Un talud es por definición un terreno en pendiente expuesto a las inclemencias del tiempo, donde la lluvia y el viento debilitan y erosionan el suelo. Si el suelo se mantiene desnudo, el escurrimiento puede provocar daños considerables: inundaciones, desprendimientos y, a veces, deslizamientos de terreno. Afortunadamente algunas plantas cubresuelos crecen en estas condiciones difíciles y logran estabilizar rápidamente y de forma duradera los taludes, limitando así la erosión. Descubre los 5 mejores arbustos cubresuelos imprescindibles para acondicionar un talud!

En un talud rocoso - La lavanda (Lavandula angustifolia Hidcote)

La conhecemos principalmente por sus virtudes medicinales y melíferas, pero la lavanda es una planta notable para estabilizar Y embellecer un talud. Resiste al viento, al sol y a la sequía y sus raíces penetran suelos pedregosos y calcáreos y los estabilizan de forma duradera. Es la planta perfecta para colocar en un talud pedregoso, muy empinado y expuesto al sol.

Plántala en la parte alta de la pendiente, que corresponde a la parte más seca. Cuenta al menos 3 plantas por m² para una cobertura densa y rápida. Si la lavanda vive mucho, necesita una poda anual para conservar porte compacto y macizo; no olvides podarla en un tercio con la podadera una vez se marchiten las flores.

Lavanda 'Hidcote Blue'

En un talud sin mantenimiento - El hipérico rastrero (Hypericum calycinum)

El hipérico es un buen fijador de suelo que soporta casi cualquier tipo de suelo, pero necesita cierta frescura para crecer y extenderse rápidamente. Nos guste o no sus grandes flores amarillas que florecen durante todo el verano, hay que reconocerle una cosa: es uno de los pocos arbustos cubresuelos que se extiende rápidamente y con gran facilidad.

Plántalo preferentemente en la parte baja de una pendiente, al sol o en media sombra. Cuenta entre 3 y 5 plantas por m² (3 plantas para macetas de 3 L y 5 plantas para macetas pequeñas) para una cobertura rápida. A partir del año siguiente de su plantación, su base formará una red de raíces estoloníferas y la planta se extenderá rápidamente. Por tanto, no hace falta plantar sobre lona; el hipérico cubre y ahoga todo lo que se encuentra a su paso.

Hypericum calycinum (Fuente Pinterest)

En un talud a la sombra - Caprifolio arbustivo (Lonicera pileata)

Los caprifolios arbustivos (Lonicera pileata y L. nitida) son arbustos rastreros que poseen un sistema radicular muy eficaz para consolidar taludes a la sombra y a media sombra. El Lonicera pileata tiene la ventaja de crecer rápido y de manera lateral, de modo que abraza el suelo y se enraíza a intervalos. Resiste al frío y a la sequía, siempre que se plante a media sombra.

Plántalo desde la base hacia la parte alta de un talud sombreado. Cuenta de 1 a 3 plantas por m², incluso 4 plantas por m² si están en macetas pequeñas, para una cobertura muy rápida. Con la edad sus ramas tenderán a subir; asegúrate de podarlo a ras con un cortasetos cada año.

Lonicera pileata (Fuente Pinterest)

En un talud pesado y húmedo - Cornuelo (Cornus stolonifera Flaviramea)

En un suelo pesado y pegajoso, como el barro arcilloso recién excavado de una casa en construcción, los cornes decorativas de madera (Cornus stolonifera, C. sericea o C. alba) se sienten especialmente a gusto. Pueblan en cualquier suelo encharcado y no temen suelos arcillosos, a diferencia de muchos arbustos cubresuelos.

Plántalo en la base de un talud semi- sombreado o soleado. Cuenta de 1 a 3 plantas por m² máximo para una cobertura rápida. A partir de los 3 años de plantación, córtalo muy al ras a finales del invierno a 30 cm del suelo, para obtener hermosas ramas que se volverán amarillas el invierno siguiente y para evitar que se eleve. Con la edad, el Cornus stolonifera toma una forma arbustiva y pierde su carácter de cubresuelo que lo caracteriza cuando es joven.

Cornus stolonifera Flaviramea

En un talud muy empinado - El rosal cubresuelos Emera

Se los suele considerar frágiles y delicados, pero los rosales poseen raíces potentes que descienden profundamente en la tierra y estabilizan los terrenos a la perfección. Los rosales cubresuelos, figuran entre los favoritos, y en particular el rosal Emera, para cubrir rápidamente un terreno muy empinado. Este rosal, a la vez rápido, resistente y muy florífero, puede cubrir 1 m² desde el primer año de plantación.

Plántalo de abajo hacia arriba de un talud y cuenta 1 a 2 plantas por m² en promedio. Durante el primer año de plantación, vigila el riego y, sobre todo en verano. Si crece rápido, el rosal Emera necesita agua el primer año, especialmente en verano, para que su sistema radicular se instale. La colocación de una lona (biodegradable de preferencia) se vuelve indispensable en un talud muy empinado y permitirá que el rosal se instale más rápidamente.

Rosal Emera