Los cannas son unas plantas magníficas que aportan un toque de exotismo a cualquier jardín. Estas plantas resistentes y con aspecto tropical, con sus grandes hojas y sus flores deslumbrantes, son un auténtico placer para la vista durante el verano y hasta el otoño. Pero ¿sabías que es posible multiplicarlas fácilmente?
En este tutorial te mostraremos, paso a paso, cómo multiplicar tus cannas mediante la división de los rizomas, un método sencillo y eficaz. Así que prepara tus herramientas de jardinería, ponte los guantes y ¡vamos allá!

¿Cuál es el mejor método para multiplicar los cannas?
Los cannas suelen multiplicarse por división de los rizomas, que es el método más habitual y eficaz. Sin embargo, también se pueden multiplicar a partir de semillas. La siembra es más complicada, porque las semillas tardan en germinar y necesitan mucho calor. Además, existe el riesgo de que las plantas obtenidas no sean fieles a la planta madre, y tendrás que esperar varias temporadas para ver flores. En resumen: ¡mejor, la división de los rizomas!
¿Cuándo hay que hacer la división?
El mejor momento para multiplicar los cannas por división suele ser al final de la temporada de floración, es decir, en otoño o a principios de invierno. Es entonces cuando las hojas empiezan a ponerse amarillas y a morir, lo cual es una buena señal de que ha llegado el momento adecuado para dividir los rizomas.
En otoño, las plantas comienzan a entrar en reposo invernal, lo que significa que su crecimiento se ralentiza y que es menos probable que sufran estrés por el proceso de división. Además, esto les da a las nuevas plantas más tiempo para que desarrollen nuevas raíces antes del inicio de la próxima temporada de crecimiento en primavera.
Una vez que hayas dividido los rizomas, puedes plantarlos directamente en el suelo si vives en una región donde el suelo no se congele en invierno. En caso contrario, será mejor plantarlos en macetas y mantenerlos en interior o en un lugar protegido hasta la primavera, cuando ya haya pasado el riesgo de heladas.

Multiplicación por división de los rizomas
Multiplicar cannas es un proceso relativamente sencillo y suele hacerse por división de los rizomas (los gruesos tallos subterráneos de los que brotan los tallos y las hojas). Así es como puedes hacerlo:
- Desprender los cannas: Espera al final de la temporada de floración, generalmente en otoño, cuando las hojas empiezan a ponerse amarillas y a morir. En ese momento, desentierra con cuidado los rizomas con una horca de jardinería, procurando no dañarlos. Sácales la tierra y agítalos suavemente para eliminar el exceso de sustrato.
- Limpieza de los rizomas: Enjuaga los rizomas con agua para eliminar cualquier resto de tierra y déjalos secar al aire durante unos días.
- División de los rizomas: Cuando estén secos, divide los rizomas en secciones más pequeñas con un cuchillo bien afilado. Asegúrate de que cada sección tenga al menos un “ojo” o un brote de crecimiento: de ahí es de donde brotará la nueva planta.
- Plantación: Planta los nuevos rizomas en macetas rellenas con una mezcla de sustrato universal y compost. El ojo debe quedar orientado hacia arriba. Cúbrelo con tierra, dejando el ojo ligeramente visible. Riega abundantemente.
- Mantenimiento: Coloca las macetas en un lugar bien iluminado y mantén el sustrato húmedo, pero no encharcado. Las nuevas plantas deberían empezar a crecer en primavera.
- Trasplante: Cuando las nuevas plantas estén bien establecidas y haya pasado el riesgo de heladas, puedes trasplantarlas a tu jardín. Asegúrate de plantarlas a una distancia suficiente entre sí para que dispongan de espacio para crecer.
Nota importante: Recuerda que el cuidado después de la plantación también es esencial. Asegúrate de disponer de acceso al agua para regar tus cannas, y si es posible, coloca las macetas en un lugar donde reciban mucha luz, pero donde estén protegidas de las heladas si las plantas en otoño o en invierno.

Material necesario para dividir tus cannas
- Una pala o una horca de pala de 4 dientes con mango : para desenterrar los rizomas de canna. Es preferible usar una horca de pala, porque es menos probable que corte o dañe los rizomas durante el proceso de desenterrado.
- Un cuchillo bien afilado o una sierra ; lo necesitarás para dividir los rizomas en secciones. Asegúrate de que la herramienta esté limpia para evitar cualquier infección.
- Macetas: Las macetas son necesarias para plantar los rizomas divididos. Deben tener agujeros de drenaje para evitar la saturación de agua. Mejor si son macetas de barro, más duraderas y que permiten los intercambios de aire y cierta permeabilidad.
- Sustrato y compost: Una mezcla de estos dos materiales suele ser lo mejor para plantar los rizomas. El compost ayudará a alimentar las nuevas plantas, mientras que el sustrato les aportará un soporte para el crecimiento.
- Una manguera de riego o una regadera: Para regar las nuevas plantas después de la plantación y durante toda su etapa de crecimiento.
- Unos guantes de jardinería : no son estrictamente necesarios, pero pueden ayudar a proteger tus manos durante el proceso.
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