Cómo cultivar la calabaza butternut ? Nuestros consejos
Todo sobre el cultivo de la calabacita amarilla, desde la siembra hasta la cosecha.
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¡La estrella del otoño en el huerto! Sin duda, la calabaza butternut ha ganado en popularidad, desde hace algunas décadas, tanto en el jardín como en las cocinas. Con su forma de pera y su sabor suave y mantequilloso, conquista a los cocineros. Y por lo fácil que es de cultivar, convence a los jardineros. Tanto, que se merece de sobra su lugar en los huertos, ¡o incluso en un balcón! Cultivar esta variedad de Calabaza es gratificante por varios motivos.
Descubramos juntos todo lo que necesitas saber sobre el cultivo de la butternut, desde la siembra hasta la plantación, pasando por el mantenimiento y la recolección, así como su conservación para disfrutarla durante todo el invierno.
Todo sobre la calabaza butternut amarilla
Perteneciente a la familia de las cucurbitáceas, la butternut es una calabaza almizclada (Cucurbita moschata). «Butternut» es un término inglés que, por sí solo, traduce la característica culinaria de esta calabaza: nuez de mantequilla. Por cierto, el nombre vernáculo francés también es muy evocador: «doubeurre». En cuanto a la denominación «courge cacahuète», más bien hace referencia a su forma. Originaria de Centroamérica, este tipo de calabaza se introdujo en Francia a mediados del siglo XIX. Pero su consumo se ha extendido mucho en los años posteriores.
Una calabaza con forma de pera
Esta planta anual, rastrera o trepadora, produce tallos largos, ramificados, a veces voluminosos, con un follaje amplio, lobulado y, a menudo, ligeramente velloso.
Al tratarse de una planta monoica, produce flores masculinas y flores femeninas. Las flores masculinas se presentan sobre un pedúnculo recto, mientras que las femeninas muestran un abultamiento en la base, que corresponde al inicio del fruto. Las flores son fecundadas por los insectos.
La calabaza butternut es un fruto alargado, con forma de botella o de pera, con una parte más estrecha que la otra. La piel es lisa, especialmente dura, de color beige claro cuando está madura. La pulpa es densa, de color anaranjado u amarillo intenso, dulce, fina y agradable de trabajar en la cocina.
Sus ventajas y usos
La calabaza butternut es muy fácil de cocinar, en sopa, en puré, en gratinado, en flan, en tarta, en cubitos pequeños asados…
Muy nutritiva, es rica en vitamina A (la famosa betacaroteno), en fibra y en minerales.
¿Cuándo y cómo sembrar las semillas?
El semillado, bajo cubierta o en terreno abierto, de calabacitas butternut no es difícil en sí. Solo hay que respetar el momento adecuado, las condiciones ideales y las técnicas de siembra.
¿Cuándo sembrar las semillas?
En países y regiones con clima templado, los semilleros de semillas de butternut empiezan bajo cubierta a finales de marzo, principios de abril, en cuanto las noches no son demasiado frías. Los semilleros se pueden hacer en una veranda, bajo un marco frío o en un invernadero. Pero hay que evitar sembrar demasiado pronto, porque las jóvenes plantas de calabaza no les gustan las temperaturas demasiado bajas provocadas por las heladas.
Para sembrar directamente en terreno abierto, hay que esperar a que pasen las heladas y a que el suelo esté bien templado, de finales de abril a mediados de mayo, según la región.
Habitualmente, la germinación aparece tras unos 5 a 10 días, según la temperatura y las condiciones.

Hojas y flor de butternut
¿Cómo sembrar la butternut?
Se pueden dejar las semillas en remojo en agua tibia durante una o dos horas antes de sembrar, para reblandecer su envoltura y favorecer una germinación homogénea. Pero este remojo es opcional.
Bajo cubierta
- Rellenar macetas pequeñas (godets), bandejas de semillero, semilleros o macetas con tierra especial para sembrar o una mezcla de sustrato y tierra de jardín
- Colocar 2 a 3 semillas por maceta pequeña (godet), a unos 1 a 2 cm de profundidad
- Compactar ligeramente para asegurar el contacto semilla-sustrato
- Regar con lluvia fina usando un pulverizador
- Mantener el sustrato húmedo, sin encharcarlo
- Colocar las macetas en un lugar templado, idealmente entre 18 y 20 °C
Cuando las plantitas tengan de dos a tres hojas verdaderas, conviene aclarar para conservar solo la plántula más vigorosa en cada maceta pequeña (godet).
En terreno abierto
Cuando el suelo está bien templado, se puede sembrar directamente en terreno abierto, en hoyos, en cuencos enriquecidos con compost.
- Hacer pequeños hoyos con 2 a 3 semillas a 1 a 2 cm de profundidad
- Cubrir suavemente con tierra y compactar muy ligeramente
- Si fuera necesario, cubrir con una campana o un velo mientras las plántulas empiezan a crecer, si las noches son frescas o si las babosas se acercan
- Una vez que hayan salido las jóvenes plantas, conservar la más vigorosa.
Dónde, cuándo y cómo plantar la Calabacita amarilla ?
Una vez que los semilleros estén bien iniciados o si has comprado tus plantones de calabaza, toca pasar al trasplante.
¿Cuándo plantar?
Hay que esperar a que los riesgos de heladas se hayan descartado definitivamente para plantar, para no perder las plantas. En efecto, la calabacita amarilla es muy sensible al frío y a las heladas. En general, se planta hacia mediados de mayo o finales de mayo, según las regiones. Las plantas sembradas bajo cubierta deben tener bien 3 a 4 hojas verdaderas, sin contar los cotiledones. En líneas generales, el trasplante se realiza a las 3 semanas de la siembra.
¿Dónde plantar?
A las calabacitas amarillas les gusta el calor y son plantas muy exigentes. Lo ideal es plantarlas a pleno sol, en un suelo perfectamente drenado, rico en humus, suelto y profundo. Conviene evitar los suelos demasiado húmedos.
La preparación del suelo es esencial. Por eso hay que enriquecerlo con antelación con compost bien maduro o con estiércol descompuesto.

