La Acaena, a la que también se llama lampourde, es una planta cubresuelos vivaz y de hoja persistente, fácil de cultivar. Su discreta floración de verano da paso a unos curiosos frutos erizados de espinas, muy decorativos, en tonos verde azulado a púrpura según la variedad. Originaria principalmente de las regiones templadas de Nueva Zelanda, es ideal para jardines de rocalla (pero no demasiado secos), para borduras o como cubresuelos en espacios donde se quiera limitar el crecimiento de hierbas indeseables. ¿Quieres propagar esta planta tan atípica y con tanto encanto? Sigue esta guía y nuestros consejos para aprender a multiplicar la Acaena.
1. método: la división de las matas
La división de las matas es uno de los métodos más sencillos y rápidos para obtener nuevas plantas. Es ideal si ya tienes una Acaena bien establecida en el jardín.
¿Cuándo dividir?
La división de la Acaena se hace en primavera, durante la reanudación del crecimiento, o en otoño, antes de las primeras heladas, cuando la planta ralentiza su actividad. Estas dos épocas permiten que las nuevas plantas se recuperen de forma más suave.
Material necesario
- Una pala o un cuchillo afilado.
- Un plantador para replantar fácilmente los segmentos.
- Guantes de jardinería.
Pasos de la división
1- Riega bien la planta madre la víspera para que el suelo se afloje y facilite su extracción. Prepara también el lugar donde replantarás tus nuevos segmentos, descompactando la tierra (idealmente, en un sustrato ligero y bien drenado, al sol o en semisombra).
Para tenerlo en cuenta: también puedes colocar tus nuevos brotes jóvenes en macetas, usando sustrato para siembra y repique.
2- El día D, con una pala, desentierra y levanta con cuidado todo el cepellón de la planta madre.
3- Separa la planta en varios segmentos con un cuchillo limpio o, si la mata es flexible, simplemente con las manos. Asegúrate de que cada división tenga raíces y algunos tallos.
4- Coloca cada segmento con sus raíces en un nuevo hoyo (o en maceta), procurando no enterrar el cuello.
5- Riega abundantemente para eliminar las bolsas de aire. Mantén el suelo ligeramente húmedo, sin encharcar, durante las primeras semanas para favorecer el enraizamiento.
Para las plantas en maceta, colócalas en un rincón con sombra del jardín, pero sin sol directo, durante unas semanas para facilitar el enraizamiento.
2. método: la siembra
Multiplicar la Acaena por siembra es menos habitual, pero es posible si dispones de semillas y paciencia. Los frutos erizados de la planta contienen las semillas, que puedes recolectar y sembrar.
¿Cuándo y cómo recolectar?
Para recolectar la Acaena, hay que fijarse en sus frutos, pequeños y erizados, que contienen las semillas. La recolección suele hacerse a finales del verano o a principios de otoño, cuando los frutos se vuelven secos. Entonces adquieren un tono marrón rojizo y empiezan a desprenderse con facilidad de la planta.
Pasos para recolectar:
1- Usa tus manos o una pareja de tijeras para cortar los tallos que llevan los frutos.
2- Una vez recolectados los frutos, frótalos ligeramente para extraer las semillas. Puedes tamizarlas para retirar los restos.
3- Colócalas en un lugar seco, al abrigo de la luz, idealmente en un sobre de papel kraft, para sembrarlas más adelante.
¿Cuándo sembrar?
Siembra en marzo, abril o mayo según tu región, cuando ya no haya riesgo de heladas y las temperaturas empiecen a ser más suaves. Lo ideal es hacerlo en invernadero o en interior, porque las semillas necesitan una temperatura de 18-20 °C para germinar.
Material necesario
- Una bandeja de siembra o macetas.
- Sustrato especial para siembra (ligero y drenante).
- Un pulverizador.
Pasos de la siembra
1- Rellena tus pequeñas macetas o bandejas con el sustrato.
2- Coloca las semillas sobre la superficie del sustrato y cúbrelas con una capa fina de sustrato, de unos 2 a 3 mm. Es suficiente para proteger las semillas sin impedir que reciban la luz necesaria para su germinación.
3- Usa un pulverizador, con agua de lluvia (menos calcárea que la del grifo) para humedecer el sustrato, pero sin ahogar las semillas.
4- Coloca las macetas en un lugar luminoso, a una temperatura de unos 18-20 °C (en interior o en invernadero).
5- Las primeras plántulas aparecen después de 2 a 4 semanas. Cuando las plántulas sean lo bastante fuertes y ya hayan desarrollado varias hojas verdaderas, trasplántalas al terreno en una tierra ligera, manteniéndola ligeramente húmeda, pero sin exceso.
Cuidados después de la multiplicación
Sea cual sea el método elegido, aquí tienes algunos consejos para garantizar el buen desarrollo de tus nuevas plantas:
- Durante las primeras semanas, protege tus plantones de las grandes olas de calor o de las heladas.
- En el jardín, coloca tus Acaena en un lugar soleado o de semisombra. Demasiada sombra ralentiza su crecimiento.
- Retira las hierbas indeseables alrededor de los plantones para evitar la competencia radicular por los nutrientes.
- Una vez en pleno terreno, mantén el suelo húmedo, pero sin encharcar durante los primeros meses para facilitar el enraizamiento.
- Puedes utilizar acolchado orgánico (heno, astillas, etc.) para proteger el suelo y las raíces frente a las variaciones de temperatura.


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