empezar, ten en cuenta que si menta requiere un sustrato siempre húmedo en verano, no necesita riego en invierno.

La mayoría de las variedades de menta son resistentes, capaces de resistir temperaturas negativas cercanas a -15 °C. Las macetas pueden por lo tanto mantenerse al exterior en un lugar bien resguardado de los vientos fríos. En cambio, las macetas de terracota tienden a romperse cuando las temperaturas bajan por debajo de 0 °C. Para solucionarlo, puedes trasladar tus plantas de menta en maceta a un invernadero.
Ten en cuenta que los tallos de menta no resisten por lo general el frío, salvo que vivas en una región de inviernos suaves. Pero incluso así, su aroma queda muy atenuado.
También es posible disfrutar del follaje perenne de la menta todo el año cultivándola en interior durante el invierno. En ese caso, espera a marzo o abril para volver a sacar tus macetas de menta al balcón.
- Suscribirse
- Contenido







Comentarios