Febrero marca la vuelta al huerto. La helada de enero, unida al claro aumento de las temperaturas de estos últimos días, ha dado una textura ideal a la tierra. ¡Una auténtica delicia! Casi parece primavera y las primeras plantaciones por fin pueden empezar. En casa, ajo, cebolla y cebolla chalota abren el baile… plantarlos es tan fácil que solo hay que elegir las variedades.
Ajo, cebolla, cebolla chalota: antes de pedir, elegir la variedad adecuada
Estas tres hortalizas de bulbo, todas de la familia de las aliáceas, se declinan en un gran número de variedades. De colores y formas diversas, también se diferencian por su periodo de plantación: en otoño o en primavera. La elección se hace principalmente en función de este criterio.
Detengámonos entonces en las variedades que podemos plantar desde hoy en climas suaves y, en cualquier otro lugar, hasta marzo/abril.
Ajo
En primavera, se prioriza el ajo de culebra. Se dice que es un poco menos productivo que las variedades de otoño, pero tiene la ventaja de conservarse más tiempo. Flavor, Printanor, Gayant, Arno… ¡todas estas variedades se conservan bien, incluso muy bien!
Junto al ajo clásico (Allium sativum), citemos también una especie vivácea o “perenne”, muy interesante, pues se instala de una vez para siempre, o casi: el ajo de oso (Allium ursinum). Se cultiva a la sombra o en media sombra y se naturaliza fácilmente si el emplazamiento le conviene. Presenta hojas grandes y estrechas y, de abril a junio, luce una encantadora floración en umbelas blancas. Es una planta condimentaria y también medicinal. Y de él se come todo: el bulbo, las yemas florales y las hojas.
Cebolla: blanca, roja o amarilla
Blancas, amarillas, rosadas o rojas, la cebolla también llega en todos los colores…
Al igual que el ajo, la cebolla puede plantarse en otoño. Yo no lo hago nunca porque, en mi suelo pesado, la pudrición estaría asegurada. Y este año, las temperaturas negativas de este inicio de año no han hecho más que reafirmarme en mi prudencia.
En casa cultivamos tres tipos:
- las cebollitas blancas que, cosechadas pronto, en primicia, acompañan de maravilla las primeras jardineras de finales de primavera,
- la cebolla Red Karmen para animar las ensaladas veraniegas,
- la cebolla amarilla Paille des Vertus, de pulpa blanca, que consumimos todo el año, porque se conserva muy bien.
En cuanto a las viváceas, ¿por qué no probar la Cebolla de árbol (Allium cepa proliferum)? Es una hortaliza antigua muy bonita, algo alocada, que lleva, en la parte superior de su Tallo floral, unas bonitas campanillas. También se consumen las hojas.
Cebolla chalota
Larga, semilarga o redonda, una vez más, ¡la elección es amplia! La chalota gris se reserva para el otoño, mientras que la rosada se planta a finales del invierno/principios de primavera. En casa nos gusta la tardía Jermor… pero si buscas una variedad más precoz, mejor opta por Longor. ¡Ambas variedades se conservan muy bien!
¿Dónde y cómo plantarlos?
Ajo, cebolla y cebolla chalota se cultivan de la misma manera. Se colocan a pleno sol, en cualquier suelo que no sea demasiado rico (¡no hagas ningún aporte de compost previamente!) y que no retenga el agua. Si el drenaje deja que desear, colócalos en caballón para evitar cualquier riesgo de pudrición que perjudique su buena conservación. Por último, para quienes solo dispongan de un balcón o una terraza para instalar su huerto, sabed que estas tres hortalizas también pueden cultivarse en jardinera o en maceta.
La plantación es muy fácil; encontrarás toda la información útil en nuestra Ficha: "Plantar ajo, cebolla chalota y cebolla".
Pero en casa, nada de florituras, los plantamos con el pulgar… ¡porque no vamos a privarnos de volver por fin a meter las manos en la tierra!



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