La dipladenia, también llamada Mandevilla, es una planta trepadora muy apreciada por su follaje brillante y sus magníficas flores en forma de trompeta. Originaria de regiones tropicales, esta planta es resistente y requiere pocos cuidados, pero para que se mantenga en plena forma, hace falta un trasplante (rempotaje) regular. Descubre nuestros consejos para saber cuándo y cómo rempotar tu dipladenia.

¿Por qué rempotar una dipladenia?

Rempotar una planta consiste en ofrecerle una maceta más grande para ayudarla a desarrollarse. Así estimulamos su crecimiento al permitir que las raíces dispongan de más espacio para extenderse y absorber los nutrientes necesarios para su desarrollo. Esto contribuye, además, a favorecer la floración.

Con el tiempo, el sustrato se agota y pierde riqueza, lo que reduce su capacidad para alimentar correctamente la planta. Al renovar la tierra, ofreces a tu dipladenia un suelo rico y fértil, indispensable para su salud.

Por último, el rempotaje permite evitar la asfixia de las raíces, que puede ocurrir cuando se quedan demasiado apretadas o cuando el sustrato, al compactarse, dificulta el riego y la aireación.

dipladenia flores blancas

¿Cuándo rempotar una dipladenia?

  • El momento ideal para rempotar una dipladenia es en primavera, entre marzo y mayo. En esta época, la planta sale de su periodo de latencia invernal y empieza a producir nuevos brotes. Así podrá adaptarse con más facilidad a su nuevo entorno.
  • Evita rempotar durante la floración veraniega o en invierno. En verano, la planta dedica toda su energía a florecer, y un rempotaje podría estresarla. En invierno, la dipladenia está en reposo vegetativo y reaccionará peor ante esta operación.

¿Con qué frecuencia rempotar?

  • Cada 2 o 3 años para una dipladenia adulta.
  • Cada año para una planta joven o si observas que las raíces salen por los agujeros de drenaje o que la planta parece estar demasiado apretada en su maceta.

El rempotaje de la dipladenia

Material necesario para el rempotaje

Antes de empezar, asegúrate de tener todo el material a mano :

dipladenia flores rojas

Pasos para rempotar una dipladenia

1- Riega ligeramente tu dipladenia el día anterior al rempotaje. Esto facilita la extracción sin dañar las raíces.

2- Elige una maceta con agujeros de drenaje para evitar la acumulación de agua, que puede provocar la pudrición de las raíces. La maceta deberá ser ligeramente más grande (3 a 5 cm de diámetro superior).

3- Coloca una capa de bolitas de arcilla o de grava (2 a 3 cm) en el fondo de la maceta para favorecer un buen drenaje.

4- Añade una capa de nuevo sustrato por encima de las bolitas de arcilla. Idealmente, utiliza un sustrato para plantas mediterráneas o mezcla sustrato para plantas con flores (o para geranios) con arena (de río o de cantera) para facilitar el drenaje del agua.

5- Toma tu dipladenia actual y ladea la maceta para dar unos golpecitos a las paredes y liberar el cepellón.

6- Descompacta un poco el cepellón y retira con cuidado el exceso de la vieja tierra, sin dañar el sistema radicular. Observa el estado de las raíces. Si alguna está negra, blanda o dañada, córtala con unas tijeras previamente desinfectadas.

7- Coloca tu dipladenia en el centro de la maceta, asegurándote de que la base del tallo quede a solo 1 o 2 cm por debajo de la parte superior de la maceta.

8- Completa después la maceta con sustrato, apretando ligeramente con la mano o con una pala pequeña, para eliminar las bolsas de aire. Procura dejar 1 a 2 cm por debajo del borde de la maceta para facilitar el riego.

9- Cuando la planta ya esté colocada, riega abundantemente para humedecer el sustrato y ayudar a que las raíces se asienten. Aun así, asegúrate de que el agua no se quede estancada en el platillo, vaciándolo al cabo de unos quince minutos.

10- Aprovecha para instalar o ajustar un tutor. Sujeta con cuidado los tallos con lazos flexibles para no dañarlos.

Cuidados después del rempotaje

Tras el rempotaje, tu dipladenia necesitará algunos cuidados especiales para adaptarse a su nuevo entorno:

  • Luminosidad: colócala en un lugar luminoso, pero evita los rayos directos del sol durante las primeras semanas posteriores al rempotaje.
  • Riego: mantén una ligera humedad en el sustrato, pero deja secar la superficie del sustrato entre riegos. Ojo: no conviene regar en exceso, porque la dipladenia no tolera el exceso de humedad.
  • Abono: espera unas 3 a 4 semanas después del rempotaje antes de retomar la fertilización. Un abono líquido para plantas con flores, aplicado cada dos o tres semanas durante la temporada de crecimiento, será perfecto para estimular el desarrollo y la floración.

Consejos

  • Vigila las señales de estrés: si las hojas se amarillean o se caen después del rempotaje, puede deberse a un exceso de riego o a un sustrato con mal drenaje.
  • Recicla la tierra vieja: puedes utilizarla para enriquecer el compost.