Finales de verano y otoño, cuando en los jardines escasean las floraciones, los ásteres entran en escena con su miríada de flores con forma de margaritas. Su floración generosa y sus colores variados, del blanco al púrpura, sin olvidar el rosa y el azul, los convierten en imprescindibles para alegrar los macizos al final de la temporada. El áster se presta muy bien a la multiplicación, tanto para enriquecer el jardín como para rejuvenecer la planta. División de las matas, hacer esquejes o siembra: descubre los diferentes métodos de multiplicación del Áster.
¿Por qué multiplicar los ásteres?
Multiplicar los ásteres aporta varias ventajas:
- Para rejuvenecer la planta: con el paso del tiempo, los ásteres pueden perder vigor. Dividir las matas permite revitalizar los ejemplares y hacerlos más floríferos. Además, ayuda a evitar que la planta se quede rala en el centro. Esta división debe realizarse idealmente cada 5 años.
- Para obtener nuevos plantones: la multiplicación de los ásteres permite conseguir nuevos plantones para plantar en el jardín o compartir con otros jardineros.

Los diferentes métodos para multiplicar los ásteres
Hay tres técnicas principales para multiplicar los ásteres: la división de las matas, el esquejado y la siembra. Cada una tiene sus particularidades, ventajas y limitaciones. Veámoslas en detalle.
La división de las matas (el método más sencillo)
La división es el método más habitual y más fácil para multiplicar los ásteres. Consiste en dividir una planta madre en varios fragmentos. Este método es ideal para los ásteres que ya están bien establecidos y que tienen varios años; por lo general, 5 años.
¿Cuándo dividir los ásteres?
El mejor momento para dividir los ásteres es a comienzos de la primavera o en otoño, después de la floración. Así, la planta puede recuperarse antes de la próxima temporada de crecimiento.
Pasos para dividir los ásteres:
1- Preparación: riega bien la planta madre la víspera de la operación para que la tierra sea más fácil de trabajar y para facilitar la extracción de las raíces.
2- Podar: con un corta setos, recorta los tallos secos a ras del suelo (los tallos secos han protegido la mata del frío durante el invierno).
3- Extracción: con una horca para cavar, levanta con cuidado la mata de áster del suelo, procurando no dañar demasiado las raíces.
4- División: separa la mata en varios fragmentos a mano o con un cuchillo bien afilado. Cada sección debe tener raíces y tallos en buen estado (idealmente, calcula una decena de tallos por planta).
5- Plantación: planta inmediatamente las nuevas secciones en un suelo bien removido, en un lugar soleado. Los plantones deben espaciarse de 30 a 40 cm.
6- Cuidados : riega abundantemente después de la plantación y acolcha alrededor del pie para proteger la mata. Mantén el suelo ligeramente húmedo, sin encharcar, especialmente durante el primer verano que sigue a la división.

El esquejado
El esquejado es un método más técnico, pero permite multiplicar muchas plantas a partir de un solo ejemplar. Esta técnica va especialmente bien para las variedades de ásteres más raras o más delicadas.
¿Cuándo hacer esquejes de ásteres?
El esquejado de los ásteres se realiza generalmente en primavera, cuando empiezan a aparecer los nuevos brotes.
Pasos para lograr esquejes con éxito:
1- Preparación de los tiestos: rellena los tiestos con una mezcla de sustrato para siembra y arena. Humedece el sustrato con agua de lluvia, pero sin empaparlo. Con un lápiz, haz un agujero en el sustrato para acoger el esqueje.
2- Selección de los brotes: elige tallos jóvenes y sanos, de unos 10 a 15 cm. Deben ser no floríferos. Corta los brotes justo por debajo de un nudo (es decir, por debajo de la unión de una hoja con el tallo).
3- Preparación de los esquejes: retira las hojas de la parte baja para dejar solo algunas hojas en la parte superior.
4- Plantación de los esquejes: planta los esquejes en el agujero y compacta el sustrato alrededor del tallo. Coloca los tiestos en un lugar luminoso, pero sin sol directo, y mantén el sustrato ligeramente húmedo, sin encharcar.
5- Repicado: tras unas semanas, los esquejes deberían empezar a desarrollar raíces. Al otoño siguiente, cuando las raíces estén suficientemente desarrolladas, podrás repicarlos en tiestos individuales o directamente en terreno abierto.
La siembra
Los ásteres son plantas que producen semillas con facilidad después de la floración, e incluso pueden resembrarse de forma espontánea en algunas variedades. La siembra es un método más lento, pero permite multiplicar los ásteres sin dañar la planta madre.
A tener en cuenta: las variedades híbridas de Áster son estériles. Así que no tiene sentido intentar sembrarlas.
¿Cuándo sembrar los ásteres?
La siembra de ásteres puede hacerse en primavera, después de que acaben las heladas, en terreno abierto o en semilleros. También es posible realizar la siembra en interior en el mes de marzo.
Pasos para lograr siembras en semillero:
1- Preparación del sustrato: utiliza un sustrato para siembra, fino y ligero, bien drenado, para que las semillas germinen en buenas condiciones.
2- Siembra de las semillas: siembra las semillas de ásteres y cúbrelas con una capa fina de sustrato. Riega con cuidado con un pulverizador lleno de agua de lluvia.
3- Germinación: coloca las siembras en un lugar luminoso, pero sin sol directo, y mantén el sustrato ligeramente húmedo (sin exceso de agua para evitar el encharcamiento). Las primeras plántulas aparecerán después de una o dos semanas.
4- Repicado: cuando las jóvenes plantas hayan desarrollado entre 3 y 4 hojas, repícalas en un tiesto más grande o directamente en terreno abierto, en un lugar soleado y bien drenado. Para mejorar la tasa de éxito, repícalas en otoño, una vez superado el verano (y la sequía).
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