El perejil es una planta aromática muy apreciada en cocina, cuyas hojas se utilizan para aromatizar los platos. Hay principalmente dos formas: el perejil rizado y el perejil de hoja plana. Es una planta bienal, que a menudo se cultiva como anual, con un follaje denso que se renueva durante varios meses después de la siembra.
Sembrar el perejil presenta varias ventajas frente a la compra de planteles. Es una solución económica que permite obtener una gran cantidad de plantas a bajo coste. Además, la siembra da la libertad de elegir variedades concretas, adaptadas a tus necesidades culinarias o al entorno de cultivo. Por último, es una planta relativamente fácil de cultivar siempre que respetes sus pocas exigencias. Descubre todas las etapas y consejos para lograr tus siembras de perejil.

¿Cuándo sembrar perejil?
El periodo de siembra del perejil depende principalmente de las condiciones de temperatura y de luz. En exterior, puedes sembrar perejil desde el mes de marzo y hasta agosto, según el clima de tu zona. Las siembras tempranas suelen realizarse bajo cubierta o en maceta, mientras que la siembra en terreno abierto es preferible a partir de abril-mayo, cuando las temperaturas del suelo son más estables.
Como el perejil es una planta de germinación lenta, conviene anticipar las siembras para poder recolectar ya en primavera. También es posible escalonar las siembras cada mes o cada dos meses hasta el verano para asegurar una cosecha continua. En interior o bajo invernadero, las siembras pueden empezar desde febrero, siempre que se mantenga una temperatura mínima de alrededor de 15 °C.
¿Cómo sembrar perejil bajo cubierta?
Material necesario
- Semillas de perejil.
- Semilleros, jardineras o cajitas.
- Un buen sustrato, como un sustrato ligero especial para semilleros, o una mezcla de sustrato y arena.
- Una mini-casa de cultivo o un film plástico transparente para favorecer la germinación manteniendo calor y humedad.
- Una regadera con rociador fino o un pulverizador para regar sin mover las semillas.
- Etiquetas para anotar la fecha y la variedad sembrada.
- Un tamiz para afinar el sustrato en la superficie si hace falta.
Etapas prácticas para sembrar perejil bajo cubierta
- Poner las semillas a remojo en agua tibia durante 24 a 48 horas para activar la germinación (recomendado, ya que el perejil tarda en brotar).
- Llenar los recipientes (semilleros o jardineras) con sustrato ligeramente humedecido y, después, nivelar la superficie.
- Sembrar las semillas a un máximo de 1 cm de profundidad, separándolas ligeramente para evitar que las plántulas nazcan demasiado juntas.

- Cubrir las semillas con una capa fina de sustrato tamizado y, luego, compactar muy ligeramente con una tablilla.
- Regar con suavidad con un pulverizador o una regadera de rociador fino, sin encharcar.
- Colocar los recipientes a una temperatura de 15 a 20 °C, en un lugar luminoso sin sol directo.
- Vigilar la germinación, que puede tardar entre 15 y 28 días según las condiciones.

- Aclarear las plantas cuando tengan 3 a 4 hojas, dejando solo las más vigorosas.
- Trasplantar las jóvenes plantas a macetas más grandes, a jardineras o a terreno abierto, respetando una separación aproximada de 25 a 30 cm entre cada pie. Procura no romper la raíz al trasplantar.

¿Cómo sembrar perejil en terreno abierto?
Sembrar perejil directamente en terreno abierto es un método más simple y rápido para cultivar esta planta aromática sin necesidad de material de cultivo bajo cubierta. Se adapta especialmente a quienes disponen de espacio en el huerto o en el borde de un macizo. Este método favorece un enraizamiento profundo, lo que contribuye al buen desarrollo de la planta, y reduce manipulaciones como el trasplante.
¿Dónde sembrar perejil?
El perejil prefiere exposiciones luminosas, pero sin sol directo abrasador. Crece bien en media sombra o con sol tamizado, lo que lo convierte en una planta versátil, apta tanto para jardines como para balcones. En terreno abierto, elige un suelo rico en humus, ligero y bien drenado. El perejil teme los excesos de agua y los suelos demasiado compactos, que frenan el crecimiento de su raíz primaria.
Material necesario
- Una pala o una horca de pala: para airear el suelo en profundidad.
- Un rastrillo o una grifa: para desmenuzar y nivelar el suelo antes de la siembra.
- Un cordel (opcional): para trazar surcos rectos y regulares.
- Una sembradora (opcional), para repartir las semillas de forma homogénea.
- Una regadera con rociador fino: para regar con suavidad sin mover las semillas.
- Etiquetas de jardín: para anotar la fecha y la variedad sembrada.
Etapas prácticas para sembrar perejil en terreno abierto
- Preparar el suelo trabajándolo a una profundidad de al menos 20 cm con ayuda de una horca de pala o una grifa. Elimina las piedras, las raíces y los terrones; después, incorpora compost bien descompuesto si la tierra es pobre.
- Nivelar y refinar la superficie con un rastrillo para conseguir una cama de siembra uniforme. El suelo debe estar suelto, fresco y bien drenado.
- Hacer surcos poco profundos (aprox. 1 cm) separados entre sí 25 a 30 cm. Usa un cordel para que queden bien rectos.
- Poner las semillas a remojo en agua tibia durante 24 a 48 horas antes de sembrar para acelerar la germinación, que de forma natural es lenta en el perejil.
- Sembrar sin apretar en los surcos, separando ligeramente las semillas. Una densidad demasiado alta dificultará el aclareo más adelante.

- Cubrir las semillas con una capa fina de tierra tamizada y, después, compactar ligeramente para asegurar el contacto con el suelo.
- Regar con delicadeza con una regadera de rociador fino para no desplazar las semillas. Mantén el suelo húmedo durante todo el periodo de germinación.
- Proteger, si es necesario, la línea de siembra con una malla o un túnel, especialmente al inicio de la temporada o si el tiempo es inestable.
- Vigilar la germinación, que puede tardar entre 15 y 28 días según las condiciones. Arranca las malas hierbas manualmente desde que aparezcan las plántulas.
- Aclarear las jóvenes plantas cuando tengan 3 a 4 hojas, dejando una planta cada 25 a 30 cm. Esta etapa es importante para evitar la competencia entre pies.

La siembra en terreno abierto requiere un poco de paciencia, pero es un método fiable para obtener hermosas plantas de perejil vigorosas, perfectamente adaptadas a su entorno.

Después de la siembra: cuidados y mantenimiento de las jóvenes plantas
Una vez producida la germinación, las jóvenes plantas de perejil necesitan una atención regular. El riego debe ser moderado pero constante: el sustrato debe mantenerse fresco sin llegar a encharcarse. Es preferible una exposición luminosa, sin exceso de sol directo, para favorecer un crecimiento equilibrado. En maceta, se recomienda girar el recipiente con regularidad para que las plantas no se espiguen hacia la luz.
En terreno abierto, piensa en acolchar alrededor de las plantas para conservar la humedad y limitar el crecimiento de adventicias. Un binado regular también ayuda a airear la tierra. Para prevenir enfermedades como el ahogamiento de las plántulas, evita el exceso de agua y asegúrate de que haya buena aireación alrededor de las jóvenes plantas.
Por último, podrás empezar a recolectar las hojas de perejil aproximadamente 3 meses después de la siembra. Cosecha siempre los tallos exteriores, dejando el centro intacto para facilitar una repoblación continua.
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