¿Conoces la sandía de ratón ? Yo tampoco… bueno, hasta que la descubrí entre las novedades de nuestra amplia gama de semillas de huerto.

¿Qué es la sandía de ratón?

La sandía de ratón (Melothria scabra) es una planta trepadora que pertenece a la familia de las cucurbitáceas. También conocida como Sandía de ratón o "Melón de ratón" (Mouse Melon) al otro lado del Atlántico. Viene de América Central y México, donde se cultiva como planta vivácea.

Curiosa por naturaleza, sembré mi primera sandía de ratón a finales de marzo para plantarla en junio en el jardín. Tras un comienzo algo calamitoso (ola de calor + olvido de riego rara vez dan buenos resultados), pronto se recuperó y estuvo a la altura de su fama de planta fácil de cultivar.

Sandía de ratón - Melothria scabra

Sandía de ratón: una flor diminuta seguida de un adorable fruto pequeño

Rápidamente, sus Tallos finos con Zarcillos se agarraron a la malla para formar un bonito entramado de Hojas lobuladas. Gracias a un verano relativamente lluvioso, mi planta de sandía de ratón se desarrolló sin el menor cuidado (¡ni rastro de oídio!) y me ofrece, en este final de verano, una cosecha bastante buena.

En cuanto al sabor, es más bien una grata sorpresa: esta adorable mini-sandía presenta, como se anuncia, un sabor a pepino con una ligera nota ácida nada desagradable. Se come con piel, lo que aporta una textura crujiente igual de agradable.

... así que ya te puedes imaginar: ¡la sandía de ratón es una verdura que encanta a los niños!

¿Qué hacemos con las sandías de ratón?

No te equivoques, las sandías de ratón no están destinadas únicamente a alimentar a un ejército de playmos hambrientos... Se comen y se preparan de diferentes maneras.

De la forma más simple del mundo, la sandía de ratón se disfruta a mordiscos con sal, como aperitivo. También puede servir para decorar cócteles como el mojito: ¡tu rodaja de limón se sentirá menos sola! Unos cuantos sandías de ratón invitados en una ensalada de tomates cereza o con rábanos también quedarán de lo más vistosos… Por último, hará las delicias de los amantes de los encurtidos, ya que se conservan muy fácilmente en vinagre, como los pepinillos.

Para un tarro grande de 500 g de sandías de ratón en vinagre, aquí va mi receta:

  • recoge tus sandías de ratón justo antes de su plena madurez (ni demasiado delgadas ni demasiado panzudas),
  • lávalas cuidadosamente,
  • prepara tu vinagre blanco (400 ml) añadiendo 1 Cuchara de café de sal, 4 cucharadas de azúcar de caña, 1 cucharada de hojas de menta, 1 cucharada de hojas de eneldo (previamente lavadas y picadas), semillas de cilantro,
  • coloca las sandías de ratón en el tarro, vierte el vinagre y cierra la tapa
  • Guarda en el frigorífico durante un mes y luego disfruta.

    Conservar las sandías de ratón: ¡sencillo y rápido!

Y tú, ¿has cultivado ya la sandía de ratón? ¿Cómo las preparas?