Al acercarse la temporada fría, es esencial preparar las plantas para los próximos meses. Entre ellas, el Pélargonium, o geranio de los floristas (¡a no confundir con los geranios vivaces!), merece una atención especial. Tanto si eres jardinero principiante como si ya tienes experiencia, seguro que te preguntas cómo optimizar el cuidado de tu Pélargonium antes del invierno. Sigue nuestros consejos y responde a las preguntas que te planteas para asegurar la salud y la vitalidad de tu planta durante los meses más rigurosos del año.

Un pequeño punto sobre el Pélargonium
El pélargonium, comúnmente llamado geranio de los floristas, es una planta vivaz originaria de Sudáfrica y de la familia de las Géraniacées. Muy apreciado por su floración abundante y sus hojas perfumadas, es una apuesta segura en jardines, balcones y terrazas. A diferencia de los verdaderos geranios, que pertenecen al género botánico Geranium, el pélargonium destaca por su resistencia a climas más secos y por su facilidad de mantenimiento, ofreciendo una variedad de colores y formas.
¿Quieres saber más sobre el Pélargonium? Lee: Pélargonium, Géranium: plantar y cultivar.
Entre las especies de Pelargonium más conocidas, podemos citar:
- Pelargonium x hortorum : a menudo llamado “geranio zonal” por los motivos en forma de zona de sus hojas. Se caracteriza por su floración generosa en colores variados. Ejemplo: Pelargonium 'Decima'
- Pelargonium peltatum: también conocido como “geranio hiedra”, se caracteriza por sus tallos colgantes y sus hojas en forma de escudo. Ejemplo: Pelargonium 'Rainbow Red'.
- Pelargonium graveolens: o geranio odorante, esta especie se aprecia especialmente por sus hojas perfumadas, que desprenden un olor similar al de la rosa. Se utiliza a menudo en la fabricación de perfumes y aceites esenciales.
- Pelargonium citronellum (a veces llamado P. citrosum): o “geranio limón”, esta especie se valora por su perfume a citronela, que se cree que ayuda a ahuyentar a los mosquitos.
- Y otros pélargoniums “botánicos” (¡y de colección!), como el Pelargonium fructicosum, el Pelargonium acetosum, el Pelargonium reniforme o el Pelargonium tetragonum.

El pélargonium es gelívago
Para empezar, es crucial saber que los pélargoniums no soportan las heladas. En climas donde las temperaturas invernales son rigurosas, se recomienda meterlos en el interior, en una habitación bien iluminada, pero no demasiado calurosa. Una temperatura que oscile entre 10 y 15°C es ideal para la hivernada.
El momento ideal para meter los pélargoniums en el interior depende en gran medida de tu clima local. Como norma general, estas plantas deben ponerse a cubierto antes de las primeras heladas, que pueden aparecer incluso a finales de otoño en algunas regiones. Vigila atentamente las previsiones meteorológicas y planifica meter tus plantas cuando las temperaturas nocturnas empiecen a acercarse a los 5°C.
En primavera, el momento de sacar los pélargoniums al exterior también depende de las condiciones climáticas de tu región. Lo ideal es esperar a que no exista ya ningún riesgo de helada, algo que suele situarse entre mediados de abril y principios de mayo en muchos climas templados. Antes de volver a sacarlas, puede ser útil aclimatarlas progresivamente sacándolas unas horas al día y aumentando gradualmente el tiempo de exposición con el paso de los días. Así la planta se adapta a las condiciones exteriores y se reduce el riesgo de sufrir un choque térmico.

El mantenimiento del Pélargonium en invierno
Una vez “metidos en calor”, tus geranios de los floristas necesitarán un poco de cuidado.
En cuanto al riego, debe reducirse de forma significativa durante los meses de invierno. De hecho, un periodo de reposo es beneficioso para la planta. Puedes esperar a que la tierra se seque en la superficie antes de regar de nuevo. Demasiada agua podría provocar la pudrición de las raíces.
Respecto a la poda, el invierno es el momento adecuado para ocuparte de los Pélargoniums. Retira las hojas dañadas y reduce los tallos a la mitad, cortando con la tijera para fomentar un crecimiento vigoroso en primavera.
Por último, no olvides vigilar la posible aparición de parásitos como pulgones o cochinillas, que pueden aprovechar la debilidad de la planta durante el invierno para instalarse. Una inspección regular y un tratamiento preventivo pueden ayudar a mantener la salud de tu Pélargonium.

Material necesario
- Macetas u otros recipientes con agujeros de drenaje
- Sustrato de calidad
- Tijera o pértiga
- Regadera
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