Los jardineros que no disponen de mucho espacio pueden cultivar las calabacitas amarillas en una espaldera o en una malla
¿Cómo plantar?
- Cavar hoyos de unos diez centímetros de ancho y de profundidad, separados 1 m entre sí
- Poner un puñado de compost maduro, de buen sustrato o de estiércol descompuesto en el fondo del hoyo
- Colocar la plántula y cubrir con tierra
- Apretar ligeramente la tierra alrededor de la plántula
- Formar un cuenco de riego alrededor de la plántula para que el agua se acumule
- Regar abundantemente después de la plantación para hidratar bien las raíces
- Aplicar un acolchado alrededor de la plántula para conservar la humedad, limitar las malas hierbas y proteger la planta.
Los jardineros que no disponen de mucho espacio pueden cultivar las calabacitas amarillas en una espaldera o en una malla. A veces será necesario sostener los frutos, si son demasiado pesados.
Ver también
La siembra de calabazas y calabacines¿Qué cuidados requieren las Calabacita amarilla?
Una vez instaladas las plantas, es necesario hacer un seguimiento regular para conseguir unos frutos bonitos.
El riego
La calabacita amarilla es muy exigente en agua, pero no tolera el exceso de humedad en el follaje. Por eso, es imprescindible regar en la base, sin mojar las hojas, y si es posible con agua de lluvia a temperatura ambiente.
Los riegos deben ser regulares, calculando unos 10 L, dos o tres veces por semana aproximadamente, según las condiciones de calor.
La poda
Para las calabazas de frutos grandes como la calabacita amarilla, se puede practicar el pinzamiento para orientar el crecimiento. En la fase de 2 hojas, hay que pinzar el tallo principal para favorecer la ramificación en dos tallos. Una vez que los frutos se están formando, se pueden pinzar los brotes por encima del fruto, dejando dos hojas adicionales.
La polinización
Como recordatorio, la planta produce flores masculinas y flores femeninas separadas, pero en la misma planta. Si los insectos polinizadores no están lo bastante presentes, algunas flores femeninas pueden no llegar a fecundarse. Por tanto, hay que pasar a la polinización manual. Basta con recoger polen de una flor masculina, con el dedo, una brocha pequeña o un bastoncillo de algodón, y depositarlo sobre el pistilo de una flor femenina.
A menudo se recomienda cultivar varias plantas para aumentar las posibilidades de polinización cruzada. Plantar flores melíferas cerca, como la borraja, el caléndula, el cosmos, para atraer a las abejas y a otros polinizadores, es una buena idea.
La protección de los frutos
Solo hay que colocar una teja o un soporte rígido debajo de cada fruto para evitar el contacto directo con el suelo húmedo, lo que favorece la aparición de podredumbre.

Protegida con una teja, la calabacita amarilla no teme la humedad del suelo
Gestión de enfermedades y plagas
La calabacita amarilla, como las demás calabazas, puede ser sensible a ciertas enfermedades o ataques de plagas. Las más habituales son el oídio, el botrytis y el mildiu. Entre las plagas, los pulgones, las moscas blancas y las arañas rojas suelen ser las más problemáticas. Os invito a consultar el artículo de Leïla: enfermedades y parásitos de las calabazas y los calabacines.
La cosecha y la conservación
Se cosechan los frutos con plena madurez, antes de las heladas. La piel debe estar dura, con un tono crema uniforme, y el pedúnculo debe estar lignificado. Además, conviene conservar 1 cm de ese pedúnculo al recolectar.
Idealmente, las butternuts deben almacenarse en un lugar fresco (10 a 15 °C), bien ventilado y oscuro, sobre paja, tablones o en bandejas. Un garaje o un desván es perfecto. En buenas condiciones, pueden conservarse de 6 a 12 meses según las variedades.

Las butternuts se conservan durante todo el invierno
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