El Anthurium, o Lengua de fuego, apreciado por sus brácteas de colores y su follaje brillante, es una planta de interior que necesita un sustrato aireado y un buen drenaje para mantenerse en plena forma. Un trasplante cada dos o tres años estimula su floración y limita el riesgo de pudrición de raíces. Así es como puedes hacerlo de forma sencilla, para asegurar a tu planta unas buenas condiciones de cultivo.

¿Por qué hay que trasplantar un Anthurium?

Con el tiempo, el sustrato se agota, se compacta y drena cada vez peor, lo que puede provocar un exceso de humedad perjudicial para las raíces.

Además, las raíces, a menudo vigorosas, acaban sin espacio, lo que ralentiza el crecimiento, debilita el follaje y reduce la floración. Trasplantar permite renovar el sustrato, airear la base radicular y ofrecer a tu planta verde las condiciones óptimas para volver a arrancar con fuerza.

¿Cuándo trasplantar un Anthurium?

El momento más favorable es en primavera, cuando se reinicia la vegetación. En promedio, un trasplante cada dos años basta para mantener un Anthurium sano.

Si observas raíces que sobresalen por debajo del tiesto o señales de ralentización del crecimiento, es el momento adecuado para actuar.

Un tiesto de anthurium caído. El tiesto está roto, pero se ven bien las raíces.
¡Zas! ¡El gato ha tirado tu anthurium! Es la ocasión perfecta para trasplantarlo y darle un nuevo sustrato.

¿Qué tiesto y qué sustrato usar?

El Anthurium prefiere un tiesto de plástico o de barro, con orificios de drenaje. Elige un recipiente ligeramente más grande que el actual, sin pasarte.

En cuanto al sustrato, apuesta por una mezcla muy aireada: sustrato para plantas tropicales u orquídeas, enriquecido con perlita, cortezas finas de pino o fibra de coco, para imitar suelos forestales ricos, pero drenantes.

Pasos para trasplantar el Anthurium

  • Humedece ligeramente el sustrato la víspera; así será más fácil extraer la planta sin dañar las raíces.
  • Saca con cuidado tu Anthurium del tiesto, sujetando la base de los tallos para evitar cualquier rotura.
  • Libera con suavidad las raíces si están muy enredadas, o corta las raíces muertas si hace falta.
  • Coloca una capa de drenaje (bolas de arcilla o grava) en el fondo del nuevo tiesto y, después, añade un poco de sustrato.
  • Coloca el cepellón en el centro del tiesto, de manera que la base de los tallos quede justo por encima del nivel del sustrato.
  • Rellena los espacios vacíos, compacta ligeramente y ajusta la altura si es necesario.
  • Riega de forma moderada, sin encharcar, para humedecer bien todo el conjunto.
Trasplante de un anthurium en un tiesto nuevo.

¿Y después del trasplante?

Coloca tu Anthurium en un lugar luminoso, sin sol directo, con temperatura constante y sin corrientes de aire.

Mantén un ambiente húmedo: pulveriza el follaje con regularidad o pon el tiesto sobre una bandeja con bolas de arcilla húmedas.

Evita las aportaciones de fertilizante durante aproximadamente un mes, el tiempo que la planta tarda en reajustarse.

Un anthurium en maceta en un salón.
elige bien la ubicación de tu anthurium: luz, sin sol directo y protegido de las corrientes de aire.