La gypsófila, con sus encantadoras florecitas blancas, a veces rosadas, es ideal no solo para crear ramos muy elegantes y románticos junto a rosas o peonías, sino que también permite confeccionar una espléndida corona de novia. Su ligereza y su aspecto bohemio la convierten en la opción perfecta para realzar el peinado de la novia, aportando un toque natural y delicado. En este tutorial, te guiamos paso a paso para crear una hermosa corona de gypsófila.
Y para saberlo todo sobre el cultivo de la gypsófila, no dudes en consultar nuestra ficha completa: "Gypsófila: plantación y cuidado"
¿Cuándo y cómo recolectar la gypsófila?
El momento ideal para recolectar la gypsófila es cuando está en plena floración, normalmente entre junio y agosto. Elige un día soleado y seco, y recolecta las flores preferiblemente por la mañana, cuando aún están frescas. Corta los tallos en la base de la planta con una tijera de podar limpia y bien afilada, dejando suficiente follaje para que la planta pueda seguir creciendo.
Una vez recolectadas, agrupa los tallos en pequeños ramilletes y colócalos en un cubo con agua fría. Déjalos reposar durante unas horas para que se hidraten bien. Mantén los tallos de gypsófila en un lugar fresco y oscuro hasta que estés listo para crear tu corona.
Si no tienes gypsófila en tu jardín, puedes comprarla en una floristería o en línea.
¿Cómo hacer una corona de novia?

- Toma un alambre de hierro, lo bastante largo para hacer el tamaño de la corona. Servirá como estructura de la misma.
- Enrolla alrededor del alambre una cinta de florista verde, apretándola bien para que quede sujeta.
- Con la ayuda de un alicate, recuérvate el extremo del alambre para formar una especie de boca.
- Después, sujeta el alambre fino y flexible en el extremo del tallo.

- Corta pequeños ramilletes de gypsófila, en el extremo de las inflorescencias.
- Toma uno de esos pequeños ramilletes y colócalo sobre el alambre, poniéndolo contra la cinta de florista.
- Fija el ramillete en su sitio enrollándolo con el alambre fino.
- Repite estos pasos añadiendo pequeños ramilletes de gypsófila alrededor del alambre, apretándolos entre sí para conseguir una corona densa.
- Asegúrate de repartir la gypsófila por toda la longitud de la corona.

- Cuando la corona esté terminada, corta el exceso de alambre.
- Haz un lazo en el extremo del tallo y, después, ata entre sí los dos extremos de la corona.
- Si quieres, coloca por la parte trasera de la corona una cinta de satén o de tul para dar un toque final muy decorativo.
- Si deseas conservar la corona un poco más tiempo, puedes pulverizarla con un fijador de flores.
Consejos:
- Puedes añadir otras flores o follaje a la corona para personalizarla.
- En lugar del alambre, puedes usar una diadema metálica como base para la corona.
- Es importante trabajar con gypsófila fresca para que conserve su belleza el día de la boda.
- Puedes hacer la corona el día anterior a la boda y guardarla en el frigorífico dentro de una bolsa de plástico.
El material necesario
- Gypsófila fresca
- Unas tijeras de podar
- Un tallo de alambre para formar la estructura de la corona
- Un alicate para doblar el extremo del tallo
- Alambre fino para fijar la gypsófila al tallo
- Tijeras
- Cinta de florista
- Una cinta de satén o de tul (opcional)

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