El coleo, apreciado por su follaje vibrante, lleno de matices, es una planta fácil de multiplicar. Esta vivácea sensible al hielo, cultivada como anual en nuestros climas, se presta perfectamente al estaquillado, el método más fiable para conservar las características de un ejemplar colorido y vigoroso. El semillado también es posible, pero no garantiza la fidelidad de los colores del follaje. Descubre nuestros consejos para multiplicar un coleo y conseguir nuevas plantas de colores.

Estaquillar un coleo
¿Cuándo estaquillar un coleo?
El mejor momento para estaquillar un coleo es entre mayo y septiembre, cuando la planta está en pleno crecimiento activo. Evita los períodos de floración, porque la planta concentra entonces su energía en la producción de flores, lo que perjudica el desarrollo de las raíces. Elige días templados, resguardados de las altas temperaturas y del sol directo.
¿Cómo estaquillar un coleo?
1- Selecciona un tallo sano de un coleo bien desarrollado, sin flor, de unos 10 cm de longitud. Corta justo debajo de un nudo (es decir, debajo de una hoja), ya que ahí se formarán naturalmente las raíces.
2- Elimina las hojas de la parte baja y deja solo dos o tres hojas en la parte superior. Esto limita el agotamiento de la estaquilla y favorece su enraizamiento.
3- Coloca la estaquilla en agua de lluvia, preferiblemente (o agua del grifo que haya reposado 24 horas), y a temperatura ambiente. También se puede plantar directamente en una maceta pequeña llena de sustrato para semilleros, ligero y húmedo.

4- Coloca la estaquilla en interior, cerca de una ventana pero sin sol directo (es decir, detrás de una gasa ligera o en una ventana orientada al este o al oeste), en una habitación cálida, alrededor de 17 a 22 °C.
5- Renueva el agua cada 3-4 días. En maceta, mantén el sustrato ligeramente húmedo, sin excesos.
6- Espera la aparición de las raíces, generalmente al cabo de 10 a 15 días. Cuando las raíces alcancen aproximadamente 3 a 4 cm, la estaquilla estará lista para trasplantarse a una maceta.
7- Vuelve a plantar el coleo en maceta o en terreno abierto, tras una aclimatación progresiva, sobre todo si el cultivo continúa en el exterior.

Este método permite conservar todas las características de la planta madre, en particular la forma y los colores del follaje. Es ideal para renovar regularmente las plantaciones, sobre todo a finales de verano, a fin de invernar las jóvenes plantas en interior.
Consejos:
- Pinza las plantas jóvenes de forma regular durante el invierno para estimular la ramificación y conseguir un porte más denso y equilibrado.
- La primavera siguiente, instala las estaquillas en terreno abierto o en maceta, en cuanto se descarte cualquier riesgo de heladas, generalmente a partir de mediados de mayo.
Multiplicar un coleo por semillado
El semillado del coleo también permite multiplicar esta planta ornamental, pero los colores de las plantas jóvenes pueden variar, ya que las semillas no siempre producen ejemplares fieles. Este método es especialmente adecuado para experimentar con nuevos matices de follaje.
- Siembra con calor en interior, entre febrero y abril, en una bandeja o recipiente poco profundo.
- Coloca las semillas sobre la superficie de un sustrato especial para semilleros, sin enterrarlas.
- Vaporizando ligeramente para humedecer el sustrato, y después coloca bajo una campana o en una mini-invernadero, a una temperatura entre 18 y 22 °C. La germinación suele producirse en 10 a 15 días.
- Cuando las plántulas tengan varias hojas, trasplántalas con delicadeza a macetas individuales.
- Espera a que hayan pasado las últimas heladas para instalar tus jóvenes coleos en terreno abierto o en jardineras.
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