Las begonias de interior se encuentran entre las plantas más decorativas gracias a su follaje original y su porte elegante, como el Begonia maculata, o begonia maculada: con sus manchas plateadas sobre un fondo verde oscuro y el reverso rojizo. Estas plantas aprecian una luz tamizada, un sustrato ligero y drenante, una humedad ambiental elevada y una temperatura estable entre 16 y 22 °C.
La propagación por esqueje de begonia es un método ideal para multiplicarlas con menos coste, conservar tus variedades favoritas o compartirlas. Sigue estos pasos, para multiplicar una begonia de interior.

¿Cuándo multiplicar una begonia de interior?
El mejor momento para multiplicar las begonias de interior es entre abril y septiembre. El calor y la luminosidad favorecen el desarrollo de las raíces, y la planta madre está en plena actividad. Durante esta época, los tallos y las hojas están bien desarrollados, lo que impulsa un enraizamiento rápido. Una temperatura ambiente superior a 18 °C es ideal, así como una buena luz sin sol directo. Evita el invierno, porque la planta entra en reposo y los esquejes pueden pudrirse o quedarse estancados sin producir raíces.

¿Cómo multiplicar las begonias de interior?
La multiplicación de begonias se realiza principalmente por hoja o por tallo, según las variedades. Aquí tienes las dos formas más sencillas y eficaces :
Material necesario
- Uno o varios semilleros
- Un seccionador limpio y desinfectado
- Una campana, una bolsa de plástico +o una mini-invernadero para cubrir los esquejes
- Un sustrato para semillero y trasplante
- Opcional: un activador radicular
Multiplicación por hojas de begonia (recomendada para begonias rizomatosas como Begonia rex o masoniana)
Este método consiste en usar una hoja entera o recortada para producir nuevas plántulas a partir de las nervaduras. Sigue cómo multiplicar una begonia en tierra :
- Elige una hoja sana, bien formada y sin manchas, con su pecíolo.
- Córtala en varias secciones (en triángulo o en rombo), procurando conservar una nervadura principal en cada trozo.
- Coloca los trozos extendidos o ligeramente hundidos en un sustrato ligero y húmedo.
- Coloca todo bajo un mini-invernadero o plástico transparente para mantener una humedad alta.
- Mantén a 20–22 °C con luz tamizada.
- Airea el mini-invernadero o levanta el plástico cada dos o tres días durante unos minutos para evitar una condensación excesiva y prevenir la aparición de mohos.
- Pequeñas plántulas aparecen en 3 a 6 semanas en la base de las nervaduras. Cuando alcancen unos pocos centímetros, podrás trasplantarlas con cuidado.

Multiplicación por tallo (ideal para Begonia maculata, amphioxus, cucullata)
Sencilla y rápida, este método utiliza un segmento de tallo con una o dos hojas.
- Toma un tallo sano de unos 8 a 10 cm, justo por debajo de un nudo.
- Retira las hojas de la parte baja para conservar solo 2 hojas en la parte superior.
- Planta el tallo en una maceta pequeña con un sustrato ligeramente húmedo y con buen drenaje.
- Aprieta ligeramente y cubre con una campana transparente o con una bolsa de plástico para crear un ambiente húmedo.
- Coloca a la luz, sin sol directo, a unos 21 °C.
- Acuérdate de ventilar brevemente cada dos o tres días para renovar el aire, eliminar el exceso de humedad y evitar enfermedades criptogámicas.
- La aparición de las raíces suele tardar 3 a 4 semanas. Puedes comprobar el enraizamiento tirando ligeramente del tallo: si ofrece resistencia, ya está listo para trasplantarse.

Multiplicación de begonia en agua
También puedes colocar la base del tallo en un vaso con agua limpia, procurando cambiar el agua cada 3 a 4 días para evitar los mohos. En cuanto las raíces alcancen 3 a 4 cm, trasplanta el esqueje a un sustrato ligero.

Cuidados de los esquejes de begonias de interior
Una vez que los esquejes de begonia se trasplanten a su maceta definitiva, es importante ofrecerles condiciones estables y adecuadas para favorecer un enraizamiento duradero y un buen crecimiento.
- Mantén el sustrato ligeramente húmedo, sin excesos. Riega de forma moderada cuando la superficie del sustrato empiece a secarse, siempre con agua no calcárea a temperatura ambiente.
- Coloca las jóvenes plántulas en un lugar luminoso, pero sin sol directo. Una luz suave favorece el crecimiento sin riesgo de quemaduras.
- Procura una temperatura entre 18 y 22 °C, protegida de corrientes de aire y de cambios bruscos de temperatura.
- Evita abonar de inmediato: espera unas 4 a 6 semanas antes de aportar un fertilizante suave, una vez que el arraigo esté bien encaminado.
- Vigila el estado de las hojas y la base de los tallos: el exceso de agua o una luz insuficiente pueden provocar amarilleamiento o pudrición.
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