El fucsia es una planta ornamental apreciada por sus flores de colores vivos y su larga floración estival. Ofrece unas bonitas flores en forma de campanillas colgantes, normalmente bicolores, y provistas de largas estambres muy decorativos. Existen más de 100 especies de fuchsias, algunas más rústicas que otras. Para disfrutar al máximo de esta planta, es esencial conocer las buenas prácticas de mantenimiento y, en particular, la poda. En esta guía, os explicaremos en detalle por qué es necesario podar un fucsia y cómo hacerlo, tanto si se cultiva en maceta como en terreno abierto.
¿Por qué podar un fucsia?
La poda es esencial por varios motivos :
- Estimula el crecimiento de nuevos tallos y favorece la floración.
- Permite mantener una forma equilibrada y aireada, reduciendo así los riesgos de enfermedades y plagas.
- Favorece la longevidad de la planta eliminando las ramas muertas, dañadas o enfermas.
¿Cuándo y cómo podar un fucsia cultivado en maceta?
La poda suele realizarse en otoño, antes de meter el fucsia bajo cubierta, o a finales de invierno, antes del reinicio de la vegetación.
Cómo podar:
- Desinfectad la podadera con alcohol para evitar la propagación de enfermedades.
- Eliminad las ramas muertas, dañadas o enfermas, así como las que se cruzan.
- Recortad todas las ramas hasta una altura aproximada de 15 - 20 cm.
También os recomendamos despuntarlo en primavera y después a lo largo de la temporada. Para ello, cortad manualmente las puntas de los tallos, con el fin de favorecer que se ramifique y que florezca abundantemente. Eliminad también las flores marchitas.

¿Cuándo y cómo podar un fucsia cultivado en terreno abierto?
Para un fucsia rústico en terreno abierto, la poda se realiza a finales de invierno, antes del inicio de la vegetación (febrero-marzo).
Los fuchsias también pueden recortarse hasta 15 cm del suelo en otoño (octubre-noviembre), y después se acolchan para proteger el cepellón.
Cómo podar:
- Desinfectad la podadera con alcohol para evitar la propagación de enfermedades.
- Recortad todos los tallos hasta unos 10-15 cm del suelo, procurando conservar algunas yemas en cada tallo.
- Eliminad las ramas muertas, dañadas o enfermas, así como las que se cruzan.
- Recortad ligeramente las ramas que queden para favorecer un crecimiento equilibrado.
- Acolchad la base de la planta con compost o con corteza de pino para proteger el sistema radicular.
¿Cómo conducir un fucsia en tronco?
Es posible conducir un fucsia en tronco, para que forme un tallo recto y erguido, coronado en la parte superior por un manojo de hojas y flores. Elegid una variedad vigorosa, de porte erguido, que alcance como mínimo 1 m de altura a madurez, como el Fuchsia magellanica 'Ricartonii' o el Fuchsia 'Mrs Popple'
La poda puede realizarse en otoño, después de la caída de las hojas, o a finales de invierno.

Cómo podar:
- Desinfectad la podadera con alcohol.
- Seleccionad un tallo principal robusto y bien recto, y eliminad los demás tallos en la base.
- Atadlo a un tutor para mantenerlo erguido y favorecer su crecimiento vertical.
- Suprimid los brotes laterales en los 2/3 inferiores del tallo principal para despejar el tronco.
- Dejad que los brotes situados en el tercio superior se desarrollen para formar una cabeza redondeada.
- Poded con regularidad los brotes laterales de la cabeza para mantener una forma armoniosa y favorecer la floración.
- Acolchad y protegíd la base de la planta en invierno para preservar el sistema radicular.
No dudéis en consultar nuestro tutorial "Fucsia en tronco: poda y cuidados"
El material necesario
- Una podadera limpia y bien afilada: permite realizar cortes netos y precisos, limitando los riesgos de infección para la planta.
- Un tutor y ataduras de jardinería para sostener y formar un fucsia en tronco.
- Alcohol para quemar o alcohol al 70% para desinfectar la podadera antes y después de la poda.
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