Las cannas (Canna indica), también llamadas balisias, son plantas perennes exóticas que aportan un toque de color vibrante y una arquitectura impresionante a cualquier jardín. Originarias de las regiones tropicales de América, estas plantas se aprecian por sus grandes hojas decorativas y sus flores de colores intensos, que florecen durante todo el verano. Su capacidad para transformar un espacio en un rincón de paraíso tropical las convierte en opciones especialmente deseables para los jardineros que quieren añadir exotismo a su paisajismo.
Las cannas en el jardín
En el jardín, las cannas se utilizan por su habilidad para añadir un toque espectacular y colorido, como fondo de macizos o en solitario, gracias a sus flores llamativas y sus hojas decorativas. La paleta de colores de las flores va del rojo escarlata al amarillo luminoso (Canna 'Yellow Humbert'), pasando por el rosa (Canna 'Pink President'), el naranja, e incluso variedades bicolores (Canna 'Cleopatra'), sin olvidar los follajes púrpura o jaspeados (Canna 'Stuttgart'), que aportan interés visual incluso en ausencia de flores. Las cannas se adaptan bien al cultivo en campo abierto en regiones cálidas o en maceta, lo que permite trasladarlas para proteger los rizomas de las heladas en zonas más frías.

¿Cuándo plantar?
El momento ideal para plantar las cannas es en primavera, después de que se haya descartado cualquier riesgo de heladas. Así tienen todo el verano para crecer con vigor y florecer abundantemente. En regiones más frías, puedes empezar a cultivarlas en interior, aproximadamente entre 4 y 6 semanas antes de la última helada, y luego trasplantarlas al exterior cuando el tiempo lo permita.
¿Dónde plantar ?
Las cannas prosperan a pleno sol, en ubicaciones que reciban al menos entre 6 y 8 horas de luz directa al día. Prefieren suelos ricos, húmedos, pero bien drenados. También se recomienda un lugar protegido de los vientos fuertes, ya que sus grandes hojas pueden dañarse con ráfagas importantes. Considera plantarlas cerca de un punto de agua, como un estanque o una fuente, donde su reflejo intensificará el efecto tropical, o en el borde de los macizos para lograr el máximo impacto visual.

Pasos detallados de la plantación
- Preparación del suelo : Afloja la tierra hasta una profundidad de al menos 30 cm e incorpora compost o estiércol bien descompuesto para enriquecer el suelo con materia orgánica.
- Plantación de los rizomas : Planta los rizomas de canna a unos 5 cm de profundidad, con los ojos (puntos de crecimiento) orientados hacia arriba. Sepáralos entre 40 y 50 cm para permitir un desarrollo óptimo.
- Riego inicial : Riega abundantemente después de plantar para asegurar un buen contacto entre los rizomas y el suelo. Continúa regando de forma regular, manteniendo la tierra ligeramente húmeda, sobre todo durante los periodos de sequía.
- Em tiempo : Aplica una capa de mantillo alrededor de las plantas para conservar la humedad del suelo, reducir las malas hierbas y mantener una temperatura estable en el terreno.
- Soporte : En zonas expuestas o con viento, puede ser necesario tutorarlas para evitar daños causados por ráfagas.
Si quieres saber más sobre las cannas, lee Canna-balisia: plantar, cultivar y cuidar.

Material necesario
- Pala, horca-pala, serfouette : Para la preparación del suelo y la plantación.
- Regadera o manguera de riego : Para un riego inicial abundante y, posteriormente, para los riegos regulares.
- Mantillo : Para conservar la humedad y proteger las plantas.
- Tutor (opcional) : Para sostener las plantas en zonas con viento.
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