La canela, esta especia aromática y dulce que se encuentra en muchos platos dulces y salados, tiene una historia fascinante que atraviesa continentes y siglos. Su uso no se limita a la cocina: ha desempeñado un papel crucial en el comercio mundial y ha contribuido a viajes y exploraciones importantes. En este artículo, exploraremos los orígenes de la canela, su papel en la historia del comercio y las exploraciones que ha provocado.
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Orígenes de la canela: un tesoro del sudeste asiático
La canela proviene principalmente de la corteza interna de los árboles del género Cinnamomum, originarios de regiones tropicales. Existen varios tipos de canela, pero las dos más conocidas son la canela de Ceilán (o canela “verdadera”) y la canela de China (o casia).
- La canela de Ceilán (Cinnamomum verum) es originaria de Sri Lanka y del sur de la India. Es más dulce y más sutil que su pariente, la casia, y se considera la forma de la especia más apreciada.
- La canela de China (Cinnamomum cassia) procede, como indica su nombre, de China, pero también crece en Vietnam, en Indonesia y en otras regiones del sudeste asiático. Esta variedad tiene un sabor más intenso, es más resistente y se utiliza a menudo en platos de cocina asiática, así como como alternativa a la canela de Ceilán en muchos productos comerciales.

Dentro del género Cinnamomum, también encontramos el Cinnamomum camphora, más conocido como alcanforero.
Buen dato: el arce de canela (Acer griseum) debe su nombre a la manera en que la corteza se desprende con la edad, como si fuera canela. ¡Es precioso, pero no se come!
¿Lo sabías?: la cosecha de la canela es un proceso delicado y manual, que normalmente se realiza dos veces al año, durante la temporada de lluvias. Los cultivadores cortan las ramas jóvenes del árbol y retiran la corteza exterior rugosa. Después, raspan la fina capa de corteza interna, que se deja secar. Al secarse, esta corteza se enrolla de forma natural para formar los característicos bastones de canela. Una vez seca, se corta en secciones y se clasifica según su calidad. La cantidad de canela obtenida depende de la edad del árbol y de las condiciones de cultivo, pero en general, un árbol puede aportar aproximadamente entre 50 y 100 kg de corteza cada año.
La canela en la Antigüedad: una especia valiosa y mística
El uso de la canela se remonta a varios miles de años. Se han encontrado indicios de su utilización en el antiguo Egipto, donde se empleaba en los procesos de embalsamamiento y como perfume. Los egipcios creían que esta especia tenía poderes místicos e integraban su uso en rituales sagrados.
En el mundo grecorromano, la canela se consideraba un producto de lujo. Tan rara y valiosa era que, en ocasiones, valía más que su peso en oro. Heródoto, el historiador griego, mencionaba que la canela procedía de tierras misteriosas y lejanas, lo que aumentaba aún más el misterio y el valor de esta especia.
Los comerciantes árabes, que controlaban el comercio de la canela, mantenían deliberadamente ese misterio para proteger sus fuentes. Inventaban historias fantásticas, afirmando que la canela procedía de nidos de grandes aves, posadas en acantilados inaccesibles.
La era de los descubrimientos: en busca de la canela y de las especias
Durante la Edad Media, la demanda de canela, al igual que la de otras especias como la pimienta y el clavo de olor, aumentó considerablemente en Europa. Las especias se utilizaban no solo para realzar el sabor de los alimentos, sino también para conservar la carne. Además, desempeñaban un papel simbólico en la riqueza y el poder.
Fue en este periodo cuando exploradores europeos empezaron a emprender grandes viajes para encontrar nuevas rutas comerciales hacia las fuentes de las especias. Las potencias europeas, en particular Portugal, España y los Países Bajos, dieron inicio a la era de las grandes exploraciones.
- Los portugueses fueron los primeros en establecer relaciones directas con los productores de canela en Ceilán, el actual Sri Lanka. En 1505 colonizaron la isla y comenzaron a explotar este lucrativo comercio.
- Los holandeses los siguieron muy de cerca. En el siglo XVII, la Compañía neerlandesa de las Indias Orientales (VOC) tomó el control de Sri Lanka después de expulsar a los portugueses. Impusieron un monopolio estricto sobre el comercio de la canela, controlando cuidadosamente la producción y las exportaciones para maximizar sus beneficios.
- Los británicos terminaron por desplazar a los holandeses en Sri Lanka a finales del siglo XVIII, pero para entonces la canela ya había perdido parte de su estatus como producto raro, ya que otras especias se habían vuelto más populares y accesibles.

Las rutas comerciales y los retos asociados a la canela
El comercio de la canela fue uno de los primeros motores en la creación de rutas comerciales marítimas entre Asia y Europa. Estas rutas fueron de una importancia capital para el auge económico de las grandes potencias marítimas.
- Las rutas terrestres, que formaban parte de la antigua Ruta de la seda, permanecieron durante mucho tiempo como la vía principal para transportar la canela hacia Europa. Pero con el auge de las rutas marítimas, más rápidas y eficaces, el comercio de la canela —y el de otras especias— vivió una expansión sin precedentes.
- Las rutas marítimas portuguesas, por ejemplo, seguían la costa occidental de África, rodeaban el Cabo de Buena Esperanza y remontaban el océano Índico hasta Ceilán. Estas rutas también fueron utilizadas por otras naciones europeas a medida que se intensificaba la competencia por controlar las especias.
El comercio de especias, y en particular el de la canela, enriqueció considerablemente a los imperios coloniales, pero también tuvo consecuencias profundas para las poblaciones locales, que a menudo fueron explotadas o desplazadas en ese proceso.
La evolución del comercio de la canela hasta hoy
Hoy en día, la canela está ampliamente disponible en todo el mundo, pero las dos variedades principales siguen cultivándose principalmente en el sudeste asiático. Sri Lanka, antes Ceilán, sigue siendo el principal productor de canela de Ceilán, mientras que la casia se produce en gran escala en Indonesia y en China.
Con la evolución de las prácticas agrícolas y de los medios de transporte, la canela ya no es la especia rara y valiosa que era antiguamente, pero conserva un estatus especial en muchas culturas. Sigue siendo muy apreciada en las cocinas de todo el mundo y se utiliza no solo por sus cualidades gustativas, sino también por sus beneficios medicinales. En efecto, la canela se considera conocida por sus propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y antibacterianas.
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